Domingo, 28 Mayo, 2017

Estadios de fútbol: cómo comer y no morir en el intento

No todos saben cómo comer en los partidos de fútbol o qué es lo que se supone que hay que hacer si tienes más hambre que un perrillo chico. Y sobre todo si es tu primer partido.

Cocina de Urgencia para Universitarios | @CUPU_UGR


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Me gustó para ser la primera vez. La verdad que me resultó emocionante. Y es que los partidos de fútbol en los estadios, te guste este deporte o no, son otra cosa. Tanto por la ingente cantidad de personas, como por las cosas curiosas que puedes hacer y ver allí.

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Mi primera experiencia en un campo de fútbol fue, cuanto menos, peliaguda. Después de estar la mañana entera de fiesta, me toca ir al partido muerta de hambre. Y, nada más llegar a la puerta por donde tenía que entrar, poco faltó para que me detuvieran por terrorista. ¿Por qué? Pues porque no escuché a la chica decirme “abre el bolso” y le estuve mirando a esa cara seria un buen rato hasta que elevó el tono y me cagué viva. Al final se lo enseñé pero vamos, su cara era un poema.

Ya en el partido, allí mismo, solo veía a gente subir con botellas de refresco sin tapones. ¿Y por qué leches es eso? Pues ni lo pregunté aquel día. Ahora me he enterado que es para no tirar los tapones al campo, aunque no se si es por civismo (lo dudo viendo lo cochina que es la gente en las gradas) o por seguridad de los jugadores.

Y sí, la gente comió mucho. Yo nada más que oía mi tripa rugir. Un chaval de mi lado se metió entre pecho y espalda, nada más y nada menos que, un perrito caliente, una fanta de naranja, un bocata de chorizo y una bolsa de pipas y gominolas de fresa. No se como no reventó el joío… y yo mirándolo con cara de pena, ¡con más hambre que un caníbal de vigilia en Semana Santa, con más hambre que una leona coja! Yo que se, eso fue un sinvivir… Encima, el partido duró hasta los penaltis finales. Una estampa, vamos.

Preguntando a mi gente he podido aclararme un poco en este tema y ahora, si es tu primera vez, como si no (aunque dudo que te pueda ayudar más de lo que ya sabes), te puedo informar mejor de cómo alimentarte en un estadio de fútbol si ves que desfalleces en el intento de seguir a tu equipo (o de vivir la experiencia solamente) satisfactoriamente:

 

ESPAÑA

En España casi todos los estadios tienen algo en común, y es, que vayas donde vayas, comer allí tampoco es lo más sano del mundo. Partiendo de la base de que los estadios de fútbol por norma general no son sitios donde se come demasiado bien, hay de todo un poco.

En España están los campos viejos y los nuevos o reformados. Existen barras gestionadas por los propios clubes o, en los más ‘a la última’, espacios de conocidas franquicias (Pans&Company, que es el de la imagen, o Dehesa Santa Maria en Mestalla (Valencia), por ejemplo).

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El primer tipo de barra, la típica de toda la vida de Dios, sin multinacional hostelera de por medio, suele servir regulín-mal (en calidad nutricional hablando) y caro: perritos calientes, patatas, snacks y bebidas/refrescos. El menú, a base de perrito y refresco o cerveza (ya siempre SIN en recintos deportivos), no baja de los 7-8€, casi seguro. Seguramente, mi amigo “el tanqueta” (ese que se comió perrito y bocata de chorizo en un rato) gastara eso mismo para saciar su apetito.

El perrito caliente, según dicen, daría para otro artículo. Suelen ser salchichas y pan regularcillos (aunque si tienes suerte y el día te sonríe, lo mismo están increíblemente buenos), pero el hambre manda. Amén de las interminables colas, normalmente mal gestionadas, si es que existe algún método para intentar que haya algún orden, como mucho unos pivotes separadores.

Lo mismo hasta te encuentras que desistes en pedir a la barra, porque la cola es más larga que la cama de Romay (“¡Anda y que le den!” Y te subes a la grada sin pedir y de malafollá). Ah, también puedes encontrarte con hamburguesas, a veces algo decepcionantes, y un pequeño reducto de bocadillos más tiesos que la pata de Perico, pero en fin, no fuimos a deleitar el paladar en definitiva.

El segundo tipo de barra, las de franquicias que te puedes encontrar en cualquier calle de cualquier ciudad media, no tienen mayor misterio. Una selección de sus productos en modo ‘take away’. Caretes también, pero bueno, eso no es una novedad. La comida rápida no suele ser barata si viene en combos y cosas así. Cabe destacar que algunos estadios cuentan con fuentes de ingresos extra relacionadas con la hostelería, y no sólo a la hora de los partidos, sino todo el año.

El Real Café Bernabéu es un ejemplo. Imagínate un pulpito, chipirones con ali-oli, costillares, ensaladas, vinos y postres para engordar mientras vociferas el nombre de Cristiano para que meta ya un gol. Te ofrecen una vista especial al campo, desde fondo sur, mientras cenas, haces una fiesta o celebras Nochebuena.

