Domingo, 9 de Diciembre de 2018

            

El lado feminista de Santa Teresa de Jesús

Men Marías | @MenMarias


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¡Mejor será que hilen!

Esta semana, durante una mesa redonda destinada a debatir el papel de la mujer en la literatura universal, tuve ocasión de referirme a una autora que me viene fascinando desde años atrás: Santa Teresa de Jesús y, en concreto, a su obra estrella: Camino de Perfección. Pero que nadie se asuste porque esto no va de curas: no me gusta la religión católica ni yo le gusto a ella, naturalmente, pues hago grandísimos esfuerzos por ser una pecadora en toda regla y no comportarme como lo hacen los cristianos. Mi postura con respecto a la religión católica es la de Gandhi: “no sé de nadie que haya hecho más por la humanidad que Jesús. De hecho, no hay nada malo en el cristianismo. El problema está en ustedes, los cristianos, que no viven en conformidad con lo que enseñan” (yo añadiría “el problema está en ustedes, los cristianos y la iglesia…”) y así nos entendemos todos. Recuerdo a los lectores que concibo las mayúsculas iniciales como un lujo que no se merece cualquier palabra.

La imagen que se tiene de Santa Teresa está muy tergiversada, principalmente por la iglesia y su prodigiosa Inquisición, que desvalijó la biblioteca que la Santa tenía en el monasterio de la Encarnación en 1559 al publicarse el índice de libros prohibidos del inquisidor Fernando de Valdés. No piensen en ella como la típica monja ni como una correcta señorita que agachaba la cabeza ante los curas, pues Santa Teresa fue una feminista en toda regla, quizás la primera mujer feminista de la iglesia católica. Si bien es cierto que, como decía antes, no me interesa esta religión, tampoco me interesa el mundo de la pederastia y ello no hace que el Lolita de Vladimir Nabokov deje de ser una obra maestra, por ejemplo. Por esta razón, rogaría a los detractores de la iglesia que hagan el esfuerzo para separar la ideología de la Santa de su producción literaria y acción social.

La fundadora de las carmelitas descalzas fue toda una activista en lo relativo a los derechos de la mujer, principalmente en el mundo eclesiástico. ‘Nos tienen acorraladas’, decía ‘y no son tiempos de desechar ánimos fuertes, aunque sean de mujeres’. Santa Teresa vivió en una época en la que la mujer era invisible en la sociedad civil y en la iglesia, asunto que, afortunadamente, ha cambiado en el primer ámbito, pero no en el segundo. Ella fue una mujer libre, independiente y con una garra espectacular a la hora de emprender reformas. Para ser oída, en su obra Camino de Perfección (por favor, lean esta proclama feminista si tienen oportunidad porque es demoledora) criticó fieramente a los inquisidores por prohibir libros y, a la vez, a los curas por permitirlo, refiriéndose a estos últimos como ‘falsos profetas’ y ‘medios letrados’. Dijo que ‘no son tiempos de creer a todos, sino a los que vierais van conforme a la vida de Cristo (…)’ y pide a sus hermanas que ‘no hagan caso de la opinión del vulgo’ (se refiere aquí a los sacerdotes). Santa Teresa pide a las monjas que sean ‘independientes, autónomas, y que intervengan activamente en la elaboración de sus leyes’. Decía la Santa que ‘en nuestras cosas no hay que dar parte a los frailes’ a los que acusa de ‘malos cristianos’ y ‘negros devotos que destruyen los conventos femeninos por prohibir libros a las mujeres’. Siempre defendió su dignidad como mujer. Se cuenta una anécdota que seguro que a todo el mundo le resulta familiar, porque pasan los años (pasan más de 500 años) y los comentarios machistas también pasan con ellos. Se dice que un albañil le gritó en una ocasión ‘¡Qué lástima, una mujer tan guapa y que sea monja!’ a lo que ella respondió ‘A ti te da igual, porque nunca me hubiera casado contigo’.

