Lunes, 23 Octubre, 2017

            

Entrenamiento militar para preparar el cuerpo para las exigencias diarias

El 'Cross fit' es un tipo de actividad física de alta intensidad que tiene su origen en el entrenamiento militar, aunque según sus promotores puede practicarlo todo el mundo.

E.P


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El entrenamiento de alta intensidad no es algo nuevo, es un tipo de práctica física que realizan deportistas como los jugadores de rugby para mantenerse en forma y rendir al más alto nivel. Pero en el común de los mortales ¿tiene sentido incluir estas técnicas en las rutinas de ejercicio físico? Eso parece o al menos es lo que sugiere el hecho de que el ‘Cross fit’ cuente cada vez con más seguidores dentro de nuestras fronteras.

El ‘Cross fit’ es un tipo de actividad física de alta intensidad que tiene su origen en el entrenamiento militar, aunque según sus promotores puede practicarlo todo el mundo. Uno de sus principales atractivos es que cada sesión es diferente, lo que permite no caer en la rutina y supone la posibilidad de afrontar nuevos retos cada día adaptados a cada persona y a su estado físico.

La disciplina además de buscar el desarrollo de la fuerza persigue potenciar el resto de cualidades físicas. En este sentido se fomenta la resistencia cardiovascular y muscular, la fuerza, la flexibilidad, la potencia, la velocidad, la coordinación, la agilidad, el balance y la precisión.

Según explica a Infosalus Carlos Bernardos, director técnico de los centros GO fit, el entrenamiento de alto rendimiento se organiza en tres o cuatro días y uno de descanso. “Este reposo es fundamental ya que, tras el entrenamiento permite al cuerpo adaptarse a las nuevas demandas de actividad física derivadas del esfuerzo anterior y permite desarrollar la capacidad para mejorar en posteriores sesiones”, explica Bernardos.

BENEFICIOS GLOBALES

En una sesión de entrenamiento de alta intensidad se combinan ejercicios que movilizan distintos grupos de músculos del organismo, lo que ayuda a conseguir un trabajo físico global y a aumentar la frecuencia cardiaca de forma mantenida, dando lugar así al trabajo cardiovascular que se persigue.

Este tipo de sesiones mezclan circuitos de ejercicios típicamente militares como subir por cuerdas, arrastrarse de prisa por el suelo o la carrera con otros procedentes de la gimnasia básica como las anillas, los saltos o la suspensión e incluso algunos procedentes del ámbito del levantamiento de pesos.

Bernardos señala que si se practican este tipo de ejercicios de alta intensidad el cuerpo debe recibir el aporte calórico que necesita y seguir una dieta equilibrada que balancee carbohidratos, proteínas y grasas, por lo que no se pueden seguir dietas que restrinjan el consumo de calorías con el objetivo de perder peso. La activación metabólica es tal, añade el profesional, que el mayor gasto calórico continúa en marcha varias horas después de concluir el ejercicio.

El técnico apunta que el objetivo es que toda persona que desee realizar ejercicio lo haga y éste sea el más completo posible por lo que beneficiará de forma global al organismo sea cual sea su punto de partida. Además, Bernardos indica la posibilidad de adaptar cada ejercicio al estado físico de la persona que la practica ya que lo que supone un esfuerzo y hace trabajar al corazón en unas personas puede no activar en gran medida a otras.

LAS VENTAJAS DE LO TRADICIONAL

Bernardos apunta que el entrenamiento de alta intensidad supone una vuelta al estilo más tradicional de ponerse en forma. Frente a las tendencias actuales de puesta a punto en los gimnasios basadas en el uso de máquinas dirigidas al trabajo con determinados grupos de músculos, estos de circuitos de ejercicio aportan tres ventajas:

· Funcionalidad: se utilizan ejercicios funcionales, ya que se considera el cuerpo como un todo, de manera que no se ejercitan grupos musculares de forma aislada. Se enfatiza en los movimientos y en la función del músculo, no en su forma.

· Variación: es un entrenamiento creativo y variado que considera que es la variedad de estímulos la que consigue provocar una mejor respuesta adaptativa. Ninguna sesión es igual a la anterior.

· Intensidad: cada sesión es de alta intensidad y de corta duración. Este tipo de entrenamientos produce resultados espectaculares, sea cual sea el objetivo perseguido.

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