Sábado, 18 Noviembre, 2017

            

El verano será muy caluroso en Andalucía al contemplarse una anomalía de temperatura media de hasta 1ºC más

La primavera española, la más cálida del siglo XXI y la segunda con más altos valores térmicos registrados desde 1965

Foto: Archivo
E.P.


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El verano, que ha dado comienzo este miércoles 21 de junio, cuenta con altas probabilidades –entre el 50 y el 70 por ciento– de ser “muy cálido” en Andalucía, al contemplarse una anomalía de temperatura media que sería de entre 0,5 y 1 grado centígrado superior a los valores medios en prácticamente toda la Península.

Así lo ha señalado el delegado de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Andalucía, Ceuta y Melilla, Luis Fernando López Cotín, que asimismo ha indicado que lo más probable, en lo tocante a las precipitaciones, es que éstas se sitúen en los valores normales para la época en la región andaluza, lo que implica, en base a la experiencia habitual de la estación, un trimestre seco para la comunidad.

López Cotín ha desgranado estos datos en una rueda de prensa convocada junto al subdelegado del Gobierno en Sevilla, Ricardo Gil-Toresano, para desgranar tanto el avance para el verano de 2017 como el resumen climático de la primavera, en el que ha cobrado protagonismo la reciente ola de calor, fenómeno que, según los pronósticos –para este domingo se podrían volver a superar los 40 grados–, cabe esperar que vuelva a darse, aunque sin que se pueda precisar el número ni su virulencia.

Ha sido, según ha precisado López Cotín, un fenómeno adverso “verdaderamente significativo”, en el que toda la Península y Baleares tuvieron valores por encima de la media. De hecho, alrededor de dos tercios del país registró temperaturas máxima situadas entre el 5 por ciento de las más cálidas contabilizadas en junio desde que hay medidas. En Andalucía, destacan en este periodo los 44,5 grados alcanzados en Córdoba, los 44,1ºC de Andújar (Jaén), los 43,3 de Sevilla o los 41,3 de Granada.

“Si se repitiesen las olas de calor, lo analizaríamos como un marco de abundancia de fenómenos adversos”, ha explicado el delegado andaluz de la Aemet, que apunta que, según los expertos, este escenario es susceptible de darse a consecuencia del cambio climático, si bien siempre con una componente de “incertidumbre”, sobre todo en lo que respecta a las lluvias.

El marco de un verano con valores por encima de lo normal se ha repetido en varias ocasiones a lo largo del presente siglo XXI. Así ha ocurrido también en la primavera de 2017, que ha sido “extremadamente cálida” en España, con una anomalía de 1,7ºC por encima de los valores medios, siendo así la más cálida desde el año 2000 y la segunda con los valores térmicos más altos desde 1965. De esta forma, el mes de marzo ha sido “cálido o muy cálido”, definición esta última que se aplica también a abril, mientras que mayo ha sido “extremadamente cálido”.

Cogiendo como muestra de los climas de interior y mediterráneo en Andalucía a las ciudades de Sevilla y Málaga, en la primera la tónica general durante el periodo primaveral ha sido de temperaturas por encima de lo normal, mientras que en la capital costasoleña el comportamiento térmico ha estado restringido a periodos “mucho más cortos”.

EFEMÉRIDES

En Granada, con 32,7ºC, se superó en abril en 0,1ºC la máxima registrada desde 1973, y en Málaga, con 19,7, se hizo lo propio con la mínima desde 1943. Por otro lado, las estaciones de Almería, Rota, Granada y Jaén registran efemérides de temperaturas medias de primavera y de las máximas desde 1920. Ya en junio, y en plena ola de calor, Granada-Aeropuerto registró una efeméride absoluta de máxima con 41,5 grados, Mientras que Córdoba, Cádiz y Tarifa cuentan con récords de mínimas en este mes.

En cuanto a las precipitaciones, y dentro de una tendencia en la que van “extremándose” los valores de lluvias y temperaturas, la primavera española de este año ha sido “seca”, con una anomalía del -23 por ciento: mientras que marzo ha sido húmedo, abril y mayo han sido muy secos.

En Andalucía, en contra de lo que cabría esperar, la sequía ha sido menos rigurosa, con zonas que incluso cuentan con superávit, frente a otras regiones como Castilla y León, y si el balance se amplía al comportamiento del año hidrológico –desde el 1 de octubre de 2016–, el déficit español es del 13 por ciento, con un “fuerte e inusual contraste” entre el noroeste –Galicia y la cornisa cantábrica, regiones habitualmente húmedas, han tenido valores secos– y el sureste peninsular, pues en provincias como Almería, Málaga o Granada ha habido lugares con lluvias “significativamente altas” en algunos meses.

Por último, y en relación a otros fenómenos adversos, la Aemet ha registrado tres en los últimos meses: una tuba –un vórtice de aire y vapor de agua condensado, con forma de cono o tubo, que gira rápidamente, colgando de una nube de tipo convectivo, pero sin llegar al suelo– en Las Gabias (Granada); un tornado, “muy rápido pero muy violento”, en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) y una granizada severa en la Herradura (Granada), estos dos últimos en marzo.

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