Jueves, 19 Octubre, 2017

            

El porcentaje de éxito de la reproducción asistida es similar al del embarazo natural

La tasa de embarazo natural es de un 20 por ciento al mes

Una mujer embarazada | Autor: E.P
E.P


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Las cifras de éxito en la fecundación, tanto de forma natural como mediante técnicas de reproducción asistida, ayudan a manejar las expectativas de los futuros padres y, es necesario recalcar que, al igual que ocurre en la fecundación ‘in vitro’, en el proceso de gestación natural no todos los embarazos se traducen en nacimientos, tal y como señala el especialista en ginecología y medicina de reproducción asistida de la Unidad de Reproducción Asistida del Hospital Vithas Nuestra Señora de América, Juan Ordás.

“Todas las estadísticas para que puedan ser comparables tienen que estar hechas sobre los mismos criterios y el problema es que utilizamos diferentes definiciones, pero el único valor que realmente quiere el paciente es que tenga un niño sano y vivo”, ha indicado el experto.

La tasa de embarazo natural es de un 20 por ciento al mes y un 30 por ciento de esas fecundaciones se pierden en el proceso de preimplantación; otro 30 por ciento en la implantación, y entre un 10 y un 15 por ciento corresponden a abortos clínicos, según el estudio de N.S. Malckon, ‘Iceberg de la Reproducción’.

Así, solo el 25 por ciento de las fecundaciones naturales son exitosas, mientras que los resultados de la fecundación ‘in vitro’ son similares porque un 30 por ciento del total se pierden en la preimplantación; del 15 al 20 por ciento en la postimplantación, y ocurren alrededor de 10-15 por ciento de abortos clínicos. De esta manera, el porcentaje de éxito se traduce en torno al 30 o 35 por ciento.

“Estas cifras indican que hemos avanzado enormemente en la consecución de embarazos de parejas estériles, pero todavía tenemos mucho camino por recorrer y estos datos van a ser mejorados en el futuro hasta conseguir que todas las parejas estériles puedan tener un hijo”, ha señalado el especialista.

Según datos del ‘Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades'(CDC, por sus siglas en inglés) de 2014, de los 99.965 ciclos de gestación comenzados, hubo un total de 35.840 embarazos que se tradujeron en 29.305 bebés nacidos vivos.

Estos porcentajes pueden variar dependiendo de factores como la edad de la mujer. Según los mismos datos de la CDC, los porcentajes de bebés nacidos vivos en el primer ciclo son de un 32 por ciento de 18 a 34 años; un 25 por ciento de 35 a 37 años; un 19 por ciento de 38 a 39 años; del 10 por ciento de 40 a 42 años; del 3 por ciento de 43 a 44 años y del 2 por ciento de 45 a 50 años.

“Comparando todas estas estadísticas, podemos comprobar que la Unidad de Reproducción Asistida obtiene los mismos resultados y por lo tanto tenemos un alto índice de satisfacción por parte de nuestros pacientes”, ha declarado Juan Ordás.

APOYO PSICOLÓGICO

La búsqueda de un embarazo, cuando se alarga en el tiempo, puede ser la raíz de ciertos problemas de estrés y de malestar psicológico debido a la frustración, al mal manejo de las expectativas e incluso puede ocasionar un conflicto en la pareja.

“Es relativamente frecuente encontrarnos con sintomatología reactiva de estrés y ansiedad, tanto en hombres como en mujeres”, ha afirmado el psicólogo del hospital Vithas Nuestra Señora de América, Pedro Adrados. Además, ha aclarado que estos síntomas tienen que ver tanto en la propia aceptación de la infertilidad, como con el manejo del proceso de reproducción asistida, aunque “se trata de una sintomatología que en la mayor parte de los casos no constituye ningún trastorno psicológico, sólo un 2 o 3 por ciento de los casos lo son”.

Este apoyo psicológico cobra más relevancia en casos en los que “haya varios intentos fallidos, o la pareja acuda con niveles significativos de miedos, dudas e incertidumbres y, en general, cuando queden comprometidas áreas relacionales y personales de la pareja que afectan a su calidad de vida”, ha añadido.

Por tanto, el apoyo no es solo un factor que influye en el bienestar de la pareja, sino que además puede ser un recurso clave a la hora de conseguir el éxito del proceso de reproducción asistida.

El experto insiste en que “el estrés y la ansiedad son respuestas del organismo ante una demanda o peligro inmediato; si esta respuesta de alarma se prolonga, puede ser perjudicial para la salud”.

Aparte de tener en cuenta una posible ayuda psicológica durante este proceso, el doctor ha ofrecido unos consejos generales para todas las parejas que sientan cierto estrés. “No aislarnos y expresar nuestras emociones, modificar lo menos posible nuestra vida diaria, salir y mantener actividades de ocio, con el objetivo de no estar centrados solo en este proceso”, ha concluido.

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