Jueves, 14 Diciembre, 2017

            

La contaminación del tráfico pone en riesgo la salud de los bebés desde el útero

Bajo peso al nacer (menos de 2.500 gramos) y nacer pequeño para la edad gestacional son algunas de las consecuencias que se han estudiado

Archivo GD
EP


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La contaminación del aire del tráfico tiene un impacto perjudicial sobre la salud de los bebés en Londres, antes de que nazcan, según revela un estudio publicado este martes en ‘The BMJ’. Los hallazgos sugieren que la exposición a la contaminación del aire del tráfico en Londres durante el embarazo se asocia con un mayor riesgo de bebés con bajo peso al nacer nacidos a término; pero el ruido relacionado con el tráfico parece no tener ningún efecto.

Los investigadores dicen que sus hallazgos son aplicables a otras ciudades de Reino Unido y Europa y piden políticas de salud ambiental para mejorar la calidad del aire en las zonas urbanas. Estudios previos han mostrado relaciones entre la contaminación del aire, las complicaciones del embarazo y las enfermedades infantiles, pero los estudios sobre la contaminación acústica en el embarazo han arrojado resultados contradictorios.

Por ello, un equipo de investigadores con sede en Londres liderado por el ‘Imperial College London’ se propuso investigar la relación entre la contaminación atmosférica y acústica causada por el tráfico durante el embarazo y dos resultados de peso al nacer: bajo peso al nacer (menos de 2.500 gramos) y nacer pequeño para la edad gestacional. Utilizando registros nacionales de nacimiento, identificaron más de 540.000 nacidos vivos, nacidos únicos, a término completo, en el área metropolitana de Londres entre 2006 y 2010.

Se registró la dirección de la madre en el momento del nacimiento y las concentraciones mensuales promedio de contaminantes relacionados con el tráfico: dióxido de nitrógeno (NO2), óxido de nitrógeno (NOx) y partículas finas (PM2.5) de las fuentes de escape de tráfico y sin escape, como de los frenos o el desgaste de los neumáticos, así como las partículas más grandes (PM10). También se calcularon los niveles medios de ruido del tráfico de la carretera durante el día y la noche.

REDUCIR LA CONCENTRACIÓN DE PARTÍCULAS FINAS PARA MEJORAR EL PESO AL NACER

Utilizando modelos estadísticos para analizar los datos, los científicos encontraron que los aumentos en los contaminantes del aire relacionados con el tráfico, especialmente PM2.5, se vincularon con entre un 2 y un 6 por ciento de probabilidades de bajo peso al nacer y de 1 a 3 por ciento de probabilidades de ser pequeños para su edad gestacional, incluso después de tener en cuenta el ruido del tráfico rodado.

No hubo evidencia de que el aumento de la exposición al ruido del tráfico se asociara independientemente con el peso al nacer, pero los autores dicen que “no se puede descartar que se pueda observar una relación en un área de estudio con un rango más amplio de exposiciones al ruido”.

También señalan algunas limitaciones de la investigación, como la posible clasificación errónea de la exposición. Sin embargo, estos investigadores subrayan que sus hallazgos se mantuvieron después de que se tuvieron en cuenta otros factores potencialmente influyentes, como la edad, el origen étnico y las carencias de la madre.

“Nuestros hallazgos sugieren que la contaminación del aire del tráfico en Londres está afectando negativamente al crecimiento fetal”, dicen los autores. La concentración media anual de PM2.5 en Londres en 2013 fue de 15,3 microgramos/m3, y los autores estiman que al reducir la concentración promedio anual de PM2.5 de Londres en un 10 por ciento se evitaría que nacieran aproximadamente 90 bebés (3 por ciento) a término con bajo peso al nacer cada año en Londres.

“Con el número anual de nacimientos que se prevé que seguirá aumentando en Londres, la carga de salud absoluta subirá a nivel de la población, a menos que mejore la calidad del aire en Londres”, concluyen.

 

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