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Llega el descanso, y las pipas son el complemento perfecto o único tentempié en muchos casos en cualquier estadio español. Todo eso según vi a mi alrededor. Era todo un traqueteo y crujido general que parecía que tocaban las castañuelas con los dientes. En España y Europa del Este triunfan.

Al final, hay que reconocer que, al menos aquí, no hay nada mejor que el bocadillo de tortilla o filete empanado de casa envuelto en papel de plata. Chorizo o qué se yo… como el de nuestro amigo el “tanqueta”. Te ahorras dinero y comes rico. Sin tonterías. Total, es un espectáculo deportivo, no una cita con tu pareja a la luz de las velas. Tienes a gente gritando y cagándose, a veces, en la madre que parió a los del campo. No es el sitio idóneo para esperar una velada romántica… por lo que la comida tiene que cumplir su más básica función y ya está. Sobretodo, ser fácil de transportar y que no moleste durante el partido. Y siempre, aunque haya limpiadoras/es, limpia tus papeles cuando acabes.

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Y bueno, cambiando un poco de tercio, cada zona del Viejo Continente tiene sus costumbres culinarias dentro de los templos del balompié. Hacemos un repaso rápido en base a toda la información de la que me he hecho a lo largo de estos días.

 

INGLATERRA

Según mis informantes, la cuna del fútbol. Del fútbol de verdad, con mayúsculas, directo, grabado a fuego en la piel. El ambiente en los aledaños de cualquier estadio en día de partido es como poco espectacular. Tanto en puestos exteriores como dentro, destacan, quizá por encima del resto de comidas, los “cottage pies” o pasteles de carne, más aún en el suroeste de las islas, como en el londinense Boleyn Ground del West Ham United de Londres. Uno de los locales a los que puedes asistir se llama Nathan’s Pies and Eels”.

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Normalmente te sirven el pastel de carne con una buena ración de puré de patata que dicen, es muy sabroso. Por el contrario, para un español y cierta parte de los ingleses, los consideran grasientos. No es buen lugar para hacer una dieta. Aparte, son humeantes y contundentes, con una salsa de perejil abundante. En fin, una vez al año no hace daño.

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¡Y no te lo pierdas!, también ponen anguila pero no es lo normal en la boca del hambriento fan. A base de hojaldre y relleno de una mezcla de carne picada guisada con verduras, los pasteles junto con un buen puré de patata suben hasta un precio mínimo de 3-4£. Bueno, un precio razonable que empieza a pasarse de castaño oscuro incluso para la gente autóctona, que dice que posiblemente sean más caros de la cuenta porque se aprovechan del gentío de los partidos. De todas formas imagina los precios del país, pues hazte una idea general de cómo puede ser comer en el campo si estás hambriento como un lobo.

 

ITALIA

No, no toman trozos de pizza margarita. La comida más popular en las gradas es un ‘panino’ con ‘salamella’, es decir, una especie de salchicha plana a la parrilla, a veces con cebolla y pimiento, por ejemplo en el Juventus Stadium de Turín. Aunque el perrito caliente sigue siendo omnipresente aquí también.

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PORTUGAL

En el país vecino gusta comer por lo visto una especie de bocadillos de carne, creo que de ternera, sazonada y picantones. También tienen bocatas de chicharrones llamados “couratos”. Vamos, como para repetir semejante bomba calórica…

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En el estadio Do Dragao de Oporto, se puede, aunque parezca mentira, comprar un bocadillo con tranquilidad. Dicen que se nota, que es un estadio moderno y acorde a nuestros tiempos, y que eso es de agradecer…

 

RUSIA

En Rusia, pueda parecer locura o no, se lleva comer pipas. Por si creías que el castañeo de dientes se daba solamente en España, ¡y no! De todas formas la comida no suele ser muy original, algo de perritos calientes del famoso Crap Dogz’s y fuera. No te va a costar mucho por lo que puedes disfrutar de ellos y no sentirte mal por tu bolsillo, eso si, sí por tu michelín.

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En resumen, no hace falta que te explique que si eres intolerante a cualquier alimento, eres vegetariano o deseas cuidar tu dieta y salud por algún problema que tengas, no deberías comer en un estadio. Tampoco será bueno para tu bolsillo por lo que, echa lo que tengas en casa. Prepáralo con mimo, cariño y dedicación. Sin alimentos pesados o recipientes, cubiertos, salsas o cantidades que molesten a la hora de disfrutar del partido. Y siempre una bolsa para poder tirar los desperdicios y no ensuciar mucho.

Y ahora sí, si es tu primera vez, ¡que disfrutes el partido y la comida! Y si no es tu primera vez, disfruta de la comida. Los goles, ya vendrán… 😉

Un artículo de Cocina de Urgencia para Universitarios 

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