Lunes, 16 Octubre, 2017

            

El texto sobre el caso de Juana Rivas que te pondrá la piel de gallina

El escritor Roy Galán ha publicado para la revista Mente Sana un texto sobrecogedor sobre el caso de la madre de Maracena

Imagen durante una manifestación a favor de Juana Rivas en Maracena | Archivo GD
Redacción GD


image_print

El caso de Juana Rivas está copando la información más actual de diarios nacionales y locales. Las novedades se suceden continuamente. La último hora es que la expareja de Juana y padre de sus hijos ha pedido al Juzgado la detención para la madre de Maracena. Por su parte, Juana Rivas sigue en paradero desconocido dos días después de incumplir el requerimiento de la jueza de entregar a sus hijos al padre.

En este sentido, las muestras de apoyo a Juana se han disparado, tanto en redes sociales como en el ámbito nacional de la política o la cultura. Así, el escritor gallego Roy Galán ha publicado para la revista Mente Sana un texto sobrecogedor sobre el caso de Juana Rivas, el mismo que también ha compartido en su perfil de Instagram.

El texto se ha hecho viral en el Facebook de Mente Sana, donde roza 30.000 me gusta, 100.000 compartidos y 20.000 comentarios.

TEXTO ÍNTEGRO DE ROY GALÁN SOBRE EL CASO DE JUANA RIVAS

Juana Rivas no ha entregado, tal y como dictaba una sentencia judicial, a sus hijos al padre de los mismos. No lo ha hecho porque este hombre maltrataba a Juana. Es decir cogía su cuerpo, su piel, sus huesos y lo golpeaba. Le hacía daño.

Juana se encuentra en paradero desconocido. Pero no es tan desconocido. Juana está en todas las casas de todas las mujeres que día a día luchan contra el machismo y contra la violencia machista. Contra todos aquellos hombres que hieren a las mujeres por ser mujeres y que incluso las asesinan por ser mujeres. Allí, en el lugar en el que la ley se vuelve absurda y torpe, están las mujeres. Siempre lo han estado.

Las mujeres han hecho de salvoconductos de sus hijas, de sus amigas y hermanas, ayudándose entre ellas para que la sinrazón de los hombres no las alcanzara. Cada mujer es un hogar para otra mujer. Es un refugio y un escondite.

Porque cuando las mujeres se saben supervivientes ya solo saben ayudar a otras mujeres.  Es inconcebible que alguien obligue a entregar a sus hijos a una persona que pega palizas aludiendo a que esto no afecta a su labor como padre. ¿Que tu padre le reviente la cara a tu madre no tiene que ver contigo como hijo o hija?

Dicen que esto es un secuestro. Pero lo que de verdad es un secuestro mental es no entender el estado de vulnerabilidad en el que se encuentra Juana. Que lo único que hace es querer a sus hijos. Protegerles. ¿No es lo que harías tú como madre, como mujer, como ser humano?

Por eso Juana hoy está en todas las casas. En las que las mujeres desafían el orden injusto. Ya basta. Nos pegan, se meten en nuestras vidas y en nuestros cuerpos, nos asesinan y encima tenemos que darles a nuestros hijos. No. Esto tiene que cambiar. Y si no cambia. Haremos juntas que cambie.

Mi texto para el Facebook de la revista Mente Sana: Juana Rivas no ha entregado, tal y como dictaba una sentencia judicial, a sus hijos al padre de los mismos. No lo ha hecho porque este hombre maltrataba a Juana. Es decir cogía su cuerpo, su piel, sus huesos y lo golpeaba. Le hacía daño. Juana se encuentra en paradero desconocido. Pero no es tan desconocido. Juana está en todas las casas de todas las mujeres que día a día luchan contra el machismo y contra la violencia machista. Contra todos aquellos hombres que hieren a las mujeres por ser mujeres y que incluso las asesinan por ser mujeres. Allí, en el lugar en el que la ley se vuelve absurda y torpe, están las mujeres. Siempre lo han estado. Las mujeres han hecho de salvoconductos de sus hijas, de sus amigas y hermanas, ayudándose entre ellas para que la sinrazón de los hombres no las alcanzara. Cada mujer es un hogar para otra mujer. Es un refugio y un escondite. Porque cuando las mujeres se saben supervivientes ya solo saben ayudar a otras mujeres. Es inconcebible que alguien obligue a entregar a sus hijos a una persona que pega palizas aludiendo a que esto no afecta a su labor como padre. ¿Que tu padre le reviente la cara a tu madre no tiene que ver contigo como hijo o hija? Dicen que esto es un secuestro. Pero lo que de verdad es un secuestro mental es no entender el estado de vulnerabilidad en el que se encuentra Juana. Que lo único que hace es querer a sus hijos. Protegerles. ¿No es lo que harías tú como madre, como mujer, como ser humano? Por eso Juana hoy está en todas las casas. En las que las mujeres desafían el orden injusto. Ya basta. Nos pegan, se meten en nuestras vidas y en nuestros cuerpos, nos asesinan y encima tenemos que darles a nuestros hijos. No. Esto tiene que cambiar. Y si no cambia. Haremos juntas que cambie.

Una publicación compartida de Roy Galán (@roygalan) el

Comments

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  1. Tristemente Juana no es la única en esa situación, la justicia es tan injusta… que incluso cuándo ves agredir al que un día te maltrató también a tí a tus hijos, se te retuerce el alma de saber que estás atada de pies y manos y no puedes hacer nada.
    Los equipos que supuestamente dicen proteger a los niños, acaban protegiendo al maltratador también y relativizan las agresiones que denuncias.
    Normalizan esas agresiones a los hijos, diciendo que es autoridad paterna y que exageras.
    Tirar al suelo a una niña, insultarla y pegarla… es autoridad paterna o maltratar a una menor? yo lo tengo claro lo que es… y me continuan obligando a verlo como bueno, como buen padre…
    Ojalà las cosas cambien… por Juana, por mí… y por cuántas hemos tenido que vivir este tipo de situaciones.

  2. Primero informate para que no digas tantas tonterías. 4 y digo 4 jueces dan la razón al padre y ella saltándose la ley es un angelito. Esto simplemente se esta convirtiendo en una guerra de mujeres contra hombres que terminara muy mal.

  3. Tiene razón el título

    El texto me ha puesto la carne de gallina

    El absoluto desprecio por los derechos del padre y la visceralización del discurso me hacen temer por mi seguridad si un día me encuentro en situación parecida.

    Sólo espero que la radicalización del feminismo le lleve a encontrar la oposición que merece desde las personas con corazón , conciencia y razocinio.