Jueves, 19 Julio, 2018

            

En Lecrín no hay festolín

Imagen de las fiestas de Lecrín | Foto: ArchivoGD
Ramón Ramos


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De orden del señor alcalde se hace saber que… no hay ‘puja’ ni ‘subasta’ en Chite ni en Lecrín ni en Talará. En realidad, a tenor de cómo los protagonistas de esta polémica se han ido desmarcando de la iniciativa, uno empieza a pensar en que ni siquiera hubo rueda de prensa ni alcalde ni Ayuntamiento ni Diputación ni nada de nada…

De entrada, lo más sorprendente a punto de consumir diecisiete años del siglo XXI es que todavía haya políticos que al transitar por una convocatoria como la que nos citaban en Lecrín no sean capaces de anticipar la certeza de que una puja como la que se proponía estaba abocada a herir sensibilidades. Aun en la versión más benigna que ahora nos quieren presentar, y por mucha tradición centenaria en la que pretenden apoyarse, en los tiempos actuales cualquier actividad que tenga a la mujer por objeto pasivo está fuera de lugar y se presta, por tanto, a la crítica y la condena.

Ahora resulta que la fiesta no la convocaba el Ayuntamiento de Lecrín sino una hermandad del pueblo. Pero fue el alcalde el que convocó la rueda de prensa de presentación. También resulta que en realidad se puja por jamones y chacinas y dulces y todo tipo de cosas que se donan al efecto. Pero fue el propio alcalde el que destacó como el elemento central que se quiere “recuperar” (sic) el de la puja, para el que echó mano de un singular ejemplo que ahora reconoce desafortunado. Tampoco la Diputación patrocina la fiesta. Pero fue en salones de la Diputación y en presencia institucional de un diputado en funciones de diputado del equipo de gobierno en la rueda de prensa, quien no solo se limitó a la presentación sino que felicitó al Ayuntamiento de Lecrín por la iniciativa. La Diputación no promociona la fiesta. Pero fueron sus servicios los que difundieron la cita. A la diputada de igualdad le faltó tiempo, cuando estalló la polémica, para desmarcarse y negar que la Diputación financie o patrocine la fiesta. Pero en la rueda de prensa estaba presente un diputado que in situ podía haber intervenido, aclarado, desautorizado, desmarcado… Y no lo hizo. Un servicio de la Diputación difundió la nota oficial, aunque de sus párrafos se había ‘caído’ pudorosamente el elemento -según el alcalde- “a recuperar”, que sí supo captar con acierto periodístico el equipo de TG7 desplazado a la presentación del evento. En fin…

Que, al cabo, lo sorprendente es que alguien se sorprenda de la polvareda que se ha levantado ante la ‘recuperación’ de este ejemplo de machismo rural, avanzado ya el siglo XXI y con la que está cayendo… Hemos sabido después que también los hombres pueden ser objeto de la puja, que a nadie se obliga, que cualquiera puede negarse….Pero ha quedado claro que en estos tiempos en los que los políticos se ponen exquisitos a la hora de hablar de “los hombres y las mujeres”, “compañeros y compañeras” o “los 300.000 granadinos y granadinas” (es decir: 600.000), en ocasiones con desprecio a la Real Academia, en este caso de Lecrín su alcalde recurrió al autoejemplo más desafortunado, colocándose de sujeto en el cándido supuesto de que estábamos ante una ‘gracieta’ digna de los Santos Inocentes que el pueblo conmemora. Por más que se hable de machismo ‘ligth’, es machismo lo que antecede y lo que desprende.

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