Miércoles, 16 Agosto, 2017

            

La Junta protege el Valle del Darro como zona patrimonial

El territorio, de 20 kilómetros cuadrados, es uno de los principales referentes de la evolución histórica del aprovechamiento del agua en la comunidad

Valle del Darro
E.P.


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El Consejo de Gobierno de la Junta ha acordado este martes inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, con la tipología de zona patrimonial, el Valle del Darro, uno de los principales referentes para el conocimiento de la evolución de los usos del agua en Andalucía.

Con una extensión de más de 20 kilómetros cuadrados entre los municipios de Beas de Granada, Granada y Huétor-Santillán, este paisaje singular reúne valores arqueológicos, arquitectónicos, paisajísticos, etnológicos, ambientales e históricos que ponen de manifiesto las sucesivas formas de ocupación del territorio vinculadas al aprovechamiento de los recursos, especialmente del río, desde la época romana hasta la actualidad. En su perímetro se incluyen también las áreas monumentales del tramo urbano del cauce y de la Alhambra y el Generalife.

La nueva zona patrimonial es la cuarta que se declara con esta figura de protección, prevista en la legislación autonómica para aquellos espacios que integran bienes culturales diversos y con posibilidades de uso público. Se suma así a las ya inscritas de Otíñar (Jaén) y Riotinto-Nerva y Tharsis (Huelva).

SIETE ÁREAS

El conjunto se distribuye en siete áreas: la cabecera del Darro en la fuente de Los Porqueros hasta la confluencia con el Beas; los arroyos de Beas y Belén a la altura de la Presa Real, junto con las lomas de Buena Vista y las masas boscosas del Alto de las Tres Torres; la zona de Jesús del Valle, entre la Presa Real y el barranco del Teatino; el tramo Valparaíso-Sacromonte entre este último cauce y el puente del Rey Chico, con los cerros de Monte Jate y San Miguel; la Dehesa del Generalife, el Cerro del Sol y El Hoyo de la Campana; el tramo urbano del Darro Monumental desde el puente del Rey Chico hasta la plaza de Santa Ana entre las colinas de la Sabika y del Albaicín, y el denominado Darro Palatino, sector definido por la Alhambra y el Generalife y su entorno inmediato.

En las zonas de las cabeceras fluviales predominan los valores ambientales y paisajísticos, con formaciones rocosas y zonas agrícolas en barbecho. Más abajo, el Darro riega cultivos aterrazados, sobre todo en su tramo medio, donde destacan los cortijos de Cortes y Buenavista, Jesús del Valle y Valparaíso. Finalmente, el río se adentra por la Colina Roja, la ciudad palatina de la Alhambra y el barrio de El Albaicín. Cerca de los parajes habitados sobresalen, por su especial envergadura, algunos árboles centenarios.

Las sucesivas ocupaciones históricas del territorio se atestiguan a través de numerosos bienes del patrimonio, fundamentalmente infraestructuras hidráulicas y viarias; inmuebles vinculados a actividades agrarias y mineras, y edificaciones edificaciones residenciales, defensivas y de carácter religioso.

BIENES DE INTERÉS

Entre los yacimientos más antiguos destacan el prehistórico de Arquillos y los de Cortes y Jesús del Valle, de época romana. Ya en el medievo, el valle vive una floreciente ocupación que coincide con la construcción de una amplia red de acequias, presas, acueductos, puentes, albercas, aljibes y fuentes. Entre las primeras figuran la Acequia Real, del siglo XIII, que surte de agua a los palacios de la Alhambra y a los barrios de La Churra y El Realejo; Los Axares y Romayola (siglo XI), que transcurren por El Albaicín y las Huertas de San Pedro; la de Los Arquillos, cuya presa está a 12 kilómetros de Granada, y las de Cortes, La Umbría y La Solana.

En la red de caminos históricos, vinculada a la actividad ganadera y al paso de la trashumancia, sobresalen las veredas de las acequias del Tercio y del Rey, Fuente de las Tinajas, Canal de las Aguas Potables o de Arriba, Cuesta de los Chinos, Cuesta de Cantalobos, Barranco del Abogado y de En Medio.

Respecto a las edificaciones residenciales y productivas, los vestigios más antiguos se corresponden con las antiguas alquerías árabes de Cortes, Cerrón y Cerro de Los Pinos, y con emplazamientos de época altomedieval como los hornos de Buenavista o la explotación minera de Monte Jate.

La arquitectura nazarí de los siglos XIII y XIV deja la Alhambra y los palacios de Dar al-Arusa, los Alijares y el Generalife como las tres grandes almunias reales de recreo, mientras que el patrimonio defensivo tiene como principales ejemplos las Torres Bermejas (siglo IX), la Puerta de la Coracha (XI) y el Castillo de Santa Elena o Silla del Moro (XIII).

Del legado religioso y civil posterior a la época musulmana destacan las iglesias mudéjares de San Pedro y Santa Ana, la abadía barroca del Sacromonte y la hacienda de Jesús del Valle (conformada entre los siglos XVI y XVIII).

Otro de los valores patrimoniales destacados del Valle del Darro, siempre asociado al sistema hidráulico, es su amplio entramado de cármenes. Estas residencias de recreo tradicionales de Granada, generalmente con huerto y jardines, tienen su origen en la época musulmana y alcanzan su configuración definitiva en el siglo XIX con la incorporación de elementos como cenadores, parterres, barandillas de hierro y glorietas. Sobresalen por su riqueza artística cármenes como el de Los Chapiteles, que fue propiedad del Gran Capitán, el de la Victoria y o el Granadillo.

La zona patrimonial se completa con los vestigios de la explotación minera, que arranca de época romana. El aprovechamiento del oro, que da nombre al propio río Darro, queda testimoniado hasta el siglo XVII con yacimientos como los de Barranco de las Tinajas y la Umbría de Jesús del Valle. Tras su decadencia por el descubrimiento de las reservas de América, la actividad vivirá un último momento de auge entre 1870 y 1890 con la explotación del Hoyo de la Campana.

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  1. Si esto sirve realmente para proteger todo el entorno, donde no se puedan construir urbanizaciones, autovías, etc.. Pués me parece genial, todo lo que sea restaurar y poner en valor la monumentalidad y el paisaje, dando mayor atractivo a la ciudad de Granada.