Martes, 23 de Octubre de 2018

            

Granada, ciudad de Europa con más ERASMUS

Los Erasmus que residen durante un curso escolar en la ciudad de Granada dejan alrededor de 26 millones de euros.

@FresasenBagdad


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Los Erasmus que residen durante un curso escolar en la ciudad de Granada dejan alrededor de 26 millones de euros.

Que año tras año Granada se convierta en la ciudad europea que más estudiantesErasmus acoge para nosotros no es de extrañar ya que por si sola  es una ciudad que quita el hipo por su intensidad estética, si a esto le añades que puedes ir a esquiar a Sierra Nevada o que la línea litoral de la Costa Tropical  de 76 km, con 38 Km de longitud total de playa te ofrece 48 playas y calas repartidas en 9 municipios o la inenarrable belleza de los pueblos de la Alpujarra considerada la zona espiritual de toda Europa el pescado está vendido sin necesidad de grandes inversiones en marketing ni personalidades que avalen relatando que padecieron en sus propias carnes el Síndrome de Stendhal.

Vamos al tema y sin más rodeos todos los Iliberitanos/as conocemos de antemano que los Erasmus  cuando llegan al antiguo Reino Nazarí de Granada el proceso  que juegan las principales hormonas cómo son la serotonina, dopamina, melatonina, adrenalina y  oxitocina sin dejar de lado el culto que hacen a la testosterona dando rienda suelta a sus instintos más primitivos pudiendo ser calcado a cualquier escena de la película Project X dirigida por Nima Nourizadeh

El caso es que un gran amigo de nombre Erik se enamoró perdidamente de una estudiante italiana a la cual  juro amor eterno gritando a pleno pulmón en la calle recogidas un te quiero que para los que presenciamos ese acto de amor resultaba totalmente sincero

Cuando ella se marchó a Turín Erik fue a verla cargado de ilusión para abrazar como él decía a su Marcelita, pero Marcella no estaba por la labor de subir el tono de voz y volver a interpretar un te quiero como hizo en su etapa Erasmus en Granada.

Granada se convierte en un laboratorio emocional  durante los cuales en apariencia  finjen nueve meses una personalidad rezando al Dios Baco y captando a un ejército hacía el  hedonismo más extremo.

Uno tiene la sensación que lo sucedido en Granada se queda en Granada y los estudiantes en su retorno adoptan un tono conservador olvidando por completo que en una gran mayoría el frenesí y la nocturnidad  fueron su máxima prioridad cómo asignatura para aprobar.

Los granadinos no es que seamos personas cerradas o distantes, pero si tus amigos que conoces de toda la vida sabes ya sea por experiencia, rutina o intuición que permanece en tu vida el hecho que vengan erasmus para nosotros en una parte más de la cultura local y con fecha de caducidad que resulta difícil establecer vínculo amistoso.

Julia Martínez y Omar Jerez forman parte de la experiencia Erasmus por un breve periodo de tiempo, adiós normas, bienvenida la despreocupación.

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