Lunes, 25 Septiembre, 2017

            

La esquizofrenia encuentra tratamiento alternativo

El nuevo método se irá implantando paulatinamente en enfermos con resistencia a los fármacos

La intervención consiste en implantar en el cerebro dos diodos que liberan estímulos eléctricos


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El Hospital Sant Pau de Barcelona ha tratado por primera vez en el mundo la esquizofrenia mediante la técnica de estimulación cerebral profunda (ECP), que hace remitir los delirios y las alucinaciones de los pacientes con resistencia a los tratamientos farmacológicos.

Lo han presentado este martes en rueda de prensa el director de Psiquiatría del centro, Enric Álvarez; el de Neurocirugía, Joan Molet, y la médico adjunta de Psiquiatría, Iluminada Corripio.

La primera paciente intervenida, de 47 años y con esquizofrenia paranoide desde hace 20, “ha mejorado los delirios y ya ha empezado a relacionarse con su entorno”, e incluso ha planificado un viaje, tras un largo periodo de reclusión en su casa y aislamiento social, según Corripio.

DOS ELECTRODOS EN EL CEREBRO

La intervención que se le hizo hace siete meses consistió en implantarle en el cerebro dos electrodos que liberan estímulos eléctricos para modificar la función cerebral afectada, lo que puede regularse mediante un pequeño marcapasos.

La paciente debió hospitalizarse hasta tres veces en el año anterior a la intervención, pero desde entonces “no ha tenido ninguna recaída y las paranoias han prácticamente desaparecido”, ha celebrado Corripio.

El centro ya ha intervenido a dos pacientes más –aunque “es demasiado pronto” para tener resultados– y prevé operar a otros cinco entre este año y el próximo, dentro de un ensayo clínico que tiene el apoyo de las becas Fis del Instituto Carlos III y la colaboración de la Fundación para la Investigación y Docencia María Angustias Giménez (Fidmag).

PARKINSON Y DEPRESIÓN

La estimulación cerebral profunda se empezó a aplicar en el Sant Pau de forma pionera hace 15 años en enfermos de Parkinson, y después se extendió a pacientes con depresión gracias a sus buenos resultados y a la mejora de las técnicas de neuroimagen.

Esta trayectoria “ha sido esencial” para dar el salto a la esquizofrenia, según Molet y Álvarez, que también han destacado que esta patología, que afecta a 400.000 españoles, presenta unas elevadas tasas de resistencia –de hasta el 40%– y requiere de nuevas alternativas a los fármacos.

De hecho, el perfil indicado para la estimulación cerebral profunda es el de “pacientes con delirios y alucinaciones que han agotado todas las posibilidades terapéuticas”, como el caso de la primera mujer intervenida, ha concretado Corripio.

La intervención, que cuesta unos 60.000 euros, dura unas ocho horas y requiere anestesia general y una semana de postoperatorio: “Luego los pacientes pueden hacer vida normal y centrarse en el tratamiento para recuperar los años perdidos”, ha dicho Molet.

Los pacientes deben seguir el mismo tratamiento farmacológico anterior a la intervención; si no, la respuesta no podría atribuirse exclusivamente al neurotransmisor que llevan implantado.

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