Viernes, 19 Enero, 2018

            

La Ley ‘PPP’, la ‘lista negra’ de los perros de la que muchos discrepan

Una asociación granadina está especializada en encontrarles un hogar definitivo a las razas catalogadas como potencialmente peligrosas, y pide una reforma de la ley porque la consideran “injusta y discriminatoria”

Machu, un perro 'PPP' que llevaba 4 años en una perrera del País Vasco y la Asociación 'Huellas sin Pedigree' consiguió encontrarle un hogar | Fuente: Huellas sin Pedigree
Ángela Gómez | Imágenes: Asociación Huellas sin Pedrigree


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Seguramente, esta Navidad algunas familias quieran sorprender a los más chicos de la casa con un regalo que no necesita envoltorio, un nuevo mejor amigo, de esos que no te fallarán nunca: un perro.

Muchas personas optan por adoptar en vez de comprar al nuevo miembro de la familia, algo que asociaciones y protectoras agradecen puesto que están desbordadas y no pueden atender a todos los animales, en su mayoría perros y gatos, que llegan a sus manos, perdidos, abandonados, maltratados…

En estas fechas, muchos de ellos encontrarán una nueva familia, que les de todo lo que otros les han quitado y que les ayude a sacar el rabo de entre las piernas. Aunque no todos, muchas personas optan por adoptar cachorros, por la ternura que desprenden y porque piensan que así les podrán educar a su antojo. De este modo, muchos ‘abuelillos’ tardan más en encontrar unos brazos a los que abalanzarse y una mejilla que lamer.

Pero hay otra ‘clase’ de perros que también lo tiene complicado a la hora de encontrar su familia ideal. De hecho, representan alrededor del 50% de los perros que se quedan ‘atrapados’ en las jaulas de las perreras. Unos a los que se les ha colgado una etiqueta que cuesta quitar, los denominados, amén de la Ley 50/1999, ‘PPP’ (Perros Potencialmente Peligrosos).

Kobu fue uno de los primeros perros en ser adoptados. Provenía de las peleas de perros. Una familia, con una niña de tres años, le adoptó hace tres años.

Ahora, hay un movimiento asociativo que lucha por eliminar esos prejuicios hacia esos animales, que está intentando modificar esa ley que tachan de “racista, injusta y discriminatoria” y que quiere conseguir que los propietarios de los animales obtengan la formación en psicología canina adecuada.

CAMBIAR ‘PPP’ POR ‘PRD’

“Queremos cambiar el término ‘PPP’ por ‘PRD’ (Perro de Raza Discriminada)”, nos cuenta Gloría. Ella forma parte de la Asociación ‘Huellas sin Pedigree’, que se creó en Granada hace tres años gracias a Miguel, otro apasionado y conocedor de estas razas. No son los únicos que dedican su tiempo, de manera altruista, a rescatar, curar, proteger y, finalmente, buscarles un hogar feliz a estos animales.  Hay muchas protectoras y asociaciones que lo hacen en Granada, pero esta está especializada en buscarles una vida nueva a perros de estas razas.

Tanto Gloria, como otras personas volcadas en la causa, opinan que la Ley de perros potencialmente peligrosos en España se hizo rápido y con desajustes, pensando más en satisfacer la opinión pública que estaba preocupada por varias informaciones de ataques de perros a personas que habían saltado a los medios.

La ley, que entró en vigor el 26 de diciembre de 1999, contempla las razas supuestamente peligrosas, aunque hay diferencias por comunidades autónomas. En Andalucía, estas razas, así como sus cruces, son las siguientes: Pitt Bull Terrier, Staffordshire Bull Terrier, American Staffordshire Terrier, Rottweiler, Dogo Argentino Fila Brasileiro, Tosa Inu, Akita Inu y Doberman.

