Miércoles, 18 Octubre, 2017

            

La natación vive una jornada de éxtasis en Río con sabor a revancha

Tres medallas de oro, Óscar Salguero, Michelle Alonso e Israel Oliver, que se unieron a dos éxitos más, la plata de Miguel Luque y el bronce de María Delgado

FOTO: JAVIER REGUEROS
E.P.


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Óscar Salguero, Michelle Alonso e Israel Oliver lideraron este miércoles la revancha de la natación española en los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro, con tres medallas de oro que se unieron a dos éxitos más, la plata de Miguel Luque y el bronce de María Delgado.

El martes, la natación española vivió un día amargo, quedándose, de forma inesperada y algo poco habitual, sin subir a ningún nadador a un podio paralímpico cada vez más caro. Pero 24 horas después, pasó al éxtasis, con dos horas llenas de alegrías sin freno y que sirvieron de compensación.

Las caras de los entrenadores reflejaban la enorme satisfacción tras una jornada dura en la víspera, solventada de forma contundente con cinco metales, la mitad de los logrados en los cuatro días anteriores, y un total de siete finalistas, para dejar claro que no ha perdido ni un ápice ambición.

La principal baza del día era la tinerfeña Michelle Alonso, sobre la que había depositadas muchas esperanzas de que reeditase su oro de Londres 2012 en los 100 metros braza SB14, donde era la líder del ranking de 2016 y la plusmarquista mundial.

La canaria confirmó sus opciones al podio por la mañana, logrando un nuevo récord paralímpico con 1:13.05, pero era horas después cuando tenía que rendir a su mejor nivel en una final que fue muy apretada y que tuvo que luchar hasta el final.

Alonso, de 22 años, mantuvo un apasionante duelo con la británica Bethany Firth. La nadadora española dio el giro hacia los 50 metros finales con 19 centésimas finales, pero su rival continuó pegada a su estela con un mano a mano que se decidió del lado de la Santa Cruz de Tenerife por apenas 27 centésimas, con nuevo récord paralímpico (1:12.62) y cerca de su récord del mundo.

El oro de la canaria no fue el que abrió la jornada sino que ese ‘honor’ le correspondió al catalán Óscar Salguero, otra joven promesa de este deporte y admirador de Teresa Perales, Mireia Belmonte y Michael Phelps, aunque sus inicios en su niñez fueron en el karate.

El de Sabadell, de 18 años, también era aspirante al podio en la final directa de los 100 metros braza SB8 por su condición de actual subcampeón del mundo, pero en la final se mostró esplendoroso, aplacando las dudas que había tenido durante el año.

Salguero, en su primera final paralímpica y en sus primeros Juegos, controló sus nervios y dominó con mano firme la final de principio a fin y con 1:11.11 aventajó en segundo y medio al italiano Federico Morlacchi, plata.

El tercer oro fue también un tanto inesperado. Israel Oliver, ‘tocado’ tras su cuarto puesto en los 400 libres S11, donde tenía sus mayores opciones, se desquitó con su primer oro en sus cuartos Juegos, conquistando uno 100 mariposa muy apretados.

El nadador madrileño se quitó de su cabeza sus pensamientos negativos y disfrutó en una prueba donde remontó en el tramo final con fuerza. Oliver pasó tercero los primeros 50 libres, pero esta vez no se vino abajo y superó al japonés Keiichi Kimura y al ucraniano Oleksandr Mashchenko.

El español tocó la pared 19 centésimas antes que el nipón para ganar su tercera medalla paralímpica tras el bronce de hace 12 años en Atenas en la misma prueba y la plata en la capital ateniense en el relevo 4×100 estilos.

LUQUE, PLATA DE VETERANO, DELGADO, BRONCE DE JUVENTUD.

Los otros dos éxitos que completaron la gran jornada en la piscina y permitieron a España dar un salto en el medallero fueron de un veterano como Miguel Luque y de otra joven pujante como María Delgado.

El nadador catalán, de 40 años y participando en Río en sus quintos Juegos, fue fiel a su cita con las medallas y se marchó con un nuevo metal más, una luchada plata en los 50 metros braza SB3, donde Vicente Gil logró diploma con su octava posición.

Luque había ganado una presea en cada una de sus participaciones en los Juegos y en su última prueba en la piscina brasileña, una de sus especialidades donde había sido oro en Sydney 2000 y Atenas 2004, bronce en Pekín y plata en Londres. Tercero en las series matinales, el de Granollers no falló y con 49.47 no pudo pelearle la victoria al chino Zhipeng Jin, oro con récord del mundo, pero sí saborear un nuevo éxito que le da fuerzas para Tokio.

Finalmente, la joven nadadora aragonesa María Delgado, de 18 años, también cumplió y aportó al medallero un bronce en los 100 metros espalda S12, con el añadido además de hacerlo con nuevo récord de España con 1:12.73.

La de Zaragoza, otra de las llamadas a liderar el relevo generacional de la natación española, partía entre las favoritas al podio por su condición de actual bronce mundialista de la prueba y lo confirmó nadando muy sólido, aunque no pudo acercarse al oro y la plata. La jornada se completó con el séptimo puesto del catalán Toni Ponce en los 400 libre S7.

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