Viernes, 24 Marzo, 2017

Espiar los mensajes de Whatsapp de otra persona podría llevarte a la cárcel

Acceder a las conversaciones privadas, incluidas en WhatsApp constituye un delito de descubrimiento y revelación de secretos del artículo 197

Aplicación de mensajería rápida


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El mérito de la aplicación de mensajería WhatsApp no sólo es el de convertirse en la aplicación líder en el sector. También es toda la conversación que genera a su alrededor. Especialmente por su capacidad para generar conflictos. Uno de esos casos es en el de las parejas sentimentales ya que todo lo que se ha escrito queda almacenado en una base de datos que nos permite copiar, transferir, leer o espiar pero siendo necesario tener físicamente el dispositivo en el que se instala.

Acceder a las conversaciones privadas, incluidas en WhatsApp constituye un delito de descubrimiento y revelación de secretos del artículo 197. Interceptar mensajes para descubrir la intimidad de tu víctima sin su consentimiento conlleva penas de prisión. Además hay otro peligro. Si alguien trata de monitorizar el WhatsApp de otra persona puede acabar siendo su víctima. Las búsquedas en Google sobre cómo espiar WhatsApp nos llevan a diferentes aplicaciones maliciosas o comerciales pudiendo acabar suscrito a servicios SMS Premiun.

Hay formas de espiar los mensajes en el teléfono de otra persona, pero las técnicas son muy complejas. Cada vez hay más denuncias por este tipo de prácticas. Aunque uno no se separe nunca de su dispositivo, basta con vernos usar el móvil o el ordenador para ver las contraseñas asociadas al teléfono y acceder al contenido de los mensajes. Una vez que se haya accedido en línea o copiado las bases de datos de WhatsApp del teléfono, el espía podrá ver el contenido de los mensajes, contactos, teléfonos con los que se intercambian mensajes e incluso la localización. Solo necesitará un ordenador. Esa persona puede cambiar las cuentas de correo o ID de Apple o las contraseñas asociadas a tu Android y a la aplicación iCloud.

También puede ser que se haya realizado una copia de seguridad de tu teléfono o se haya instalado una aplicación maliciosa de control en tu móvil. Copiar la base de datos de Whatsapp mediante acceso remoto es una práctica técnicamente posible pero muy complicada. La forma más habitual de este espionaje es el de tener contacto físico con nuestro terminal y mirarlo cuando no estemos presentes.

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