Miércoles, 24 Mayo, 2017

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La guindilla… ¿clave contra el aumento de peso?

Investigadores de la Universidad de Wyoming, en Estados Unidos, ha encontrado una promesa en el potencial de la capsaicina, el principal ingrediente de las guindillas y los pimientos picantes, como un suplemento de la dieta, y, concretamente, para prevenir el aumento de peso



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El metabolismo, los procesos físicos y químicos que intervienen en la producción de energía del organismo, juegan un importante papel en el aumento y la pérdida de peso. Activar el metabolismo en mayor medida y conseguir un mayor gasto energético puede depender de seguir algunos consejos dietéticos fáciles de incorporar al menú semanal.

Investigadores de la Universidad de Wyoming, en Estados Unidos, ha encontrado una promesa en el potencial de la capsaicina, el principal ingrediente de las guindillas y los pimientos picantes, como un suplemento de la dieta, y, concretamente, para prevenir el aumento de peso.

Un gran porcentaje de la población mundial, un tercio, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, tiene actualmente sobrepeso u obesidad, unas estadísticas que han hecho una prioridad para muchos científicos de todo el mundo buscar formas de abordar la obesidad.

La tentación de comer alimentos grasos es a menudo tan fuerte que, para muchos, puede anular o dominar las restricciones dietéticas. Como una solución a este problema, estos expertos desarrollaron un enfoque novedoso para estimular el metabolismo de la energía sin la necesidad de restringir la ingesta de calorías.

Durante la 59 reunión anual de la Sociedad de Biofísica en Baltimore, Maryland, Estados Unidos, los investigadores del laboratorio del doctor Baskaran Thyagarajan, de la Universidad de Wyoming, describirán cómo la capsaicina en la dieta puede estimular la termogénesis y la quema de la energía mediante la activación de sus receptores, que se expresan en las células de la grasa blanca y marrón.

Esto puede ayudar a prevenir y controlar la obesidad y otras complicaciones de salud relacionadas, como la diabetes tipo 2, la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares, aunque este efecto aún no se ha demostrado en ensayos clínicos controlados cuidadosamente, según los propios autores de este trabajo.

“La obesidad es causada por un desequilibrio entre la ingesta de calorías y la disipación de la energía”, explica Vivek Krishnan, estudiante graduado que trabaja en el laboratorio de Baskaran Thyagarajan en la Escuela de Farmacia de la Universidad de Wyoming, un grupo de investigación conocido como “Baskilab”.

“En nuestros cuerpos, las células de grasa blanca almacenan energía y las células de la grasa marrón la proporcionan como maquinaria termogénica (produciendo calor por la quema de grasa) para quemar la grasa almacenada. Comer alimentos ricos en calorías y la falta de actividad física provoca un desequilibrio en el metabolismo que conduce a la obesidad”, detalla.

Mientras seguía una estrategia de manejo de la obesidad, los datos de laboratorio revelaron que “la capsaicina -un agonista (iniciador de una respuesta) del canal de proteínas receptor de potencial transitorio V1 (TRPV1) en la dieta suprime la obesidad inducida por la dieta con alto contenido de grasa”, resume Krishnan.

INVESTIGACIÓN EN RATONES

Baskilab ha encontrado que la obesidad de la dieta alta en grasa y la capsaicina dietética -un 0,01 por ciento de la capsaicina del total de la dieta alta en grasa -previene el aumento de peso inducido por la dieta alta en grasa en los ensayos con ratones de tipo salvaje, pero no en ratones que genéticamente carecen del TRPV1.

Además, la capsaicina en la dieta no modificó la ingesta de alimentos o agua en estos ratones, a pesar de que aumentó significativamente la actividad metabólica y el gasto energético en ratones de tipo salvaje alimentados con una dieta alta en grasas, pero no en los roedores que carecen genéticamente de TRPV1, según Krishnan.

Así, la hipótesis general de Baskilab es que la capsaicina dietética hace que el tejido adiposo blanco se vuelva marrón y estimula la termogénesis para contrarrestar la obesidad. “El objetivo principal de nuestro trabajo es ampliar el conocimiento del mecanismo por el que la capsaicina frena la obesidad, así como para avanzar en la prueba de principio del potencial antiobesidad de la capsaicina en la dieta”, señalan los investigadores.

“A continuación, nos centraremos en nuestro objetivo más a largo plazo de desarrollar agonistas de TRPV1 como nuevas moléculas de fármacos para prevenir y tratar la obesidad”, adelantan los autores del trabajo. De momento, su laboratorio está desarrollando una formulación que libere de manera continuada nanopartículas de capsaicina. Baskilab ya ha presentado una solicitud de patente.

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