Martes, 17 Octubre, 2017

            

La Luna ‘joven’ no estaba cubierta de material fundido

Era activa y caliente

E.P.


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La Luna ‘joven’ tenía una gran actividad volcánica y no estaba cubierta de material fundido, según determina un estudio presentado recientemente en una conferencia en la ‘Royal Society’. Se trata de una teoría muy diferente al modelo de formación lunar más aceptado, que establece que la luna estaba completamente derretida justo después de su formación, hace 4,5 millones de años.

De acuerdo con la teoría predominante, la Luna estaba formada por un océano de magma que se enfrió y, luego, se solidificó. Pero la autora de este nuevo trabajo, Sara Russell, ha cuestionado esta idea.

La teoría del océano de magma se basa en los primeros estudios de las rocas que las misiones Apolo de la NASA realizaron tras sus aterrizajes lunares. Concretamente, estas misiones regresaron a la Tierra con casi 400 kilogramos de roca, aunque todas las muestras fueron recolectadas en un área relativamente pequeña del lado cercano de la Luna, el que siempre está enfrentado al planeta.

Las rocas, por lo tanto, no son necesariamente representativas de la mayor parte de la luna , ha señalado Russell, y, a su juicio, han emitido “una información sesgada en lo que se refiere a la composición de la superficie lunar”.

“El punto de vista tradicional de la evolución de la luna es muy simple, que estaba fundida y luego se solidificó. Pero lo que se ha dicho no tiene por qué ser cierto y la luna ha sido siempre un objeto geológico muy complicado”, ha apuntado la experta.

Russell ha utilizado ahora las tecnologías más recientes, como un instrumento de ablación láser, para analizar numerosos meteoritos lunares que fueron arrancados de la superficie lunar cuando diferentes asteroides chocaron contra el satélite, posiblemente en los lados cercanos y lejanos. “Entonces observamos que no todas estas rocas podrían haber cristalizado de la misma masa de material fundido”, ha apuntado.

Las muestras de la Luna –la mayoría son rocas conocidas como anortositas– tienen 4.300 millones años de edad, lo que significa que aparecieron 200 millones años después de la formación de la Luna.

Russell ha recordado que ha habido una gran cantidad de actividad volcánica en la Luna y, a su juicio, en lugar de estar cubierta de un material completamente fundido, probablemente estaba activa y caliente, durante mucho más tiempo de lo que se había pensado.

Así, la investigadora ha señalado que “en lugar de un océano, se produjo un desplome de magma, una mezcla de semisólidos y líquidos, con una corteza sólida”. “El interior se quedó caliente haciendo que los volcanes dejaran un chorro continuo de erupciones sobre la superficie durante 200 millones de años”, ha añadido.

Esta teoría concuerda con la pronunciada en 2011, y publicada en ‘Nature’, por los científicos estadounidenses Richard Carson y Lars Borg, en la que argumentaban que “la Luna no ha tenido un océano de magma”. Ellos también se basaban en los análisis de roca y el hecho de que una gran cantidad de anortositas lunares tienen alrededor de 4,3 millones de años. A su juicio, la Luna pudo haberse formado mucho más tarde que los científicos pensaban anteriormente.

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