Jueves, 19 enero, 2017

El pianista y compositor cubano Chucho Valdés ofrecerá un concierto el 21 de mayo

Ganador de cinco Grammys y tres Latin Grammy, Valdés tiene como último trabajo 'Border-Free' (Sin Fronteras), que incluye siete nuevas composiciones originales

Chucho Valdés


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El pianista, compositor y arreglista cubano Chucho Valdés, considerado la figura más influyente en la historia moderna del jazz afro-cubano, ofrecerá un concierto en el Auditorio Manuel de Falla de Granada el 21 de mayo, para el que ya están a la venta las entradas a 15, 20 y 25 euros.

Ganador de cinco Grammys y tres Latin Grammy, Valdés tiene como último trabajo ‘Border-Free’ (Sin Fronteras), que incluye siete nuevas composiciones originales y que es otra muestra de una búsqueda musical que trasciende estilos y tradiciones.

En esta grabación, en la que Valdés está nuevamente acompañado por sus Afro-Cuban Messengers, la música alude al flamenco, los ritmos de los Gnawa de Marruecos y la música ritual de los Orishas; incluye gestos del hard-bop y el danzón, pero también ecos de Bach, Rachmaninoff y Miles Davis.

“Yo he tenido esta idea de tomar elementos diferentes, mezclarlos y ver qué pasaba desde que era estudiante. Y poquito a poco, con el tiempo, he encontrado mi manera. Y me encanta, porque es una búsqueda que te obliga a investigar y estudiar. No todo es música afro-cubana. Yo siempre estoy buscando cosas nuevas”, ha dicho.

La idea en Border-Free “fue hacer muchas cosas diferentes pero bajo mi propio estilo. Eso sí que es algo bien difícil de lograr”.

Dionisio Jesús ‘Chucho’ Valdés Rodríguez, nació en una familia de músicos en Quivicán, provincia Habana, Cuba, el 9 de octubre de 1941. Sus primeros maestros fueron su padre, el pianista, compositor y director de orquesta Ramón ‘Bebo’ Valdés y su madre, Pilar Rodríguez, quien cantaba y tocaba el piano. A los tres años, Chucho ya tocaba en el piano, de oído, con las dos manos y en cualquier tonalidad, las melodías que escuchaba en la radio.

TALENTO TEMPRANO

A los cinco años, Chucho comenzó a recibir clases de piano, teoría y solfeo con el maestro Óscar Muñoz Boufartique, estudios que culminaron en el Conservatorio Municipal de Música de la Habana a la edad de catorce años. A los quince años, formó su primer trío de jazz, y en diciembre de 1958 trabajó como pianista en los hoteles Deauville y St.John de La Habana.

En 1959, hizo su debut con la orquesta Sabor de Cuba, dirigida por su padre, y con ella acompañó a muchos cantantes importantes de la época, tales como Rolando Laserie, Fernando Álvarez y Pío Leyva.

Bebo Valdés (que falleció en 2013 a los 94 años) nunca regresó a Cuba, pero padre e hijo volvieron a verse 18 años después en Carnegie Hall, donde Chucho debutaba con su grupo Irakere. El vínculo se reestableció plenamente a partir del 2000, cuando tocaron en dúo en ‘Calle 54’, la película sobre jazz latino del director español Fernando Trueba.

Su extraordinaria historia de reencuentro culminó, musicalmente, en ‘Juntos Para Siempre’, una grabación en 2007 que ganó un Grammy y un Latin Grammy.

Al principio de los años 60, Chucho trabajó como pianista en el Teatro Martí (1961), el Salón Internacional del Hotel Habana Riviera (1963) y en la orquesta del Teatro Musical de la Habana (1964-67). En este último año, y por recomendación de su viejo maestro, el guitarrista, compositor y director Leo Brouwer, Chucho creó su propio combo.

También en 1967, Chucho entra en la importante Orquesta Cubana de Música Moderna, dirigida entonces por los maestros Armando Romeu y Rafael Somavilla. Ya dentro de la Orquesta, Chucho retomó la idea del combo y en 1970 debutó liderando un quinteto en el Festival Internacional de Jazz Jamboree en Polonia.

