Miércoles, 24 Mayo, 2017

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Felicidad y espectáculo en el Palacio (86-62)

Hasta cuatro equipos metidos en la lucha por el tercer puesto | Notable debut en partido oficial de Iván Martínez

El Coviran celebra la victoria tras el encuentro ante Valladolid | Foto: Daniel Sánchez-Garrido
Daniel Sánchez-Garrido | @Danisgr


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El Coviran estaba de fiesta antes del partido. La semana ya estaba siendo muy apetitosa y mirando con ganas la racha de cuatro victorias (10 en total contando este triunfo ante Valladolid), la mejor en toda la temporada. Así ha sido. El Coviran se engancha a la tercera posición tras la derrota de Lucentum en Araberri (triple empate con ambos a la espera de lo que haga Sammic ISB ante Getafe). Y que siga la racha.

Casi tres semanas sin baloncesto en el Palacio es mucho tiempo. Ha dado tiempo a recuperar soldados para una guerra que quiere tocar el oro. Iván Martínez debuta, la plantilla se une al completo, y la respiración suena en los puestos de arriba. Todo esto con un gran partido de los de Pablo Pin ante casi tres mil almas (2.972 espectadores).

El partido y el salto empezaron de cara para CB Valladolid. La primera canasta corrió a cuenta de Berni Castillo, pero un triple y una canasta de los visitantes pusieron un 2-5 inicial en el electrónico. John Schoof se encargó de cambiar esto con dos triples seguidos. A partir de aquí el Coviran se mostró correcto en casi todas sus acciones, con un parcial de 9-0 (14-7), especialmente por el buen hacer en defensa, haciéndose con todos los rebotes de un Valladolid fallón desde línea de tres (1/6), contando únicamente con el acierto de Jota (5 puntos).

Gran momento en este primer cuarto cuando a falta de 1:18 para el final debuta en competición oficial Iván Martínez. Las ganas y hambre de palacio se notaron a la primera acción que protagonizó el jugador nazarí, precisamente natural de Valladolid. Mucha fuerza y voluntad para convencer y aportar en la lucha de ser de Oro del Coviran. Entusiasmado Martínez en sus primeros minutos como rojiverde. El resultado final de estos primeros diez minutos fue 16-9.

El inicio del segundo cuarto se presentó más desatado por parte de ambos equipos. Iván Martínez tuvo mucho que ver. El debutante manejó a su equipo a la perfección el tiempo que estuvo sobre la cancha. Un triple y una gran asistencia a Stone fue su carta de presentación.

Un mate de Graham para CB Valladolid provocó algo de tensión con James. Se relamió más de la cuenta el dorsal 21 de los pucelanos enganchado al aro. Schoof sumó otros dos triples que distanciaron en el marcador a la Fundación (4/7 en triples en el primer tiempo). La línea de tres fue lo que marcó la diferencia entre ambos equipos (47,1% de acierto local ante un 22,2% visitante).

Valladolid se mostró más acertado de dos incluso (un 47,1% de acierto frente a un 32% de los nazaríes). Luis López también se apuntó a la fiesta del triple rojiverde. Así, el Coviran se marchaba con una distancia de 16 puntos al descanso con un resultado de 40-24.

Duane James monopolizó los puntos y cobró protagonismo a la vuelta al parqué del Palacio. Los sietes puntos iniciales de estos diez minutos fueron de James (47-26), que se fue al último cuarto con catorce puntos. Recital de los de Pin ante un Valladolid que acusó el excesivo error desde tres (3/16). Schoof guió magistralmente (5 de ocho en triples y 4 asistencias) a un colectivo que gritaba cada una de las letras de la palabra.

El último cuarto pasó sin pena ni gloria con un CB Valladolid rendido ante la superioridad de los granadinos, que se dieron un festín a costa de los norteños. La distancia de 25-30 puntos fue una constante durante todo lo que quedó de partido. El máximo anotador del Coviran fue John Schoof con 17 puntos (20 de valoración) seguido de James con 14. Gran actuación de Jordan Stone con 15 de valoración.

Por parte de Valladolid, Shota Gelazonia fue el máximo anotador con 14 puntos, a pesar de la irregularidad mostrada sobre la pista y los 16 finales de valoración. Gran victoria de los granadinos con premisas claras: seriedad, diversión y fuerza de un equipo que va tomando su mejor versión, eso sí, en un partido plácido para los de Pin. Pero una versión que sólo puede ser Oro la próxima temporada.

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