Sábado, 21 Octubre, 2017

            

El otoño será cálido pero arrancará con bajada térmica y precipitaciones

Este otoño --en el que tendrá lugar un eclipse total de luna-- llega tras un verano "extremadamente cálido", con una temperatura media de las máximas en el mes de julio de 35 grados centígrados

Foto: Archivo GD


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La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha anunciado que el otoño, que dará comienzo este miércoles, lo hará marcado por las temperaturas por debajo de lo normal y las precipitaciones que alcanzarán valores superiores a los normales a finales de septiembre y principios del mes de octubre, aunque continuará en general siendo un otoño cálido después de dejar atrás un verano “extremadamente cálido”.

Así lo ha indicado en rueda de prensa el delegado de la Aemet en Andalucía, Ceuta y Melilla, Luis Fernando López Cotín, que ha explicado que el tiempo evolucionará desde una situación muy estable como la actual hacia cierta “inestabilidad”, con un aumento de la nubosidad y un descenso de las temperaturas en los últimos días de septiembre y principios de octubre, aunque para el próximo trimestre “el escenario más probable son temperaturas por encima de lo normal”, y en cuanto a las precipitaciones, “los modelos no indican ningún tipo de señal” y “habría que pensar en los valores meteorológicos”.

Este otoño –en el que tendrá lugar un eclipse total de luna– llega tras un verano “extremadamente cálido”, con una temperatura media de las máximas en el mes de julio de 35 grados centígrados, y “especialmente” caluroso en el interior oriental, en la zona de Granada y Jaén. Además, y a nivel nacional, 2015 “ha sido el segundo año más cálido de la serie después de 2003”, con una temperatura media de 24,5 grados y una anomalía en torno a 1,5 grados.

En cuanto a las precipitaciones, durante el pasado trimestre los valores han sido “marginales” y “no aportan cantidad significativa para el balance hidrológico”, aunque a nivel nacional el tiempo ha sido “algo más húmedo” de lo normal, sobre todo en la región levantina y en la zona del Valle del Ebro.

En lo relativo al comportamiento temporal de las temperaturas, López Cotín ha indicado que en Sevilla, durante el mes de junio, “ya aparecieron episodios relativamente prolongados, que se pueden considerar olas de calor, con temperaturas suficientemente altas”, toda vez que ha destacado el “mantenimiento de las temperaturas con pequeñas variaciones pero siempre con valores muy altos durante todo el mes de julio”, valores por encima de 40 grados centígrados.

En el caso de Granada el comportamiento “es similar”, mientras que en relación con otras provincias andaluza como son Málaga y Huelva, el comportamiento varía “debido a los flujos de viento”.

Además, en junio, en el resto de provincias, el carácter térmico del mes ha sido muy cálido o cálido, con anomalías “del orden de un grado o grado y medio en el caso de Jaén”. Respecto a julio, López Cotín destaca “la situación de ola de calor casi continuada a lo largo de todo el mes”, y se alcanzaron valores extremadamente cálidos, lo que “significa que valores medios como estos no se habían registrado antes, con lo cual estamos rompiendo efemérides en la mayoría de las capitales”.

“CIERTO ALIVIO” EN LA SEGUNDA MITAD DE AGOSTO

Por lo que respecta a agosto, el portavoz de la Aemet reconoce “cierto alivio” en la segunda parte del mes, cuando los termómetros empezaron a bajar y “se mantuvo la característica de extremadamente cálido solo en las provincias de Málaga y Granada”. En Sevilla, por su parte, los índices termométricos “se mantuvieron normales para agosto”, añade.

Durante su intervención López Cotín ha querido también destacar algunos episodios “muy concretos e importantes” de lluvias torrenciales acaecidos en algunas provincias andaluzas a finales de agosto y principios de septiembre, y recogidos en la página web de la Aemet a través de ‘Sinobas’, un proyecto de participación de los ciudadanos, quienes informan sobre situaciones destacables que se hayan producido.

EPISODIOS DE LLUVIAS TORRENCIALES

Así, se refiere a una situación ocurrida el 30 de agosto en Torreperogil (Jaén) donde “asociado a un núcleo tormentoso muy importante se produjo un frente de racha y se llegaron a registrar vientos de hasta 100 kilómetros por hora”.

Además, el 6 de septiembre en Garrucha (Almería), “se produjeron precipitaciones muy intensas, llegando a registrarse 52 litros por metro cuadrado en una hora, y solo en diez minutos cayeron hasta 20 litros por metro cuadrado”, mientras que un día después “se extendieron estas precipitaciones, también con daños importantes, a zonas de la provincia de Granada, Almería y Málaga, y “se registraron hasta 82 litros en una hora en el embalse de Rules o 71 litros en Albuñol”.

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