Lunes, 23 enero, 2017

El riesgo de pobreza de los inmigrantes en Cataluña casi triplica el de la población general

El 36% del colectivo recibe prestaciones sociales y el 57% no trabaja

El presidente de Creu Roja Catalunya, Antoni Aguilera | Autor: E.P
E.P


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El riesgo de pobreza entre las personas inmigrantes casi triplica la tasa de pobreza de la población general en Catalunya al suponer un 56% –en 2009 era del 40%– respecto al 20% de los autóctonos, según datos de 2015 del Institut d’Estadística de Catalunya (Idescat) recogidos por Creu Roja de Catalunya.

Estos son los datos presentados en el IX estudio del Observatorio de la Vulnerabilidad el presidente de Creu Roja Catalunya, Antoni Aguilera; y las autoras del trabajo, Pilar Millán y Anna Sabaté, y el coordinador de Creu Roja Catalunya, Enric Morist.

El estudio, que ha encuestado telefónicamente a 899 personas –el 50% extranjeros– atendidas en el Programa de Lucha contra la Pobreza, alerta del “falso estereotipo” de que los inmigrantes viven de las prestaciones sociales, puesto que reciben menos ayudas que los autóctonos, según Sabaté.

En concreto, el estudio constata que el 36% de la población inmigrada atendida por Creu Roja recibe prestaciones de algún tipo –pese a que el 57,4% no tiene trabajo–, mientras que en la población general la cifra es del 60%, según datos de hace dos años, ha agregado Sabaté.

Este hecho está relacionado con el empleo, puesto que al vivir una mayor precariedad laboral solo el 6% de extranjeros atendidos tienen paro; con el mayor número de personas atendidas, y con que el acceso a ayudas sociales los excluye “por una cuestión de documentación”, ha detallado.

Morist también ha destacado que el colectivo de inmigrantes atendidos ha pasado de ser el 80% en 2007 a la mitad en 2015: “Es muy importante desmontar este tópico. Lamentablemente la crisis ha llevado a miles de familias en situación normalizada a una situación de mucha vulnerabilidad”.

COBRAR MENOS DE 600 EUROS

Del total de personas encuestadas el 57,5% está desempleada y, de las que trabajan, cerca de la mitad tiene unos ingresos inferiores a los 600 euros y un 14,6% cobra menos de 300 euros, pese a que los gastos en suministros del hogar están mayoritariamente entre los 300 y 800 euros.

El Observatorio también destaca una situación laboral “muy precaria”, puesto que un 16,8% tiene contrato laboral, un 30,8% de los encuestados realiza algún tipo de trabajo a cambio de dinero, y la mitad está en situación de contrato de unas horas o bien sin contrato laboral.

Antoni Aguilera ha subrayado la “gran capacidad de resistencia de las personas migradas ante la crisis”, y ha lamentado de que la pobreza se ha cronificado desde 2007, además de alertar de que se augura una tormenta perfecta que puede empeorar la situación actual.

ALIMENTACIÓN Y BECA COMEDOR

El 47,2% de las familias dependen de las ayudas para garantizar la alimentación el hogar; siete de cada diez familias se puede permitir tres platos al día –contando muchas veces la ayuda del comedor escolar–, pero el 14% solo se pueden permitir uno o dos comidas al días.

Del 86% que tiene hijos, un 30% son personas inmigrantes con pequeños en edad escolar que no tienen beca comedor: “La beca no es restrictiva pero se pide un empadronamiento de uno años y la falta de no tener una determinada documentación puede ser excluyente”, según Sabaté.

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