Domingo, 23 Julio, 2017

            

El PSOE exige explicaciones a Torres Hurtado por supuestas irregularidades en la urbanización del Serrallo

El socialista ha explicado que la urbanización del Serrallo está dentro del Plan Parcial Bola de Oro, "un espacio que se levantó a finales de los sesenta, y que el PGOU de 1985 y 2001 consolidan como espacio público de Granada"

Foto: E.P
E.P


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El portavoz del grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Granada, Francisco Cuenca, ha anunciado este jueves que su formación elevará al pleno de febrero varias preguntas para que el equipo de Gobierno del alcalde, José Torres Hurtado, aclare si “después de 40 años” se han recepcionado las obras de la urbanización de El Serrallo.

El socialista ha incidido en rueda de prensa en que “todo apunta a que la urbanización se encuentra en un “limbo jurídico”, que además ha permitido “que durante años se privaticen calles y espacios públicos de todos los granadinos”, según los vecinos.

“Esperamos conocer además el régimen jurídico, administrativo y económico de la explotación del pozo de agua que surte a los vecinos del Serrallo y el posterior tratamiento de las aguas vertidas, ya que existen muchas dudas sobre una situación a todas luces irregular”, ha dicho Cuenca.

El socialista ha explicado que la urbanización del Serrallo está dentro del Plan Parcial Bola de Oro, “un espacio que se levantó a finales de los sesenta, y que el PGOU de 1985 y 2001 consolidan como espacio público de Granada”. “Hace unas semanas, un grupo de vecinos de la zona nos hizo llegar una denuncia en la que mostraban su preocupación por una serie de hechos preocupantes”, ha incidido.

Entre otros, los vecinos se quejan de la privatización de los viales de acceso a la Urbanización El Serrallo. “A pesar de estar construidos y urbanizados, hemos constatado que están literalmente cortados por una valla de mallazo y setos que algunos propietarios de esa urbanización han instalado de manera presuntamente ilegal sin que el Consistorio haya tomado medidas”, ha sostenido.

El socialista ha añadido que se trata de “un espacio público de la ciudad que está literalmente cortado por un grupo minoritario de propietarios que han creado una ficción de privacidad que no se ajusta a la legalidad, según consta por toda la documentación” a la que su grupo ha podido acceder.

El concejal del PSOE ha avanzado que, según la respuesta del equipo de gobierno del PP a los afectados, “las obras de urbanización del Serrallo no habrían sido recepcionadas nunca por el Ayuntamiento, aunque allí se estén cobrando los impuestos municipales como el IBI, VADOS, o se estén otorgando licencias de primera ocupación, asunto sobre el que el PP tiene que dar muchas explicaciones”.

ABASTECIMIENTO DE AGUA

Respecto al servicio de abastecimiento de agua, ha incidido en que “la urbanización no está conectada a la red general, y aunque los vecinos denunciantes han exigido una y otra vez el enganche a Emasagra, éste no se producido nunca”.

Además, “se da la circunstancia que la urbanización se nutre de un pozo cercano situado en una parcela municipal, pozo que ha sido declarado ilegal por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir”.

Al respecto ha explicado que existe un informe de Emasagra que indica que la Comunidad de Propietarios de El Serrallo no dispone de autorización de vertidos, y donde, se asegura además que la empresa de aguas desconoce si la comunidad dispone de los permisos necesarios para abastecerse del pozo, un permiso que parece no existir”.

En el documento, ha añadido Cuenca, “Emasagra reconoce que desconoce si las viviendas cuentan con contadores o aparatos de medidas de consumo, así como las tarifas aplicadas”.

Al respecto, ha apuntado que, “las mediciones se estarían haciendo en base a coeficientes mínimos, lo que plantea la posibilidad de que se esté pagando unas cantidades irrisorias por el agua”.

Para el socialista, “está claro que hay que encontrar una solución a una situación irregular, cuando además parece estar constatado que el agua que sale del pozo ilegal llega a las casas de la urbanización, y después de usada es vertida a la red de saneamiento público de la ciudad sin que nadie pague un euro por ello”.

“Es incomprensible que algunas familias de esta urbanización llenen varias veces al año sus piscinas o que, incluso usen sus viviendas como lavanderías industriales, porque el agua les sale muy barata. Un ahorro que pagan los propietarios más pequeños de la urbanización y el resto de la ciudadanía que sí cumplimos con nuestras obligaciones tributarias”, ha concluido.

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