Martes, 24 enero, 2017

El Parlament aprueba pedir al Congreso la competencia para convocar la consulta

La secretaria general de ERC, Marta Rovira, ha presentado la votación de este jueves como la última oportunidad para que el Gobierno central dé una salida democrática al proceso, y ha argumentado que es necesario evidenciar en la Cámara Baja la negativa a la consulta por parte del Ejecutivo de Mariano Rajoy.



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El Parlamento catalán ha aprobado este jueves, con los votos de CiU, ERC, ICV-EUiA y tres diputados del PSC, pedir al Congreso el traspaso de la competencia para poder convocar un referéndum de autodeterminación, un paso con el que quienes han votado a favor quieren visualizar el ‘no’ previsible en la Cámara Baja y ganar legitimidad internacional.

Por eso, durante sus respectivas intervenciones en el pleno, Jordi Turull (CiU), Marta Rovira (ERC) y Dolors Camats (ICV-EUiA) han ensalzado la repercusión internacional que tendría la negativa del Congreso a autorizar un referéndum en Cataluña.

También PSC, PP y C’s -que han votado contra el traspaso de la competencia- han dado por hecho el ‘no’ de la Cámara Baja, mientras que, desde la CUP –que se ha abstenido–, el diputado Quim Arrufat ha defendido que no es el Congreso quien debe pronunciarse sobre si los catalanes votan sobre su futuro, sino que el proceso debe negociarse en Catalunya.

La secretaria general de ERC, Marta Rovira, ha presentado la votación de este jueves como la última oportunidad para que el Gobierno central dé una salida democrática al proceso, y ha argumentado que es necesario evidenciar en la Cámara Baja la negativa a la consulta por parte del Ejecutivo de Mariano Rajoy.

La republicana ha afeado a la CUP su abstención y ha sostenido que, ante la falta de diálogo y negociación del Gobierno central, este paso es necesario para que su negativa a la consulta se explicite en el Congreso, un rechazo que despertará complicidades internacionales y “dará la vuelta al mundo”.

También la portavoz de ICV-EUiA, Dolors Camats, ha defendido la legalidad y constitucionalidad de la propuesta, y ha argumentado que, sea cual sea la respuesta del Estado, la iniciativa “carga el proceso de razones de cara a Catalunya, España y ante los ojos del resto del mundo”.

Los ecosocialistas argumentan que llevar la consulta al Congreso supone ganar “legitimidad para continuar” con el proceso cuando el Estado la niegue, y ha apelado a la unidad de las fuerzas catalanas que defienden el ‘derecho a decidir’, como clave para lograr preguntar a los catalanes.

Jordi Turull (CiU) ha apreciado que el debate en Catalunya tiene también eco internacional y ha defendido la “legitimidad democrática” de la consulta, alegando que la mayoría de diputados son de partidos que la incluían en su programa electoral.

Ha lamentado la actitud del Gobierno central, que, según él, en un primer momento trata de menospreciarla, pero luego envía a sus diplomáticos “200 folios para rebatir los argumentos” del presidente de la Generalitat, Artur Mas.

CERCA DE LOS 2/3

Con el ‘sí’ de los tres diputados críticos del PSC –Joan Ignasi Elena, Marina Geli y Núria Ventura–, la proposición de ley para pedir al Congreso que transfiera la competencia mediante el articulo 150.2 de la Constitución ha salido adelante con 87 votos a favor, tres abstenciones y 43 en contra: cerca de los dos tercios del hemiciclo.

El portavoz del PSC en el Parlament, Maurici Lucena, ha justificado el ‘no’ mayoritario de su partido porque los partidos soberanistas hacen más difícil conseguir la consulta al llevarla al Congreso sin negociar antes con el Estado, por lo que les pide admitir que su objetivo no es preguntar a los ciudadanos, sino declarar la independencia unilateralmente.

Ha defendido la vía federal por la que han apostado los socialistas para mejorar el encaje catalán, que ve mucho más factible que la secesión, y ha cargado contra Mas, al que acusa de llevar Catalunya a una “fractura traumática que tendrá enormes costes económicos y efectivos”, lo que supondrá que el juicio de la Historia sea muy severo con él, augura.

La líder del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, ha avanzado que la petición aprobada no prosperará porque los populares la rechazarán con su mayoría absoluta en el Congreso, y ha reclamado a Mas que acate ese ‘no’ y abandone el proceso soberanista.

Camacho admite que los grupos catalanes tienen derecho a pedir esta competencia, pero advierte de que también tienen “la obligación” de aceptar la respuesta del Congreso, que será ‘no’ porque la soberanía no se puede transferir a las autonomías, ha dicho.

El presidente de C’s, Albert Rivera, ha avisado de que el proceso soberanista debe terminar una vez la Cámara Baja rechace transferir la competencia, por lo que considera que los grupos partidarios de la consulta se hacen un “autogol” al pedir la autorización al Congreso.

Rivera ha lamentado que el objetivo de los partidos por la consulta sea ir al Congreso para luego no acatar el resultado de la votación y seguir alimentado el proceso “con victimismo”, y ha reclamado a Mas que deje su cargo porque sólo trabaja por la consulta y además no podrá cumplirlo.

EL PAPEL DEL PSC

El debate sobre la proposición de ley ha estado marcado por la situación interna del PSC –tres diputados han roto la disciplina de voto y Àngel Ros abandonó este miércoles su escaño–, y han sido constantes las alusiones a los socialistas catalanes tanto de los grupos favorables a la consulta como de los contrarios.

Turull, Rovira, Camats y Arrufat han cuestionado que los socialistas no apoyen una proposición que busca una consulta legal y acordada con el Gobierno central como había reclamado el PSC, mientras que Camacho ha puesto la situación del partido como ejemplo de que el proceso soberanista divide y enfrenta a los catalanes.

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