Viernes, 24 Marzo, 2017

La Guardia Civil ha detenido a dieciséis personas por tráfico de droga en el puerto de Motril a lo largo de este año

Once de los detenidos transportaban la droga en el interior de su cuerpo. A estas “mulas” la Guardia Civil les ha decomisado más de dos mil bellotas de hachís



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La Guardia Civil realiza una importante labor contra el tráfico de droga procedente de norte de África en el Puerto de Motril. A lo largo de este año ya han sido detenidas por este delito dieciséis personas, once de las cuales utilizaban el interior de su cuerpo para esconder el hachís.

Los detenidos han sido todos interceptados en los controles de pasajeros y vehículos que se realizan en el puerto tras el desembarco de los ferris procedentes de Melilla y Alhucemas (Marruecos).

Llama la atención que la mayoría de estas personas sean lo que en el mundo del narcotráfico se conocen como “mulas”. Llevan la droga dentro de su cuerpo en forma de bellotas recubiertas de plástico, y las tragan inmediatamente antes de embarcar, con lo que ponen en peligro su vida ya que la rotura de uno de los envoltorios les provocaría una sobredosis.

A las once personas que transportaban la droga dentro de su organismo,  la Guardia Civil les ha decomisado dos mil veintitrés bellotas de hachís, droga que pesó aproximadamente veinte kilogramos.

En las otras cinco actuaciones la Guardia Civil decomisó más de siete kilos de hachís ocultos en garrafas de aceitunas, o entre la ropa de los detenidos.

El modus operandi en todas estas actuaciones contra el narcotráfico es similar. Durante las labores de desembarque de los buques que llegan al puerto de Motril, los guardias civiles del Resguardo Fiscal apoyados por un perro detector de droga interceptan a aquellas personas que resultan sospechosas, o a aquellas a las que el perro señala. La Guardia Civil cachea a estos individuos y si superficialmente no se observa que lleven droga encima, pero sí se sospecha que pudieran llevarla dentro de su cuerpo, se les invita a que se sometan voluntariamente a una prueba radiológica en el hospital de Motril. Cuando dicha prueba confirma la existencia de contenido extraño en el interior de su organismo, son custodiados en un calabozo hasta que expulsan todas las bellotas que transportan.

La actuación más importante ocurrió el pasado día 14 de junio, cuando fueron detenidos tres individuos que viajaban en un mismo vehículo con quinientas cuarenta y seis bellotas. El que menos llevaba transportaba en su interior ciento sesenta y seis bellotas, y los otros dos ciento ochenta y cinco y ciento noventa y cinco respectivamente. A la semana siguiente fueron detenidos otros tres jóvenes con doscientas cincuenta y una bellotas; y la última actuación tuvo lugar el pasado día 20 de julio, cuando fue detenida un hombre de cuarenta y cinco años de edad con ochenta y cuatro bellotas.

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