Pero Gloria está en total desacuerdo con estas afirmaciones. “Hay estudios a nivel mundial que aseguran que la conducta agresiva de los perros se debe, en mayor medida, a la conducta agresiva de los dueños, y que ninguna raza está condicionada a tener este tipo de conducta. Más bien, en última estancia, puede haber alguna línea de sangre que haya moldeado la conducta para esto, y que, junto con un mal ambiente y mala educación, puede dar a que el perro tenga una conducta negativa. No es cuestión de razas sino de educación”, argumenta.

“El shih-tzu, no está considerado una raza PPP, pero según las estadísticas, junto al caniche, es una de las razas que más muerde”, explica Gloria.

Actualmente, las personas que poseen o quieren poseer estas razas tipificadas por la ley, tienen que obtener una licencia específica, así como aportar un certificado de capacidad física y psicológica y demostrar que no tienen antecedentes penales. También deberán pagar un seguro de responsabilidad civil y, en algunos casos, el pago de una tasa municipal donde resida (algunos ayuntamientos llegan a cobrar 100 euros).

“La raza no demuestra la personalidad del animal y es una ley injusta que prejuzga a los animales y a los dueños”, insiste Gloria, quien advierte que los caniches, shih-tzu  y otras razas que no figuran en esta ‘lista negra’ de perros, también pueden morder y ser agresivos, según recogen las estadísticas.

LA ESPERA CON FAMILIAS DE ACOGIDA TEMPORAL

De cualquier modo, aunque con ese horizonte de cambiar las cosas de fondo, ‘Huellas sin Pedigree’ no para de intentar dar salida a estas razas. Hay más de 50 voluntarios y 10 familias de acogida ayudándoles, pero necesitan más colaboraciones porque la población de perros abandonados crece a un ritmo mayor que los que encuentran familias. Sin embargo, esta asociación de Granada consigue que estos perros no tarden más de dos meses en encontrar una familia definitiva; y mientras ese feliz momento llega, todos los perros aguardan el momento con familias de acogida. Según relata Gloria, el perfil de las familias de acogida es variado: familias con niños y más mascotas, parejas…

Por otro lado, esta asociación no acepta donaciones económicas, prefieren recibir sacos de pienso, medicamentos, collares, comederos…

ABANDONOS EN LA COSTA ALMERIENSE

Esta asociación no se limita a echarle un cable a estos animales solo en Granada, sino que atiende a más provincias andaluzas y también de otras comunidades autónomas. El último caso es Machu, que viajó desde el País Vasco a Granada para encontrar a su familia aquí, después de pasar cuatro años en una perrera, y tuvo suerte, porque los que no están ‘chipados’ por lo general, acaban sacrificados. Sin embargo, la asociación sí ha percibido que en la costa de Almería aparecen más perros abandonados.

“La mayoría no vienen de haber sido usado en peleas”, indica. “Algunos sí vienen destrozados porque han sido maltratados, y otros abandonados”. En este último punto, Gloria nos dice que la mayoría de perros que terminan en esta situación son porque se compran de cachorros y cuando crecen, los abandonan.

Tosco, un perro adoptado este verano. Fue abandonado en Almería, y ahora vive muy feliz con su nuevo dueño.

“Cuando alguien visita la perrera para adoptar un perro, suele descartar a los perros que están agitados, pero claro, es que el animal está nervioso porque quizá lleva días sin salir de la jaula y está sumamente estresado…”, explica Gloria.

En lo que llevamos de diciembre, Django  ya ha encontrado a su familia ideal, pero Fox, Matty, Golfo y Tanque aún esperan la suya.

Comments

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  1. Maravillosa labor la de esta asociación.Tendrian que prohibir la venta de animales,a ver si con la nueva ley se frenan las ventas y se incrementan las adopciones. Son tan fieles ,cariñosos y aportan tanto en la familia que cuando les tienes forman parte de ella como uno más.Las familias que tienen hijos con necesidades especiales se deberían plantear tener una mascota.Les ayudan muchísimo en su día a día y en su progresión.

  2. ami me gustaria tener uno pero por la absurda ley ppp no puedo ya que me tengo que sacar la licencia y tuve un staffordshire bull terrier y nunca un mal gesto con ninguna persona es mas solo daba cariños a todos