Si algo me gusta de la época en que vivimos es que estamos comenzando a saber (aunque muy poco a poco) qué ha sucedido en la historia; están empezando a salir a la luz las verdades que nunca se nos contaron. Considero de justicia, por esta razón, porque todos hemos de contribuir a ello, recordar a esta mujer, que antes que santa (muchísimo antes) fue mujer, como una auténtica feminista que vivió en uno de los mayores contextos androcéntricos y patriarcales que ha conocido el mundo (me refiero a su época y, en concreto, a la iglesia católica). Tengamos muy presente el proyecto de reivindicación feminista que llevó a cabo y animémonos a leer sus obras, las cuales, les aseguro, no les van a dejar indiferentes.


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  1. La iglesia católica se tiene que renovar, es increíble que a estas alturas de la vida exista una institución en la que el machismo esté, no solo tolerado y aceptado, sino tan bien visto como en ella. Entre esto y tantísimas cosas más, no me extraña que cada día tennga menos seguidores. Terminará desapareciendo como sigan así.

      • A ver pequeño frailecillo;
        Creo que todos pensamos que la iglesia tiene que renovarse un poco.
        Por ejemplo, ¿por que no pueden casarse los curas? ¿Por que no dan misa las mujeres?
        Yo fuí a un colegio de curas (agustinos) y me reitero: la iglesia tiene que renovarse.

  2. Es estupendo que existan personas como Santa Teresa dentro de una secta tan desfasada, obsoleta y machista como la religión católica (y no solo la católica, la inmensa mayoría). Afortunadamente, las personas evolucionamos y dejamos de necesitar la religión, como pasó con los mitos que explicaban el mundo. Aún así, me alegro de que existan/existieran mujeres que lleven el feminismo incluso a este tipo de instituciones y, como dices, que se empiece a saber. Porque nos han manipulado y censurado. Un beso.

    • Sí, es importante que se empiece a saber, sobre todo cuando los primeros estudios sobre santa Teresa y el feminismo se publicaron el año 1978 (es decir, hace cuarenta años) y los publicó un sacerdote y fraile carmelita descalzo. La incultura es la peste de España

  3. Yo no he leído a Santa Teresa pero sí había oído hablar de que era feminista. Y me alegro mucho que hubiera alguien así en la Iglesia esa que sólo te deja ser cura siendo hombre. Que cada uno crea en lo que quiera, pero la religion y por ende el machismo fuera de los colegios.

  4. Me lo han dicho y no me he podido resistir a ver si era verdad… los curas ahora tienen community managers!!!!! jajaj Esto sí que es renovarse, curillas que se dedican a defender las sotanas por Internet, me encanta!!jajaja viva santa teresa, que tenia mas cojones que todos los frailecillos juntos

  5. Creo en Dios pero no en la Iglesia. Esta se ha alejado mucho del camino de Cristo. Me da mucha pena, pero de esta forma es normal que los creyentes cada vez sean menos. Ni hablar ya de los sacramentos. Ojalá algún día los cristianos seamos los primeros en dar ejemplos. Un fuerte abrazo.

  6. Yo también creo en Dios y soy practicante. Admiro la figura de Santa Teresa de Jesús y no me gusta el tono con el que está escrito este artículo. No obstante, sí hay algo en lo que, tanto su autora como las personas que comentan tienen toda la razón: usted no nos representa a los cristianos, Emilio José, nosotros profesamos el amor y la tolerancia y no me parece normal que se dedique a contestar a las personas, que tienen todo el derecho a opinar sin que se les falte al respeto, igual que nosotros, de esa forma tan satírica y despectiva . Precisamente de eso es de lo que nos alejamos los verdaderos cristianos y, precisamente, por actitudes como la suya la gente tiene una imagen equivocada de la Iglesia, que, insisto, no es más que amor y respeto al prójimo.
    Pediría a las personas que lean esto que no hagan caso, los verdaderos cristianos no tienen nada que ver con este señor, y les animo a visitar sus parroquias en las que, seguro, podrán conocer a muchos sacerdotes (muchos de ellos jóvenes) que se lo demostrarán.
    Un saludo y buenos días.