Domingo, 22 Octubre, 2017

            

La donación regular de sangre podría reducir el riesgo cardiovascular de trabajar por turnos

Los trabajadores que adoptan este horario tienen un 30% más de riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular



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Investigadores austriacos han descubierto que el desfase horario afecta gravemente a los glóbulos rojos, lo que posiblemente explica la alta incidencia de enfermedades del corazón detectada en los trabajadores por turnos. Sin embargo, estos efectos pueden ser contrarrestados por nuevos glóbulos rojos que se producen al hacer donaciones de sangre, lo que podría convertirse en una potencial terapia para los trabajadores por turnos.

Estos científicos, dirigidos por la doctora Margit Egg (Universidad de Innsbruck), trabajaron en el pez cebra (‘Danio rerio’), un organismo modelo que, como seres humanos, está activo durante el día. Los peces fueron sometidos a alternar días cortos (7 horas) y largos (21 horas), similar a los patrones de los turnos comunes en la industria, de forma que los animales “desfasados” mostraron un mayor número de glóbulos rojos viejos acumulados en los vasos sanguíneos.

“Normalmente, hay un equilibrio entre las células rojas de la sangre de nueva producción y las antiguas que se eliminan”, explica Egg. Las células viejas son menos flexibles y se atascan en el bazo y el hígado, donde son fagocitadas por las células blancas de la sangre para su posterior eliminación, pero parece que el desfase horario o ‘jetlag’ interrumpe este proceso de desecho sin que los investigadores sepan exactamente por qué.

La presencia de grandes grupos de viejos glóbulos rojos en los vasos resulta un peligro, ya que esto aumenta la posibilidad de que un coágulo provoque un ataque al corazón. Esto puede explicar por qué los trabajadores por turnos tienen un 30 por ciento más de riesgo de enfermedad cardiovascular, además de que la disminución de la funcionalidad de las células envejecidas reduce la capacidad de transporte de oxígeno a la sangre.

Los investigadores también encontraron que el pez cebra resultó menos gravemente afectado por el desfase horario si estuvo expuesto al mismo tiempo a condiciones en las que el oxígeno es limitado, conocida como hipoxia, porque la hipoxia estimula la producción de células rojas de la sangre frescas.

Las vías de señalización celular que regulan los ritmos diarios y la respuesta hipóxica están intrínsecamente ligadas, ya que se ha visto que los genes activados por hipoxia, tales como eritropoyetina, que regula la producción de células rojas de la sangre, normalmente muestran un ritmo diario de actividad que se perturba en condiciones de hipoxia.

“En el pez cebra, la hipoxia en combinación con ‘jetlag’ condujo a la producción de nuevas células rojas de la sangre, contrarrestando las consecuencias perjudiciales del desfase horario y reduciendo la mortalidad en un 10 por ciento”, destaca Egg. “Las donaciones de sangre en los seres humanos también estimulan la generación de nuevos eritrocitos. Por lo tanto, donar sangre de forma regular podrían ser una medida muy simple para ayudar a disminuir el riesgo cardiovascular en trabajadores por turnos humanos”, agrega.

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