Jueves, 23 Marzo, 2017

La joven suiza parte como cabeza del Grupo E

El combinado helvético basa su fortaleza en las jugadas a balón parado, donde impone sus centímetros y su calidad, además de contar con Shaquiri como líder en el campo

Triana Cantero @TrianaCantero


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La selección suiza ha formado un grupo bastante unido, mezclado con la habilidad de sacar el máximo provecho de lo que tienen. Gran parte de sus jugadores son grandes profesionales en equipos importantes, aunque aún no cuentan con el suficiente nivel para destacar como figura clave en sus correspondientes clubes.

Ottmar Hitzfeld, el técnico de los helvéticos, está orgulloso de haberse clasificado para el Mundial con un equipo joven e ilusionante, un grupo con el que cerrará su carrera en los banquillos con la selección.  En la fase de clasificación han mostrado un estilo flexible y algo ofensivo, con varias jóvenes promesas a las riendas del cuadro suizo.

Los pupilos de Hitzfield han mejorado a la hora de atacar, aunque la sensación que transmiten es de poco fútbol, ya que desarrollan un sistema de juego defensivo y consiguen materializar la mayoría de sus goles a balón parado.

La selección suiza juega con solo un delantero y varía el  apoyo que éste recibe según las características del rival: contra Ecuador buscarán sacar el máximo partido de las jugadas a balón parado, esperarán salir al contraataque ante Francia y desearán tener más protagonismo frente a Honduras.

Si la evolución de los balones en el Mundial no cambia y el nuevo esférico vuela más que nunca, los suizos encontrarán un punto fuerte en esta circunstancia, con Gökham Inler y Granit Xhaka, quienes intentarán hacerse un hueco en el Mundial. La selección helvética, cuando se mide a selecciones de mayor entidad, no suele presionar muy arriba, pero añadiera un poco más de agresividad y tensión a su estilo de juego, ganaría puntos en la competición.

Suiza está encuadrada en un grupo bastante asequible. En la fase de clasificación, los suizos arrasaron con la convicción de que lograrían encontrar su lugar en tierras brasileñas.  El combinado helvético consiguió darse cuenta de tener más posibilidades en ataque de las que creía, por lo que, con confianza, podría imponerse a cualquier selección inferior.

LA ESTRELLA

Sin embargo, lo más importante de Suiza es su visión de fútbol como deporte en equipo, aunque si hay algún futbolista que destaque entre los suizos, ese es Shaqiri, alumno de Robben y Ribery en el Bayern de Múnich. Shaqiri juega con la ventaja de llegar bastante fresco, ya que no es un jugador que participe con asiduidad en el equipo de Pep Guardiola. La suplencia y las lesiones han bajado su rendimiento en estos últimos meses. Pese a todo su seleccionador, de origen alemán, ha decidido contar con la joven perla suiza para este gran evento.

LOS 23

Porteros: Benaglio (Wolfsburgo), Sommer (Basilea) y Buerki (Grasshoppers)

Defensas: Lichtsteiner (Juventus), Lang (Grasshoppers), Von Bergen (Young Boys), Schaer (Basilea), Senderos (Valencia), Djourou (Hamburgo), Ricardo Rodriguez (Wolfsburgo) y Ziegler (Sassuolo)

Centrocampistas: Behrami (Nápoles), Dzemaili (Nápoles), Inler (Nápoles), Stocker (Basilea), Barnetta (Schalke), Gelson Fernandes (Friburgo), Xhaka (Borussia Mönchengladbach) y Shaqiri (Bayern)

Delanteros: Seferovic (Real Sociedad), Drmic (Bayer Leverkusen), Mehmedi (Friburgo) y MarGavranovic (Zurich)

Seleccionador: Ottmar Hitzfeld

 

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