Viernes, 28 Julio, 2017

            

En la cuarta, los lances definitivos

Ramón Ramos

Metro de Granada | Foto: Asun Rodríguez
Ramón Ramos


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Pues resulta que hay cincuenta y tantas intersecciones en el trayecto del tranvía-metro. Por lo visto, nadie había reparado en ello. Vino el consejero, se puso a contarlos y eran esos: 57 puntos urbanos en los que deberán convivir el tranvía y los automóviles, más la modificación peatonal que conlleve la entrada en servicio del nuevo sistema de transporte.

Una quincena de años proyectando, debatiendo, discutiendo, trampeando, posponiendo… y cuando ya parece que esta vez sí, que el plazo es el definitivo, que ahora va en serio… viene el consejero, los cuenta y… nos anuncia que hay que esperar, que nos vamos a julio y que, entretanto, nos conformemos dando paseos parciales, de aquí a Armilla y de aquí a Albolote, con trasbordo en Recogidas.

El consejero actual, Felipe López, es el mismo que en junio de 2015 se estrenó retrasando un año la entrada en servicio del metro. Lo que hasta entonces había sido finales de ese mismo año, 2015, pasó a ser finales de 2016. Primer lance. Por medio, la inquietante afirmación de Manuel Morales, quien había sido delegado de esa Consejería de Fomento durante dos años, en la época de la coalición PSOE-IU al frente de la Junta: “Si hubiera voluntad política del Gobierno andaluz el metro ya podría estar funcionando”.

Bueno, pues sin saber si era una cuestión de voluntad política o no, el consejero echó ‘patrás’ el plazo y lo trasladó a primavera. Segundo lance. Después precisó: para Semana Santa, dado que primavera es también el 20 de junio. Y a tres días de una movilización que se anunciaba multitudinaria contra el aislamiento ferroviario, vino y anunció que el 31 de marzo. El truco era la entrada en servicio progresiva, que alarga los plazos tres meses más. Entretanto, será un ‘interruptus’ parcial que justificó por las intersecciones y los cruces. En todos los años transcurridos nadie los había contado, parece ser.

Y así, nos vamos a mediados de julio con la incógnita de si esta vez llegará la soleada mañana que convierta en definitiva la silueta del tranvía en el paisaje urbano de Granada y su área metropolitana. Tercer lance. Si en estos cinco meses que faltan se produce otro aplazamiento, al menos nos podremos acoger a aquello que proclamaba una letra antigua de sevillanas: “en la cuarta los lances definitivos”.

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