Miércoles, 12 de Diciembre de 2018

            

En el día de la mujer, las escritoras responden a cinco cuestiones machistas

Imagen ilustrativa | Fuente: ArchivoGD
Men Marías | @MenMarias


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El feminismo aboga por la supremacía de la mujer sobre el hombre.

“Feminista es cualquiera que reconoce la igualdad y completa humanidad entre hombres y mujeres”. Gloria Steinem.

Esa postura se llama hembrismo y es igual de tóxica que el machismo. Un hombre puede ser tan feminista como una mujer. De hecho, debe serlo. El feminismo es una lucha de todos. Igual que el racismo no es solo la batalla de los negros o la homofobia la de los homosexuales. Separar es la mejor forma de vencer, eso un machista lo sabe bien. La persona que apuesta por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres es feminista. Sea hombre o mujer.

Vestidas así van provocando que las violen.

“Tu cuerpo es tuyo para protegerlo y disfrutarlo”. Jenny Han.

El sistema patriarcal viene concibiendo a la mujer como un objeto que el hombre puede tomar a su antojo. Como una pieza de fruta. Una mujer puede vestirse o desvestirse cómo y con quien quiera, porque su cuerpo es suyo. Solo suyo. Y como de todo asunto particular solo está legitimado a disponer de él su dueño. En este caso la mujer. ¿Alguien ha oído alguna vez decir que un hombre va provocando que lo violen por estar sin camiseta en un chiringuito de playa? Incluso chirría en los oídos. La mujer igual. Su forma de vestir la elige para sí misma, no para los demás. Provocar significa producir un estado o sentimiento en una persona. El problema viene de la interpretación androcéntrica según la cual todo lo que hace una mujer gira en torno al hombre. Esa interpretación es errónea.

A mí (mujer) las feministas no me representan. No creo que el sistema discrimine.

“El opresor no sería tan fuerte si no tuviera cómplices entre los propios oprimidos”. Simone de Beauvoir.

Todos, hombres y mujeres, hemos nacido en un sistema patriarcal que nos manipula. Todos tenemos comportamientos machistas a veces sin ni siquiera ser conscientes de ello porque es lo que hemos aprendido. Pero afortunadamente vivimos en la época de desaprender para reaprender. A la mujer machista no hay que atacarla porque ella no es consciente de lo que hace, ella es una víctima más del patriarcado. Hay que darle armas para que deje de apoyar algo que va en su contra. Prácticamente todas las mujeres hemos sido acosadas sin saberlo. Porque acoso no es solo violar a una mujer. Acoso es un comentario en plena calle sobre nuestro cuerpo emitido por un hombre que se cobija en el “piropo”. El piropo es una costumbre (aceptada por un sistema que entiende a la mujer como un objeto) que está convirtiéndose en delito. Cuando una mujer no entiende esto está sosteniendo el sistema patriarcal. Pero no hay que ir contra ella, hay que hacerla tomar conciencia del respeto que merece su cuerpo.

¡No te enfades, con lo guapa que eres! – ¡Qué guapa es mi niña! ¡Qué listo es mi niño! – ¡Así no se porta una princesa! – ¡Los que se pelean se desean! – ¡Los niños es que son muy brutos! – ¡Las señoritas no gritan! – ¿Es que tienes la regla o qué? Y un escandaloso etcétera.

“Lo que conocemos como femenino en el patriarcado no es lo que las mujeres son o han sido, sino lo que los hombres han construido para ellas”. Luce Irigaray.

El ser humano aprende principalmente por repetición. Cuando una niña oye cinco mil veces que ha de ser una princesa se convierte en una princesa. Pero ¿qué es una princesa? Es la hija de un rey. ¿Verdad que no somos reyes? No es eso lo que transmitimos. Esa ‘princesa’ es una mujer sumisa, preciosa siempre, que no protesta ante nada. No grita. No se enfada. No opina. Solo es guapa y delgada. Si así es cómo se relaciona la niña con sus padres, así es como lo hará con el resto del mundo. Nos relacionamos con el mundo igual que con papá y mamá. Y no, eso no es una mujer, eso es lo que el patriarcado ha querido que sea una mujer para que no se rebele y exija los derechos que le corresponden. No es malo ser guapa, lo malo es vivir bajo la tiranía de la belleza. Y las mujeres gritamos, por supuesto. Y cuando no estamos de acuerdo con cómo se nos está tratando protestamos. Los que se pelean no se desean, los que se pelean se hacen daño. Los niños no son más brutos que las niñas si no se legitima su actitud y se frena.

