Viernes, 24 Marzo, 2017

#GranadaPorTrenYA y la malafollá

Granada es lo que escuchas mientras sostienes la pancarta y una señora suelta aquello de que con la pila paro que tenemos y estos protestando por el tren

Manifestación por el Ferrocarril en Granada | Foto: Archivo GD
José Luis Zurita Urbano | @zurita1969


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Una vez que los profesionales han hecho su trabajo sobre la manifestación del pasado sábado, he pensado que algo se les ha escapado. La clásica guerra de cifras carece de interés para mí;debéis saber que la asistencia fue de obligado cumplimiento en mi familia ante el temor de no ser suficientes para sostener la pancarta.  El aspecto de quién asistió y quién no, me aburre casi tanto como los crucigramas. Si el enfoque es que cada uno de los asistentes intentó arrimar el ascua a su sardina, simplemente me entra sueño. Estuvimos quienes quisimos y nos une el fin del aislamiento por ferrocarril de Granada y provincia, luego en su casa cada uno lo aliña a su gusto.

Todo eso está en cada una de las crónicas periodísticas. Falta el aspecto más granadino del asunto. Falta ese pariente que te pregunta qué pintas tú en las cosas de Graná si eres de un pueblo; el otro al que el tren directamente le importa una polla; o ese amigo que te ve en el periódico y no puede evitar fusilarte con un qué es lo que buscas metiéndote en esos fregaos.

Eso es Granada,  amigos. Granada es lo que escuchas mientras sostienes la pancarta a pleno sol y una señora suelta aquello de que con la pila paro que tenemos y estos protestando por el tren;  también es Granada compañeros de profesión que tiran de ironía y te recuerdan que no te has manifestado por el retraso infinito de las obras  del metro-tranvía.

A Granada tienes que quererla como es y no como te gustaría que fuese. Si te recriminan que mucho tren pero que no has tomado postura en el debate sobre la situación de los hospitales, te aguantas. Si te sueltan que no hay huevos a meterse con la Junta, respiras hondo; y si escuchas que todos los del sábado le bailamos el agua a Paco Cuenca recuerdas que lo que no mata engorda.

Es la crónica malafollá de la manifestación del 17S lo que me interesa, es la única manera de analizar la situación y afrontar cómo colaborar en el desarrollo de tu tierra sin amargarte la exitencia. Y me gusta. Sí, me gotea el colmillo cada vez que me sueltan una “bocaná”,  pues a los granainos se nos debe leer entrelineas y ninguno malgasta su malafollá en aquello que no le interesa. Si te suelta un estacazo de calibre grueso debes saber que en el fondo está jodido, que le hubiese gustado estar allí, que odia su conformismo, que le puede su fatalismo ancestral y si rascas un poco más descubres que se avergüenza de ser propenso a destruir cuando le gustaría participar a pecho descubierto en construir una Granada próspera.  La malafollá nos corre por las venas y el día que sepamos alinearla en favor de nuestra tierra seremos indestructibles. Mientras tanto hay que joderse y que no te falte omeoprazol.

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