Viernes, 26 Mayo, 2017

El TSJA confirma la condena a 35 años de prisión al responsable del doble crimen del Rey Badis

La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado la condena a 35 años de prisión al hombre acusado de ser el responsable de la muerte de un padre y su hijo en un edificio de la Plaza del Rey Badis, en la zona norte de la capital granadina, tras dispararles con una pistola semiautomática después de haber discutido por un televisor.



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En la sentencia, de fecha 23 de diciembre y a la que ha tenido acceso Europa Press, el Alto Tribunal andaluz desestima íntegramente el recurso de apelación presentado por el acusado Israel G.R., que reiteró en todo momento que fue su hijo de menor de edad el que efectuó los disparos, pese a lo cual el jurado popular que valoró el caso no lo creyó y lo consideró culpable, de manera que la Audiencia de Granada lo condenó por dos delitos de asesinato.

Asimismo, este fallo, confirma además lo contemplado en esa primera resolución con respecto a la deducción de testimonio de particulares por si el acusado y su esposa pudieran haber incurrido en delito de incumplimiento de sus deberes para con su hijo menor de edad, y presentar pruebas falsas y falso testimonio en el juicio celebrado.

El director jurídico de IFS Abogados y representante de las dos familias de los fallecidos, José Ignacio Francés Sánchez, ha valorado positivamente este nueva sentencia, que viene a ratificar todas sus acusaciones “desde el principio”. Además, ha informado de que una de las familias, que residen en el mismo edificio donde sucedieron los hechos, de viviendas protegidas, han solicitado ya una reubicación de domicilio, puesto que “reviven” todos los días lo ocurrido.

Los hechos ocurrieron el pasado 28 de febrero de 2012 en los pasillos de un edificio situado en el número 1 de la plaza Rey Badis, donde se inició una discusión entre el acusado, Israel G.R. una de las víctimas, Joaquín J.P. de 34 años, y el hermano de este último, los cuales vivían en el mismo edificio.

El motivo era un televisor que el procesado había prestado a Joaquín J.P., y que quería que le devolviese, por lo que la discusión fue subiendo de tono hasta que el inculpado le dijo expresiones como “tú a mi no me conoces” y “te tengo que matar, os vais a tener que ir a Barcelona”, tras lo que se separaron los tres vecinos.

Poco tiempo después, sobre las 16,45 horas, el hermano de la víctima acudió a su domicilio y cuando ambos abandonaron el piso e iban bajando las escaleras, Israel G.R. salió de su casa y en el rellano volvió a dirigirse a Joaquín para decirle “vas a tener un problema conmigo, esto no va a quedar así, te tengo que matar”.

Los hermanos no hicieron caso a estas palabras, bajaron las escaleras y cuando estaban ya en el portal del bloque dispuestos a salir a la calle, el procesado les dijo que esperaran para hablar “como los hombres”.

En ese momento se dieron la vuelta y “de forma totalmente sorpresiva”, Israel G.R. realizó siete disparos contra Joaquín desde el otro extremo del pasillo, a unos cuatro metros de distancia, y con “intención de acabar con su vida”. Para ello, usó una pistola semiautomática de calibre 9×19 y con número de serie LAC 932, el cual había sido borrado.

Dos de los disparos alcanzaron a Joaquín, uno en la parte superior del hombro izquierdo y el otro en la espalda, afectando a órganos vitales como el pulmón y la arteria aorta, por lo que murió en el acto.

Al darse la vuelta, el acusado se encontró al hermano de la víctima y al padre, Joaquín J.L. de 64 años entonces, que también vivía en el mismo edificio y al que disparó por la espalda con la intención de acabar con su vida. Una bala le alcanzó en el glúteo de la pierna izquierda y le desgarró la femoral, llegando a salir por el muslo de la misma pierna.

El hombre fue trasladado al Hospital San Cecilio, donde falleció horas después a consecuencia de las heridas producidas por el disparo.

En el registro practicado en el domicilio del acusado se hallaron un total de 462 cartuchos metálicos de diversos calibres, 78 cartuchos semimetálicos, tres cartuchos de salva, cuatro vainas, dos cananas, seis cargadores y una pistola detonadora marca BBM, por lo que está previsto que se abra otro nuevo procedimiento penal.

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