Viernes, 20 enero, 2017

Hoja de ruta para una coronación

El gobierno de Mariano Rajoy acelera el mecanismo burocrático para que el Príncipe de Asturias sea proclamado nuevo Rey en poco más de dos semanas, mientra que una corriente paralela favorable a la República plantea la necesidad de celebrar un referéndum.

Jaime Martín | @jmartinreporter


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El lunes, 2 de junio de 2014 es ya una fecha histórica. La abdicación de Don Juan Carlos I en favor de su primogénito, Don Felipe de Borbón ha supuesto un antes y un después en la Historia Contemporánea de España, una devenir que por el momento plantea tantas dudas como certezas, unas dudas que el gobierno de Mariano Rajoy busca solventar de manera vertiginosa para cerrar cuanto antes este punto y seguido en la historia de la Casa Real española. En este caso, las cosas de palacio no van despacio.

ABDICACIÓN Y CORONACIÓN EN MENOS DE TRES SEMANAS

El primer paso para que Felipe pase a ser el VI de su nombre ya está dado. Tal y como exige el artículo 57.5 de la Constitución Española: “las abdicaciones y renuncias y cualquier duda de hecho o derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona se resolverán por una ley orgánica”. Es decir, es necesario que el Consejo de Ministros plantee y el Congreso de los Diputados apruebe una ley que, de hecho, ‘permita’ legalmente abdicar a Don Juan Carlos. El primer capítulo ya se ha escrito con la redacción de una ley orgánica de dos líneas en las que se reconoce la abdicación, que será efectiva con la entrada en vigor de la propia ley. Ahora queda la aprobación de las Cortes en un trámite que se ha catalogado de urgente, como pedía el propio Gobierno, y que a estas hora ya está remitido a la Junta de Portavoces, que decidirá finalmente cuándo se debatirá en el Congreso esa propuesta.

Según publicaba ayer este medio, diferentes fuentes parlamentarias barajan la próxima semana como la fecha idónea para debatir la aprobación de la Ley Orgánica que haría efectiva la renuncia del Rey. A partir de ahí, el Príncipe de Asturias tendría vía libre para ser proclamado nuevo Rey de España en un día que diferentes medios han señalado en rojo: el 18 de junio. 

LOS PRECEDENTES

En los últimos años la vieja Europa ha vivido tres abdicaciones en su seno. Las casas reales de Bélgica, Holanda y Luxemburgo vivieron su particular sucesión de manera prácticamente instantánea y sin pasar por la burocracia que tendrá lugar en España en las próximas jornadas. En Bélgica Alberto II cedió el testigo el 21 de julio del año pasado a su hijo, Felipe II. Años atrás, en el 2000, Juan de Luxemburgo abdicó a favor de su primogénito, Enrique. Más reciente fue la abdicación de Beatriz, regenta de Holanda, un país que se despidió de su reina el 30 de abril de 2013 para saludar esa misma mañana a su nuevo Rey, Guillermo Alejandro. En todos los casos la sucesión fue automática, fruto de una monarquía más asentada que, a diferencia de la española, no se vio interrumpida por una dictadura militar prolongada.

Tercera República 19LA ALTERNATIVA 

A pesar de no ser instantáneo como en otras casas reales europeas, este breve acceso a la corona del Príncipe Felipe podría no resultar tal. Numerosos colectivos cívicos y sociales relacionados con el movimiento republicano, así como varios partidos políticos o secciones de los mismos, han expresado sus dudas ante la legitimidad del futuro Rey y han planteado la necesidad de convocar un referéndum en el que la ciudadanía elija entre un sistema monárquico o republicano.

Entre los partidos que se han mostrado más beligerantes se encuentra Izquierda Unida, tradicional reivindicadora del la República, quien en este particular frente también cuenta con un apoyo explícito de diferentes políticos y líderes de los partidos Compromís, Bloque Nacionalista Gallego, Esquerra Republicana de Catalunya, Bildu, Equo y ell debutante proyecto político de Podemos.

Sin embargo, tal vez el apoyo más importante para una alternativa a la monarquía provenga del Partido Socialista y, en concreto, de ciertos sectores más pegados al ala izquierda del partido entre los que se encuentra el primer candidato oficial a la secretaría general del PSOE, José Antonio Pérez Tapias –quien ya habló en Granada Digital de una posible reforma de la Constitución-, así como varios dirigentes del PSOE catalán y gallego, valenciano y balear.

Decididas las posturas, ¿ahora qué? La primera estrategia de los partidos y colectivos que están a favor de la III República será intentar forzar un referéndum vinculante en el que la ciudadanía pueda votar. El paso inicial se dio el martes por la tarde, momento en el que numerosas plazas del país se llenaron con manifestantes que reclamaron esta opción. Por lo pronto estas convocatorias ya han tenido respuesta por parte del presidente del Gobierno, quien ha instado a las formaciones políticas que no deseen la monarquía a plantear una reforma de la Constitución, un paso clave para la abolición de la Monarquía. Y aquí viene el gran escollo para los republicanos, y es que cualquier cambio en la Constitución española debe pasar por el Congreso de los Diputados, donde el Partido Popular goza de una mayoría absoluta que no haría necesario el apoyo que el PSOE -en voz del todavía secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba- y UPyD entre otros partidos de corte nacionalista le han otorgado ya a la coronación de Don Felipe.

Así, vista la actual situación, el futuro inmediato de la monarquía española o de la posible III República queda pendiente del debate parlamentario que deberá hacer efectiva la abdicación de Don Juan Carlos a través de una nueva Ley Orgánica que actualmente tiene el respaldo de una amplia mayoría de diputados.

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