Miércoles, 28 Junio, 2017

            

Justice ofrece una ‘eucaristía’ electrónica en el Sónar

La jornada del sábado del Sònar discurrió entre una verdadera multitud de espectadores

Fuente: Organización Sónar
David Marín Román


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La última jornada del Sónar, Music Creativity & Technology, prometía mucho, aunque siempre es la más dura de afrontar. Con muchas horas de conciertos a las espaldas en los días previos, siempre la última jornada se hace cuesta arriba. Pero el deseo y las ganas por presenciar a los artistas programados deshacía cualquier pensamiento negativo.

Sobre las 18:00 horas aterrizábamos en el Sónar de Día, Fira de Muntjuic, dispuestos a presenciar en el SónarHall la actuación del creador japonés Daito Manabe, acompañado por el músico Nosaj Thing. Una más que esperada presencia ya que el show programado merecería la pena por su espectacularidad. Escáners en tiempo real para digitalizar las dos figuras de los artistas mencionados y partir de ahí improvisar con ellas. Daito es un experto en la formación al aire de imágenes digitales y así lo demostró, acompañado por los beats del angelino Nosaj Thing. Un espectáculo curioso, con dosis más que suficientes de calidad pero con un resultado final más que discreto, con problemas técnicos de sonido que hicieron interrumpir dos veces el espectáculo.

Ya en Sónar de Noche, Fira de L´Hospitalet, presenciamos la actuación de los neozelandeses Fat Freddy´s Drop. La banda presentaba su último trabajo “Bays”, posiblemente su trabajo más electrónico. Funk, dub, soul, regge, house, techno…. se atreven con cualquier estilo con tal de hacer mover a sus espectadores. Gran sonido, una mezcla de grupo festivo con ritmos electrónicos contundentes a cargo de Dj Fitchie, que otorgan este peculiar sonido a la banda. Sección de viento espectacular y actitud entregada por sus componentes, hicieron de su actuación una antesala magnífica a los que nos esperaba.

Tras la parada en boxes nos adentrábamos en la actuación posiblemente más esperada del Sònar 2017 junto a la de Nicolas Jaar o Moderat. No se trataba de otra que Justice. Los franceses, antídotos al éxito comercial de Daft Punk, volvían a Barcelona después de una larga espera, así como larga espera para su material de estudio, casi cinco años desde el “Audio, Vídeo, Disco” hasta la presentación de “Woman”. Su estilo inconfundible se ha ido moldeando paulatinamente desde el electrohouse con tintes rockeros hasta el pop melódico que practican en la actualidad. Justice, posiblemente la banda más rockera de la electrónica actual, ofrecieron una auténtica eucaristía electrónica, un acto de fe para todos aquellos fans de la música de baile. Excepcional escenografía y juego de luces y, como siempre, un sonido demoledor hicieron las delicias de los asistentes que llenaban por completo el recinto del SónarClub. Sublimes en ejecución, nadie resistió al poder de sus temas bailables, una gran fiesta sin duda.

A continuación y para finalizar la noche, quisimos comprobar de primera mano por qué cada año que pasa se consolida SónarCar. Este sábado teníamos la oportunidad de disfrutar con el Dj set a cuatro manos de Seth Troxler & Tiga. Un Dj set que duraría la friolera de seis horas. Amantes del synth pop y el house, estos dos productores se conocen en profundidad y es algo que se nota en el sonido y el resultado final. Con una pista a rebosar de entregados bailarines, los espectadores disfrutaron del gran sonido de este pequeño escenario que ha mutado a discoteca de gran formato. Ambiente muy distendido con absolutas ganas de diversión y baile. Frase última que define sin duda el espíritu del Sónar.

 

 

 

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