Jueves, 21 Septiembre, 2017

            

La acusación del ‘caso Romanones’ pide la responsabilidad civil subsidiaria del Arzobispado

Reclama que Martínez declare como testigo después de que el expediente canónico afirme que el clan Romanones era 'perfectamente conocido' por él

Javier Martínez, Arzobispo de Granada | Foto: Archivo


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La acusación particular en el llamado ‘caso Romanones’, sobre abusos sexuales presuntamente cometidos por sacerdotes, ha solicitado al Juzgado de Instrucción 4 de Granada, que instruye el asunto, que decrete la responsabilidad civil subsidiaria del Arzobispado granadino, diócesis a la que pertenecen los diez religiosos investigados.

Según entiende el abogado que representa al joven de 24 años que denunció el caso, el letrado Jorge Aguilera, se habrían infringido varios cánones del Código de Derecho Canónico que obligan a labores de vigilancia y control sobre los sacerdotes, entre ellos, el que obliga al arzobispo a asegurarse de que provee como párroco a una “persona idónea”.

“Siendo como era el arzobispo, Javier Martínez, responsable de su Diócesis, entendemos que puede existir una ‘culpa in vigilando’, después de los informes que se han aportado a la causa”, ha dicho Aguilera en declaraciones a Europa Press.

Además, y tal y como avanza este martes ‘www.andalucesdiario.es’, esta acusación particular ha reclamado que el prelado declare en el caso en calidad de testigo, después de que el propio expediente canónico elaborado en el seno de la Iglesia evidencie que el llamado ‘clan de los Romanones’, encabezado por el padre Román M.V.C., se pueda considerar como “un grupo organizado, virulento, perfectamente conocido por el arzobispo de Granada”.

El Juzgado de Instrucción 4 de Granada ya ha contestado a la petición de esta acusación particular, y ha aplazado su decisión al respecto en tanto que no se practiquen otras diligencias que hay pendientes en el caso, según ha explicado Aguilera.

Además, está previsto que el 15 de septiembre la Audiencia vea el recurso planteado por las acusaciones, particular y popular, ejercida por Prodeni, a la decisión del juez instructor de declarar prescritos todos los delitos salvo los atribuidos al principal acusado, el padre Román.

El caso se hizo público el pasado mes de noviembre, cuando fueron detenidos el considerado líder del grupo, dos sacerdotes más y un profesor de Religión, que sin embargo quedaron después en libertad con cargos, en un caso en el que estaban imputadas inicialmente un total de doce personas, diez religiosos y dos laicos.

Todo se precipitó después de que un joven comunicara por carta al Vaticano que había sido víctima de abusos sexuales desde los 14 hasta los 17 años por parte de este grupo de religiosos de Granada, lo que motivó que el propio Papa Francisco le llamara para pedirle perdón y ofrecerle su apoyo. Tras la llamada del Papa al joven, éste formalizó una denuncia ante la Fiscalía Superior de Andalucía, que ordenó a la Fiscalía Provincial de Granada interponer ‘ipso facto’ denuncia contra todos los implicados.

El Papa se pronunció también coincidiendo con la salida a la luz de esos supuestos abusos en un vuelo de regreso a Roma tras su discurso en el Parlamento Europeo en el que señaló que “la verdad es la verdad” y “no debe esconderse”. El ‘caso Romanones’ también provocó una imagen del arzobispo de Granada, Javier Martínez, que se postró en el suelo ante el Altar Mayor de la Catedral para pedir perdón por los “escándalos” que afectaban entonces a la Iglesia.

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