Sábado, 21 enero, 2017

La diabetes es responsable de un 20% de las amputaciones de extremidades inferiores que se producen en España.

Se estima que hasta el 40% de los años de vida perdidos son a consecuencia de los hábitos de vida no saludables causantes de trastornos que merman la salud

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Los hábitos de vida actuales, sedentarismo, sobrepeso y obesidad, están repercutiendo en un aumento de la diabetes tipo 2 en todo el mundo, mientras que las complicaciones crónicas asociadas a un mal control de la enfermedad, como la retinopatía, la nefropatía y la neuropatía, siguen en aumento también en personas con diabetes tipo 1. “Se estima que la mitad de los afectados por diabetes padece retinopatía diabética, primera causa de ceguera legal en adultos, y la frecuencia del infarto de miocardio y trombosis cerebral es de dos a tres veces mayor en estos pacientes, al tiempo que la nefropatía diabética constituye la causa mas frecuente de indicación de tratamiento con diálisis o trasplante renal, asegura el doctor Javier Salvador, presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición. Cabe recordar, asimismo, que la diabetes es responsable de un 20% de las amputaciones de extremidades inferiores que se producen en España.

“Los datos indican que el 60% de estos pacientes no alcanza un control óptimo de la enfermedad, es decir, de los 246 millones de personas que padecen diabetes tipo 2 en el mundo, en torno a 150 millones tienen un nivel de glucosa en sangre superior al objetivo”, explica el doctor Salvador. “Se estima que hasta el 40% de los años de vida perdidos son a consecuencia de los hábitos de vida no saludables causantes de trastornos que merman la salud”, concluye.

Junto con la prevención, a través de la adopción de hábitos de vida saludables, los expertos hacen hincapié en la importancia del diagnóstico precoz de la diabetes tipo 2, con el fin de comenzar el tratamiento de la misma cuanto antes y evitar y/ o retrasar posibles complicaciones asociadas a un mal control glucémico. “Casi la mitad de los pacientes con diabetes mellitus tipo 2 ya tienen al menos una complicación asociada a un mal control de la glucemia en el momento del diagnóstico de la diabetes tipo 2”, explica el doctor Martín López de la Torre, coordinador del Grupo en Diabetes de la SEEN. “A este respecto, es fundamental que consulten con su médico las personas con algún factor de riesgo de diabetes tipo 2 o enfermedades asociadas, como son tener antecedentes familiares de dibetes, sobrepeso u obesidad, hipertensión arterial, enfermedades de los lípidos, antecedentes de diabetes durante la gestación. Esta recomendación cobra importancia a partir de los 45 años”.

Las complicaciones micro y macrovasculares asociadas al mal control de la diabetes se pueden evitar y/ o retrasar con un control glucémico (de la glucosa en sangre) óptimo. No obstante, en palabras del doctor López de la Torre, “más de una tercera parte de los diabéticos tienen una afectación renal de algún grado, y más de la quinta parte de los pacientes que inician tratamiento renal sustitutivo son diabéticos, siendo su primera causa”. En cuanto a las alteraciones de las grandes arterias -cardíacas, cerebrales y periféricas- son otro grave problema por sus graves implicaciones en cuanto a las perspectivas de vida. “El 80% de la mortalidad en pacientes diabéticos es atribuible a estas manifestaciones macrovasculares”, añade este experto.

El control óptimo de la diabetes y la prevención de trastornos como la retinopatía, nefropatía, etcétera, suponen beneficios no sólo para el propio paciente, sino también para el Sistema Sanitario. De hecho, el doctor López de la Torre asegura que “el coste estimado de una persona con diabetes supera los 2.000 euros/paciente/año cuando existen complicaciones micro y macrovasculares”.

A la vista de este panorama, explica el doctor López de la Torre, “la prevención de la diabetes tipo 2 y la concienciación de la población general en relación con el correcto control de esta patología como forma de evitar complicaciones posteriores, deberían ser dos de los principales objetivos, tanto de los profesionales de la salud, como de la administraciones”.

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