Martes, 28 Marzo, 2017

El PSOE plantea tomar “acciones jurídicas si no se acaba con el abuso de los revisores en la LAC”

El portavoz del grupo municipal socialista destapó que “detrás de las acciones de los revisores se esconde un afán recaudatorio”

LAC Granada | Foto: Archivo GD
Román Callejón | @RomanCallejon


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El tema de la movilidad sigue en el candelero como uno de los problemas que más afecta en la política municipal de Granada, especialmente la Línea de Alta Capacidad (LAC). En este caso, el portavoz del grupo municipal socialista, Paco Cuenca, ha vuelto a sacar a la palestra el asunto del sistema de máquinas canceladoras de billete de esta línea y las medidas que toman sus revisores con respecto a quienes han tenido algún problema al ticar el bonobús.

Para Cuenca, señaló que es una “cuestión sin solución de esta ciudad y fruto de la situación de la movilidad y el invento de la LAC”, “la cual miles de personas sufren día a día y se siente vejada cada vez que utiliza un autobús por el problema de las canceladoras y son tratados como delincuente”.

El socialista pasó a explicar el problema: “La gente que se sube en un autobús, que ha recargado su tarjeta, que pasa por la canceladora y ésta no ha marcado bien y cuando va en el autobús un señor o señora le agrede verbalmente tratándolos de delincuente, voceando en el autobús haciendo pasar un momento triste en su vida”.  

Cuenca aclaró que, en su mayoría, se trata de “personas mayores o gente con alguna discapacidad sensorial que no perciben bien si la máquina ha funcionado, alguien se les acerca y dice que no ha pagado y son retenidos ilegalmente, obligados a bajarse y obligados a pagar 40€ en efectivo o sino son amenazados con llamar a la Policía Local y que paguen 200€”.

DENUNCIA RECAUDATORIA

El portavoz socialista quiso desvelar lo que para él es el motivo real de este comportamiento: “Detrás de esto, estamos convencido que hay un ánimo recaudatorio, ya que el ayuntamiento persigue a la gente para que pague 40€”.

Cuenca reveló algunos datos de la Concejalía de Movilidad que llevan a pensar en ello: “al año se han recaudado 150.000€, unos 12.000€ mensuales, en sanciones y multas a cientos de granadinos, que reclaman que no funciona la canceladora. La mayoría de los casos, trabajadores de un servicio público que se niegan a identificarse por miedo a una reclamación, no permiten volver a picar el billete y subirse al autobús, sino que deben pagar”.

EXIGENCIAS DEL PSOE

Paco Cuenca reclamó una serie de acciones al Gobierno Municipal: “Las exigencias del grupo socialista son que se revise el sistema de las canceladoras que están provocando un abuso, que se deje de mantener una actitud claramente recaudatoria y que se acaben con las retenciones ilegales, por las que se está estudiando emprender acciones dentro de un marco de un contencioso administrativo, por las actitudes de los revisores”.

En este sentido, el edil socialista recalcó que “pedimos que se rectifique el modelo y se cambien los revisores dentro de los autobuses y que se revisen las canceladoras que no suenan”.

MOCIÓN PLENARIA

Cuenca tiró de hemeroteca y recordó una moción que el PSOE presentó ya como media para este problema: “El grupo socialista trajo una moción a Pleno en la que se proponía una revisión en las canceladoras que facilite el acceso a los autobuses a las personas con dificultades, por lo que estamos planteando llevar a cabo medidas judiciales si no esto no se cambia y continúan los acosos”

EL CASO DE ENRIQUE

Enrique Afectado revisores LACAcompañando a Paco Cuenca estuvo un joven usuario de la LAC que tuvo un percance con los revisores y que pasó a contar a los medios: “Un viernes me subí a la LAC para ir a las oficinas de la Seguridad Social. Cuando puse la tarjeta no ticó y un revisor me dijo que no había pagado y que me bajara. Dos revisores me encerraron y me enseñaron como se ticaba, entonces mi intención fue la de ticar por dos veces por el despiste y me dijeron que no, que eso no ya no servía, que pagara 40€ o la policía me obligaría a pagar 200€. Así, me citaron el mismo día en la oficina de atención al cliente donde ser personaría un revisor, pero allí no llegó nadie. A mí no me dieron un papel que dijera nada, lo tenía el revisor con mis datos”.

El joven prosiguió con su relato de los hechos: “El lunes siguiente pusimos una reclamación y una instancia en el ayuntamiento y estamos esperando la contestación de la reclamación y sigo sin tener el papel de la multa”.

Lo curioso, terminó Enrique, es que “a mi madre le pasó lo mismo, con la diferencia de que el revisor le dijo que ticara y volviera a subir” y se preguntó que “¿por qué hubo esta diferencia?

 

Comments

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  1. A mi y varias personas mas de otra provincia nos pasó MUCHISIMO PEOR.
    Hice hoja de reclamación, escribí al defensor del ciudadano (aún espero contestación ) desde hace 8 meses, le escribí adjuntando TODO a todos los grupos políticos del Ayto. sin recibir respuesta alguna .
    Si quieren mi versión completa escríbanme y se la expondré muy gustosamente.
    Atentamente
    Luis Miguel Uribe Sánchez