Lunes, 23 Octubre, 2017

            

La Asociación Unificada de Guardias Civiles denuncia un serio déficit de efectivos en la costa granadina

Según la AUGC, para garantizar el servicio y la protección de los ciudadanos en esta época en la que se triplica la población, falta el doble de agentes

Imagen de archivo de Guardia Civil
Ángela Gómez | @_Angela_GA


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En el periodo estival, la costa granadina experimenta un incremento poblacional notable. Además, el puerto de Motril hace que a diario lleguen a tierras granadinas miles de viajeros en el marco de la Operación Paso del Estrecho. Digamos que varias localidades costeras triplican su población, pero existen menos efectivos de la Guardia Civil que años anteriores. Eso es lo que denuncia la Asociación Unificada de Guardias Civiles en Granada (AUGC), que atiende a Granada Digital para explicar esta situación y otras más que, según su portavoz, Cecilio, se deberían resolver “para que la gente sienta seguridad en las calles, que es el fin”.

“En verano hay un notable incremento poblacional en la costa. Años atrás se ha intentado paliar con un refuerzo del personal, con las plantillas que salían de las academias, cerca de 100 o 200 personas, que se distribuían por todo el mapa nacional”, explica Cecilio Medina, portavoz de la delegación de la AUGC en Granada, quien alerta de la “grave situación de personal”, marcada por una carencia sobrevenida por la reposición del 10 por ciento de los efectivos que por distintos motivos causaron baja. “Hay un gran déficit que se refleja en las calles”, afirma Cecilio, quien no pretende ser alarmista pero que, tal y como están las cosas (alarma mundial por atentados yihadistas), considera que es necesario contar con un trabajo organizado y efectivo.

Además del incremento población, la AUGC advierte que la época estival está marcada por eventos deportivos, festivales, fiestas patronales y otras actividades, lo que requiere de un aumento de la plantilla en estos enclaves, ya que se incrementa la demanda de servicios de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para estos fines.

En una estimación aproximada, este verano en el litoral granadino, quitando efectivos de tráfico y de servicio marítimo, quedan cerca de 210 agentes que se dedican a las labores ciudadanas. De esos 210, el 33% se encuentra de vacaciones. Bajas temporales que, según la Asociación, “se compensa” con 7 agentes, y 23 que actúan directamente en el Puerto de Motril o en Salobreña. “Hace falta el doble de la plantilla para dar una cobertura eficaz”, asegura Cecilio. En el caso de la dársena granadina, la Asociación demanda una plantilla fija y no contar con refuerzos puntuales, como los agentes en comisión de servicio o “detraer de las unidades de seguridad ciudadana los efectivos para suplir las carencias de guardias civiles, dejando abandonados y sin patrulla los núcleos de población”, versa en otro comunicado de la AUGC.

Además, el portavoz de esta Asociación denuncia que hay comarcas de la provincia como, por ejemplo, la Alpujarra donde existe mucha diseminación de las unidades de la Guardia Civil . A juicio de este portavoz de esta asociación que cuenta en Granada con cerca de 800 afiliados, “son unidades que podrían agruparse y así optimizar el servicio”, nos explica Medina, quien escuda su argumento en el que los municipios hoy día están mejor conectados y que existen vehículos para favorecer la movilidad. De este modo, añade, se centralizaría el trabajo y habría agentes encargados de los asuntos administrativos y otros ‘patrullando’ en las calles. “Nosotros podemos entender que esos municipios no quieran perder cuarteles, pero un modelo más eficiente se puede llevar a cabo”.

guardia-civilFORMACIÓN ESPECÍFICA

Hace un par de semanas, un suceso volvió a subrayar la demanda que hace esta Asociación respecto a una formación especializada para situaciones concretas, como la que vivieron dos agentes de la Guardia Civil en Granada a principios del verano.

La AUGC denunció el intento de agresión con un cuchillo de grandes dimensiones que sufrieron dos guardias civiles en Rubite cuando iban a auxiliar a un sanitario que se encontraba en problemas. La patrulla de la Guardia Civil de Castell de Ferro fue requerida para prestar auxilio a un agente técnico sanitario que estaba siendo amenazado con un arma blanca de grandes dimensiones. El agresor era el paciente al que intentaban asistir. El paciente también intentó agredir a los agentes. Finalmente lograron que el paciente abandonase su postura agresiva y dejase el arma a un lado. “No tuvimos que lamentar un mal mayor pero esta situación s e da a menudo y los agentes no cuentan con una preparación formal para afrontar este tipo de casos”, comenta Cecilio Medina.

La Asociación denuncia que los agentes no reciben una formación especializada ni cuentan con medios no lesivos para hacer frente a estas situaciones. “La Guardia Civil no tiene ni la formación ni los medios mientras que otros cuerpos tienen, por ejemplo, pistolas paralizantes, una medida que siempre será mejor que usar un arma reglamentaria”, apostilla Cecilio.

VESTUARIOS A 40º

La última denuncia que ha hecho esta delegación en Granada ha versado sobre la ausencia de aire acondicionado en los vestuarios del cuartel de Armilla, inaugurado en marzo de 2015. Según informó a través de un comunicado, “los guardias civiles que trabajan allí, alrededor de 40, se ven obligados a cambiarse de ropa en los pasillos de las instalaciones y a andar por esa zona en ropa interior por no disponer de aire acondicionado en los vestuarios, donde sufren temperaturas de alrededor 40 grados”.

Así lo ha denunciado en un comunicado la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que recuerda que el cuartel, que fue inaugurado en marzo de 2015, tuvo un coste de 1,5 millones de euros, inversión que no ha supuesto la instalación de aire en los vestuarios, donde se cambian 40 hombres y mujeres.

La AUGC ya lo ha puesto en conocimiento de la Comandancia de Granada en varias ocasiones, pero aseguran que el problema sigue sin resolverse, e incluso va a “peor”, porque se ha instalado un aparato portátil con ruedas con la salida de aire caliente hacia el interior de los vestuarios.

Para esta organización, es “curioso” que en otras dependencias se cuenten hasta tres o cuatro ‘split’ de techo y en estos vestuarios no haya ni uno, lo que deja “patente” que la prevención de riesgos laborales en la Guardia Civil “es deficitaria, escasa y no cuenta con personal suficiente”, ya que la salud de sus trabajadores “queda olvidada en la mayoría de los casos cuando se trata de tomar medidas contra las altas y bajas temperaturas”.

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