TRABAJOS

En 1972, después de Jazz Batá, una grabación de trío de jazz “a la cubana” con el bajista Carlos del Puerto y el percusionista y cantante Oscar Valdés en tambores batá (tradicionalmente usados en la música de los Orishas, conocida también como Santería), Chucho decide ampliar el formato añadiendo metales y batería de jazz.

Así nace, en 1973, Irakere, una pequeña big band que ofrece una explosiva mezcla de jazz, rock, música clásica y una amplia gama de música tradicional cubana, incluyendo instrumentos y ritmos de la música ritual religiosa afro-cubana.

El grupo tuvo su primer gran impacto internacional en 1976 en Finlandia, y al año siguiente fue descubierto por el gran Dizzy Gillespie en una visita a La Habana en un crucero de jazz del cual también eran parte el pianista Earl “Fatha” Hines y el saxofonista Stan Getz.

En 1978, el productor Bruce Lundvall, entonces presidente de CBS, firmó a Irakere para su sello y el grupo debutó en los Estados Unidos en Carnegie Hall como parte del Newport Jazz Festival como “invitados sorpresa”, sin ser anunciados públicamente. El programa esa noche también incluyó a dos de las mayores influencias de Chucho: los pianistas McCoy Tyner y Bill Evans.

Una selección de temas del concierto en Carnegie Hall y de la actuación del grupo en el Festival de Jazz de Montreux, Suiza, conformó el programa del primer disco del grupo lanzado en los Estados Unidos. Titulado simplemente ‘Irakere’ (CBS), la grabación ganó un Grammy como ‘Mejor Álbum de Música Latina’ en 1979.

Desde entonces Irakere ha creado un imponente legado que incluye tanto grandes obras de música bailable como ‘Homenaje a Beny Moré’ (Pimienta, 1989) e ‘Indestructible’ (Sony, 1997); exploraciones con música religiosa afro-cubana como ‘Babalú Ayé’ (Bembé, 1999) con el cantante de música de Orishas Lázaro Ros; así como también ambiciosos proyectos como ‘Tierra En Trance’ (Areíto, 1983) y ‘Misa Negr’a (Messidor, 1987). Por diferentes razones, Irakere fue cambiando sus integrantes a través de los años, aunque Chucho permaneció como la gran constante.

EN 1997, SU SEGUNDO GRAMMY

Excepto por el notable álbum en solitario ‘Lucumí (Messidor’, 1986), su talento como pianista fue por mucho tiempo oscurecido por sus otras obligaciones en Irakere. En 1997, Chucho ganó su segundo Grammy por su participación en ‘Habana’ (Verve) como miembro de Crisol, el grupo liderado por el trompetista Roy Hargrove.

Al año siguiente, sin abandonar completamente Irakere, Chucho inició una carrera paralela como solista y líder de cuartetos para así explorar mas plenamente sus posibilidades como pianista.

Esta nueva etapa fue marcada por hitos como ‘Solo Piano’ (Blue Note, 1991), ‘Solo: Live in New York’ (Blue Note, 2001) y ‘New Conceptions’ (Blue Note, 2003), así como grabaciones con cuartetos tales como ‘Bele Bele’ en La Habana (Blue Note, 1998), ‘Briyumba Palo Congo’ (Blue Note, 1999) y ‘Live at the Village Vanguard’ (Blue Note, 2000) el cual incluye a su hermana, la vocalista Mayra Caridad Valdés y ganó el Grammy como ‘Mejor Álbum de Latin Jazz’.

A este premio le siguieron los recibidos por el ya mencionado ‘Juntos Para Siempre’ (Calle 54, 2007), su dueto con su padre Bebo, y el Grammy a ‘Chucho’s Steps’ (Comanche, 2010), con su nuevo grupo los Afro-Cuban Messengers .

En total, Chucho ha recibido cinco Grammys y tres Latin Grammys. En el 2012 Chucho reorganizó a los Afro-Cuban Messengers y el grupo ahora incluye a Yaroldy Abreu en percusión y Dreiser Durruthy Bombalé en batá y voces; Reinaldo Melián, trompeta, Gastón Joya, bajo y Rodney Barreto, batería.

Las entradas para su concierto en Granada están a la venta en la Taquilla del Teatro Municipal Isabel la Católica y www.redentradas.com, a 25, 20, y 15 euros más gastos de distribución.

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