Sábado, 25 Marzo, 2017

Expertos advierten que el glaucoma supone un grave peligro para la conducción

El glaucoma no solo causa riesgo para el conductor que lo padece, sino también para los peatones con los que se cruza

FOTO: PIXABAY/UNSPLASH
E.P.


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Coincidiendo con la celebración de la Semana Mundial del Glaucoma, desde el Instituto Oftalmológico Gómez Ulla han alertado que esta afección ocular supone un grave peligro para la conducción, ya que reduce de manera lenta pero progresiva el campo visual del conductor sin que éste sea consiente de ello, debido a la ausencia de síntomas.

“Para los conductores con glaucoma, los adelantamientos y los giros son las maniobras con mayor riesgo de accidente, ya que al tener reducido su campo visual no perciben los objetos laterales”, han informado. “También tienen problemas con la adaptación a la oscuridad, especialmente si están en un túnel, experimentando un periodo más largo de adaptación a la falta de luz”, han añadido.

El glaucoma no solo causa riesgo para el conductor que lo padece, sino también para los peatones con los que se cruza, ya que “el afectado no lo vería aproximarse hasta que estuviese delante del coche”, han añadido.

La Ley establece medidas a tener en cuenta para los pacientes con glaucoma, indicando que aun cuando se alcancen los niveles de visión mínimos exigidos, si la presión intraocular se encuentra por encima de los límites considerados normales (principal síntoma de esta afección ocular) se deberán analizar posibles factores de riesgo asociados y se establecerá un control periódico a criterio del oftalmólogo, realizando periódicamente una exploración del campo visual.

EL ESPECIALISTA DECIDE

“Será el especialista el encargado de establecer si el conductor puede seguir conduciendo o si será necesario establecer restricciones o acortar el tiempo de validez del permiso de conducir”, han advertido los expertos.

El glaucoma es la segunda causa de ceguera en España. Se caracteriza por una presión ocular elevada y pérdida de campo visual que no suele causar dolor, “de ahí que el 50 por ciento de los pacientes que padecen esta afección ocular desconozcan que la tienen”, añaden.

Para su diagnóstico precoz es fundamental una exploración ocular completa que incluya tanto la determinación de la presión intraocular como una adecuada valoración del nervio óptico y del campo visual. Desde el Instituto Oftalmológico Gómez-Ulla han recordado que “las revisiones oftalmológicas sin fundamentales entre los colectivos de mayor riesgo, como las personas de más de 45 años, con historial familiar de glaucoma y con antecedentes de traumatismo ocular o de enfermedades como la diabetes o hipertensión arterial.

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