Viernes, 21 Septiembre, 2018

            

El supuesto agresor de una menor en el Cerrillo será juzgado este miércoles

La investigación está pendiente de la completa recuperación física y psíquica de la víctima, que habría sido agredida sexualmente tras recibir unas 20 puñaladas

Juzgados de la Caleta | Archivo GD
EP


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El joven de 27 años investigado por haber tratado de matar a finales del pasado mes de agosto a una chica de 14 años, que apareció malherida en una obra del Cerrillo de Maracena, en Granada capital, va a ser juzgado este miércoles por la primera vez que supuestamente se habría saltado la orden de alejamiento de ella que tenía antes de los hechos.

El juicio oral está previsto en el Juzgado de lo Penal 2 de Granada, en Caleta, derivado de la causa vista en el Juzgado de Instrucción 1 de Granada, que también acordó el pasado 1 de septiembre prisión provisional, comunicada y sin fianza para este individuo, por la supuesta tentativa de homicidio junto con posibles delitos de agresión sexual y quebrantamiento de la medida cautelar de alejamiento de la menor, con la que había tenido una relación.

Según consta en el auto de fecha 1 de marzo del Juzgado de Violencia sobre la Mujer 2 de Granada, responsable de esta investigación desde el pasado 4 de septiembre, al que ha tenido acceso Europa Press, el Ministerio Fiscal –una vez cumplido el plazo inicial de medio año dado por la ley para las diligencias desde su apertura– ha solicitado “se declare compleja la instrucción”, lo cual permite prorrogarla por 18 meses desde la incoación.

“Habiéndose declarado con anterioridad compleja la investigación” que seguía el Juzgado de Instrucción número 2 contra este joven por otra posible agresión sexual, “acumulada a las presentes y valorando las diligencias de prueba pendientes de practicar”, la magistrada ha accedido a declarar compleja la causa, por lo que el periodo de investigación puede prolongarse por al menos otro año.

La investigación está pendiente, según fuentes del caso, de la completa recuperación física y psíquica de la víctima, que habría sido agredida sexualmente tras recibir unas 20 puñaladas.

Como señaló el Juzgado de Instrucción 1 de Granada en su auto de 1 de septiembre, consultado por Europa Press, hay indicios de que el acusado, “bajo la excusa de que tenía que hablar” con esta chica que quería terminar la relación que mantenían, la convenció con el fin de que “fueran a un inmueble en construcción” y allí, en la tarde del 29 de agosto, “actuando con el decidido propósito de terminar con la vida” de la niña, “sin perjuicio de golpearla repetidamente, la emprendió a pinchazos, sirviéndose de una navaja, por diversas partes del cuerpo, dejándola allí abandonada una vez pensó que había alcanzado su propósito”.

Sobre las 08,38 horas del día siguiente, unos vecinos del lugar avisaron a la Policía de que una persona se encontraba en las inmediaciones pidiendo auxilio, siendo localizada la chica, que pasó horas malherida, en una de las habitaciones “en estado muy grave y casi sin poder articular palabra”.

A la primera persona que acudió en auxilio de la niña, le dijo que “su novio la había violado y le había dado una paliza”. Los policías que llegaron al lugar, tras dar aviso un vecino, ya en la mañana del día siguiente, temieron, efectivamente, por la vida de la niña, que está representada en el proceso por el despacho granadino HispaColex Bufete Jurídico.

Cuando el 061 acudió finalmente en su ayuda, se desmayó. Con posterioridad, la menor refirió a su madre en el hospital que el supuesto agresor “de repente, le dio un golpe en la cara y le agredió con una navaja en múltiples ocasiones”.

Se han practicado distintas pruebas periciales y biológicas, sobre, entre otras, la ropa de la chica aquel día. Se han analizado los registros de llamadas del teléfono móvil del detenido, desde donde habló con la madre de la chica, la cual había denunciado previamente la desaparición de esta última, y a quien el joven dijo que no había acudido a la cita que tenían y que había roto con ella esa misma noche.

En un hoyo destinado a la construcción de una piscina es donde fue localizada una navaja cerrada con cachas de color marrón, según la documentación que obra en poder de los investigadores, en la que también consta que a él, esa tarde, lo ven un par de conocidos, sin camiseta y con rastros de sangre, en las inmediaciones de la estación de autobuses de Granada, en el mismo área geográfica de la capital.

AUTO DE LA AUDIENCIA

Por una cuestión de delimitación de ámbitos jurisdiccionales, el caso pasó ya por la Audiencia Provincial de Granada, que determinó “la competencia objetiva” para investigar los hechos del Juzgado de Violencia sobre la Mujer, a favor del cual también se inhibió el Juzgado de Instrucción número 2 de Granada, que instruía una causa por otra presunta agresión sexual al joven en prisión.

Ante un recurso de la Fiscalía contra un auto del Juzgado de Violencia sobre la Mujer inhibiéndose en favor del de Instrucción que correspondiera, la titular del tribunal especializado en violencia machista había argumentado a la Audiencia que una niña de 14 años no puede tener una relación, “dada la diferencia de edad, análoga a la matrimonial”. El Juzgado de Instrucción mantuvo que había una relación entre ellos y que mantenían contacto a través de una aplicación telefónica de mensajería instantánea y redes sociales.

La Audiencia Provincial de Granada, en un auto de fecha de 30 de octubre del pasado año, en el que estimó dicho recurso del Ministerio Público, señaló que es el primero de los juzgados el que se había de encargar de las diligencias.

“Ambos sujetos mantenían una relación sentimental que la menor (…) pretendía finalizar el día que acaecieron los hechos”, apuntó, apelando a la “realidad social” para incidir en que “a la edad de 14 años la mujer adolescente está en condiciones de determinar libremente sus afectos con independencia del riesgo que de la diferencia de edad con el varón pudiera provenir, riesgo asumido en este caso por la menor”, pese “a la oposición de la madre”, que denunció el caso, por lo que se impuso orden de alejamiento al detenido actualmente en prisión.

“La conducta del investigado estuvo presidida por rasgos de dominación, voluntad de control y desprecio de la dignidad de la mujer, que son los que determinan la competencia de los juzgados especializados en los supuestos de violencia de género”, agregó el auto, al que tuvo acceso Europa Press.


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