Sábado, 25 Marzo, 2017

Granada, entre las ciudades con el precio medio del agua más elevado, según la OCU



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Granada se encuentra entre las ciudades con el precio medio del agua más elevado, con una factura media anual de 296 euros, según estimaciones difundidas hoy por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

Según la OCU, desde 2005 el precio del agua se ha incrementado en un 28 por ciento en toda España, siendo la factura media anual de 227 euros para un consumo medio de una familia estándar (175 metros cúbicos).

En un informe sobre la calidad y el precio del agua de distribución en España elaborado por la OCU, la organización también ha analizado la presencia de seis tipos de contaminantes en el agua de distribución: trihalometanos, compuestos orgánicos volátiles (COV), plaguicidas, nitratos, boro e hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP).

Para su estudio, la OCU ha recogido muestras en 60 localidades y ha comparado los precios de 64 ciudades para constatar si las “enormes diferencias”, observadas en el último informe de 2006, se mantenían en la actualidad.

Murcia se sitúa a la cabeza de las localidades donde el precio medio del agua es más elevado con 413 euros; seguido de Molina de Segura con 399; Palma de Mallorca, con 380; Alicante, 360; Cádiz, 357; Barcelona 339; Las Palmas de Gran Canaria, 332; Sevilla, 327 euros; Valencia, 319; Santa Cruz de Tenerife, 314; Ceuta, 308; Tarragona, 301 y Granada, 296.

En Málaga, según la OCU, el precio medio del agua, es de 275 euros; a continuación se coloca Córdoba, con 268; Teruel, 267; Talavera de la Reina, 263; Huelva, 249; Almería, 248; Huesca, 246; Madrid, 240; Oviedo, 238; Gijón, 238; Jaén, 231; Gerona, 231; Maspalomas (San Bartolomé), 229; Albacete, 229; Pontevedra, 228; Vigo, 225; Salamanca, 215, Tudela, 215 y Basauri, 215 euros.

A su vez, en Bilbao, el precio medio del agua se coloca en los 212 euros; a continuación se sitúa Badajoz con los 212 euros; León, 205; La Bisbal, 202; Lérida, 201; Cáceres; 197; Logroño, 194; Castellón, 193 euros; Pamplona, 192; Bailén, 189; Zamora, 187; Zaragoza, 183; Toledo, 183; Lugo, 182; Cuenca, 180; La Coruña, 175; San Sebastián, 173; Benavente, 171 y Ciudad Real, 169.

Las localidades más baratas son Valladolid, donde el precio medio del agua es de 167 euros; seguido de Santander, 158; Segovia, 158; Vitoria, 156; Orense, 153; Melilla, 146 euros; Soria, 141; Burgos, 140; Ávila, 137; Guadalajara, 134; Palencia, 114; Don Benito, 112 y Almufases, donde el coste es de cero euros.

Entre las conclusiones del estudio destaca también que, si bien la calidad del agua ha mejorado respecto del último estudio, las diferencias de precio entre localidades siguen siendo enormes.

Los resultados del análisis revelan que casi todos los contaminantes han disminuido respecto al último informe.

La OCU sólo ha encontrado problemas en Orense (trihalometanos) y, en La Bisbal (Gerona, por plaguicidas).

Aunque también ha detectado algunas deficiencias por trihalometanos en Barcelona, Huelva y Molina de Segura (Murcia), por plaguicidas Las Palmas y Salamanca, por nitratos en Almusafes (Valencia) y por boro en Maspalomas (Tenerife).

La OCU insiste en que la contaminación del agua se puede reducir y que se debe prestar atención especial a las poblaciones pequeñas, a la luz de los resultados del estudio.

“Es necesario evitar los vertidos contaminantes, ya sean urbanos, del sector industrial, agrícola o ganadero, pero también es urgente la necesidad de controlar mejor la calidad del agua en origen”, ha recalcado la mencionada organización.

La OCU considera que siguen existiendo enormes diferencias en el precio del agua.

De hecho existen localidades como Almussafes en las que el agua es gratis y en otras en las que la factura media alcanza los 400 euros anuales, como en Murcia.

En 13 de las 64 localidades analizadas por la OCU, en lugar de cuota de abono, se factura una cantidad fija que incluye una cantidad de metros cúbicos (entre 60 y 180 al año), según la ciudad.

La OCU considera que establecer un mínimo demasiado elevado puede incitar al “despilfarro”, ya que puede haber consumidores que gasten un volumen inferior y deban pagar por ese mínimo.

Además, esta “disparidad” de precios se observa también en el precio del saneamiento o en cobro del equipo de medida.

La OCU ha visto diferencias “enormes” en el precio de la depuración (San Sebastián cobra por este concepto un 116 por ciento de lo facturado como suministro mientras que Teruel factura sólo un 11,79 por ciento sobre el consumo de agua) y en 27 de las ciudades se cobra el mantenimiento o el alquiler del equipo de medida.

Ante estos datos, la OCU defiende que el precio del agua debe ser asequible para quien haga un uso razonable de ella y más alto a medida que el gasto se dispare y, esto se logra con la facturación por bloques de consumo.

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