Lunes, 22 de Octubre de 2018

            

El uso de paracetamol en la infancia, relacionado con mayor riesgo de asma en algunos adolescentes

La investigación solo mostró que había una asociación entre el paracetamol y el asma, no que el paracetamol causó la afección

Pastillas, imagen ilustrativa | Foto: Archivo GD
E.P.


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Los niños que toman paracetamol durante sus primeros dos años de vida pueden estar en mayor riesgo de desarrollar asma a la edad de 18 años, especialmente si tienen una composición genética particular, según una nueva investigación que se presenta en el Congreso de la Sociedad Respiratoria Europea.

La enfermera Xin (Daisy) Dai, candidata a doctorado en la Unidad de Salud de Alergias y Pulmones de la Universidad de Melbourne, Australia, dice que el vínculo entre el uso de paracetamol y el asma parecía ser más fuerte en aquellos que tenían una variante particular del gen de glutatión S-transferasa (GST), GSTP1.

Sin embargo, advierte que la investigación solo mostró que había una asociación entre el paracetamol y el asma, no que el paracetamol causó la afección; por lo que se necesitan más investigaciones para confirmar sus hallazgos y comprender completamente el vínculo. También descubrió que otra variante del gen GST, GSTM1, estaba relacionada con la función pulmonar reducida.

Los genes GST contienen las instrucciones para crear enzimas que usan un antioxidante llamado glutatión para eliminar los efectos de la exposición a toxinas en el cuerpo y los pulmones. Este mecanismo ayuda a prevenir el daño a las células y la inflamación. “El paracetamol, por otro lado, consume glutatión, reduciendo la capacidad del cuerpo para lidiar con la exposición tóxica –explica Dai–. Presumimos que las personas que no tenían actividad completa de la enzima GST debido a variaciones genéticas comunes o deleciones pueden ser más susceptibles a los efectos adversos en los pulmones por el uso de paracetamol”.

Dai, que es enfermera y candidata a doctorado en la Unidad de Salud de Alergias y Pulmones de la Universidad de Melbourne, Australia, y sus colegas investigaron su hipótesis en 620 niños que habían sido seguidos desde recién nacidos hasta los 18 años como parte del ‘Melbourne Atopy Cohort Study’. Los niños habían sido reclutados para el estudio antes de que nacieran porque se les consideraba potencialmente en alto riesgo de desarrollar una enfermedad relacionada con la alergia. Tenían al menos un miembro de la familia (madre, padre o hermano) con una enfermedad alérgica (asma, eccema, fiebre del heno o una alergia severa a los alimentos).

Después de su nacimiento, una enfermera implicada en la investigación llamó a la familia cada cuatro semanas durante los primeros 15 meses, y luego a los 18 meses y a los dos años de edad para preguntar cuántos días en las semanas previas había tomado paracetamol. Cuando los niños tenían 18 años, dieron una muestra de sangre o saliva, que se analizó para encontrar variantes de los genes GST: GSTT1, GSTM1 y GSTP1. También se les evaluó para el asma y se les realizó una prueba de espirometría para medir la cantidad de aire inhalado y exhalado al respirar a través de la boquilla.

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