Y sí, señores. Tenemos la regla, efectivamente, porque somos mujeres. El patriarcado ha convertido el asunto más natural del mundo en algo tabú, algo malo. Cuando una mujer se enfada y tiene que oír ‘¿es que tienes la regla?’ está siendo acosada. La naturaleza de la mujer es cíclica porque menstrúa. Cuando una mujer tiene la regla está cansada en mayor o menor medida y sufre irritabilidad y dolores porque se produce un cambio hormonal en su cuerpo que la desgasta. No pasa nada. Esto no es malo. No afecta a nuestro razonamiento, solo a nuestro cuerpo. Esta es la naturaleza de la mujer que el hombre no le ha permitido obligándola a callarlo porque no son asuntos ‘agradables’ de tratar (sangre, puaj, qué asco). No hay que avergonzarse de nada que sea natural nunca. Si les duele la cabeza por la regla díganlo, no respondan que no saben por qué es. Basta ya de negar nuestra naturaleza.

Violencia de género.

“Para superar los celos hay que verlos como lo que son: una insatisfacción con uno mismo”. Joan Didion.

Asociamos la violencia de género a una mujer con el ojo amoratado. A un marido propinándole la paliza. Sí, claro. Esto es violencia de género. Pero no solo esto es violencia de género. Cuando decimos que nos queremos vivas nos referimos a física y psicológicamente. Porque hay muchas formas de estar muerta. El maltratador es un analfabeto emocional, por eso maltrata. Está asolado por sentimientos de inferioridad, baja autoestima y frustración. Vive muerto del miedo. Nos parece fuerte, pero es la persona más débil del mundo, precisamente por ello es un enfermo de los celos y el control, tiene miedo a que su pareja lo abandone. Yo he conocido a un maltratador de libro. Lo he conocido, además, muy bien y sé de lo que hablo. No debemos olvidar que la violencia de género también incluye estos comportamientos: gritos, humillaciones, castigo a través del silencio, prohibición de relacionarse con amigos y familia, control, celos, dependencia, amenazas, manipulación… La violencia psicológica ha venido normalizándose hasta ahora. Esto también es violencia de género y, por tanto, se debe denunciar.

Y para los escritores… termino, por supuesto, con Virginia Woolf: “Yo me aventuraría a pensar que Anon (anónimo), quien escribiera tantos poemas sin firmarlos, fue a menudo una mujer”.

NOS QUEREMOS VIVAS.


Comments

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  1. Las mujeres, aprendemos día a día, y aprendemos juntas. Por eso se agradece el carácter tan didáctico de tu artículo, lo bien que lo expresas, y las verdades como puños que dices. Gracias Men Marías.

  2. Es muy importante insistir en la educación de las niñas. Estamos HARTAS de ser princesas, nos lo han metido en la cabeza desde muy pequeñas y así nos va. No hagamos lo mismo con nuestras hijas.

  3. Esto tiene un nombre y es FEMINAZISMO.

    Si le digo a mi hija que es una princesa es porque es PRECIOSA, ¿tiene usted hijos? Déjeme adivinar…. NO.

    A mi JAMÁS me han discriminado por ser mujer. Ocupo un puesto de DIRECTIVA en una EMPRESA y he llegado hasta ahí TRABAJANDO. ¿Sabe por qué las feministas no consiguen nada? Porque no han escuchado la palabra TRABAJAR en su vida. Lo único que hacen es quejarse. Quien quiera peces que se moje el culo.

    • Estoy de acuerdo con lo que dice el artículo: las mujeres como usted, Lourdes, son víctimas del patriarcado. Yo me atrevería a decir que casi están enfermas. El día en que usted despierte, eche la vista atrás y se acuerde de cosas como estas… le va a dar vergüenza hasta existir.

      Saludos a todos y a todas.

    • Hola Lourdes,

      Pues entonces, según tu teoría, las mujeres no deben querer trabajar o no se mojan el culo lo suficiente no? Lo digo porque solamente 12,1% de la alta dirección del ibex 35 es ocupado por mujeres; ¿Por que será Lourdes? Debe ser porque los hombres nos mojamos mas el culo no? jaja. Menuda tontería hija mía, a saber de donde serás directiva tú con esos razonamientos !!

      • Hola montacargas. Tienes toda la razón en tu comentario, gracias por apoyar la lucha feminista, pero te pedimos que no te refieras a las mujeres como ‘hija mía’ porque esa expresión es del patriarcado contra el que luchamos. Como dice el artículo, todos tenemos actitudes machistas a veces sin darnos cuenta, y hemos de esforzarnos por corregirlas.
        Saludos y gracias.

  4. ¿Por qué no escribe sobre ciertos términos que utiliza en el artículo así como sobre otros de actualidad tipo mansplaining o manterrution? Creo que es muy necesario que la gente los conozca. Gracias por el artículo. Un saludo.