Lunes, 23 Octubre, 2017

            

Europa pide reciclar el 70% de los residuos y reducir a la mitad el desperdicio de alimentos en 2030

Según datos de Eurostat de 2014, el 44% de la basura municipal en la Unión Europea fue reciclada o se destinó a compostaje

Planta de tratamiento de residuos | Autor: Archivo GD
E.P


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El Parlamento Europeo ha pedido aumentar hasta el 70% el porcentaje de residuos de los hogares y las empresas que deben ser reciclados en 2030, al mismo tiempo que han defendido limitar el nivel de vertidos al 5% por su gran impacto medioambiental y reducir a la mitad el desperdicio de alimentos.

La Eurocámara ha fijado este martes su posición negociadora del paquete legislativo sobre economía circular presentado por la Comisión Europea. Una vez que el Consejo de la UE (que representa a los Estados miembros) adopte su postura podrán comenzar las negociaciones.

En concreto, los eurodiputados han reclamado que en 2030 el 70% del peso total de la basura municipal (procedente de hogares y empresas) deberá ser reciclada o preparada para ser reutilizada, frente al 65% que propone el Ejecutivo comunitario.

Según datos de Eurostat de 2014, el 44% de la basura municipal en la Unión Europea fue reciclada o se destinó a compostaje. El objetivo del bloque comunitario para 2020 es alcanzar el 50%.

En relación al material de paquetes y envases, como papel, cartón, plástico, vidrio, metal o madera, el Parlamento Europeo ha apuntado que el 80% debe ser reciclado en 2030 y ha abogado por establecer objetivos intermedios en 2025 para cada material.

Con respecto al desperdicio de alimentos, la Eurocámara apuesta por reducirlo en un 30% en 2025 en comparación con 2014 y en un 50% para 2030. En la actualidad, 89 millones de toneladas de comida, unos 180 kilogramos por persona, acaban cada año en la basura.

Por último, los eurodiputados quieren reducir al 5% el porcentaje de residuos municipales que en 2030 podrán acabar en vertederos, frente al 10% que defiende Bruselas. Los eurodiputados, sin embargo, planean una posible extensión de cinco años, bajo ciertas condiciones, para los países en los que los vertidos representaban más del 65% de la basura municipal en 2013.

Tanto el eurodiputado de Equo, Florent Marcellesi, como el de ICV, Ernest Urtasun, han celebrado la mayor ambición de la Eurocámara frente a la propuesta inicial de la Comisión Europea. “Frente al modelo de usar y tirar, es necesario impulsar la economía circular basada en la reutilización y el reciclaje de los residuos que producimos”, ha destacado el primero.

“Este paquete va más allá de simplemente reducir los residuos y busca un enfoque integra. Por ejemplo, combatir la obsolescencia programada es bueno tanto para los derechos de las personas consumidoras como para la economía y el medio ambiente”, ha subrayado Urtasun.

Por contra, la eurodiputada del PP Pilar Ayuso ha lamentado que el Parlamento Europeo no haya respaldado la enmienda que buscaba distinguir entre residuos municipales y residuos comerciales e industriales. A su juicio, esto supone “abrir la puerta a incluir el residuo comercial e industrial en el residuo municipal” lo que “dificulta una mejor gestión de dicho residuo”.

La organización medioambiental Greenpeace también ha salido al paso del voto en la Eurocámara y ha puesto el énfasis en la eliminación del plástico de un solo uso. En opinión de la responsable de la campaña de plásticos de la organización en España, Elvira Jiménez, la UE “ha demostrado un liderazgo en temas medioambientales” pero “no está actuando para resolver “la problemática de la contaminación por plásticos” a pesar de que reconoce su escala.

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