Martes, 30 Mayo, 2017

El Instituto Cervantes pone su objetivo en África para cuando “aumenten los ingresos”

Kinshasha (Congo), Nairobi (Kenia), Johannesburgo (Sudáfrica) y Abiyán (Costa de Marfil) y las excolonias portuguesas son algunas de las metas

Foto: Instituto Cervantes
E.P.


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El Instituto Cervantes ha presentado este jueves algunos detalles de su Plan África con el que pretende expandirse en el centro y sur del continente africano cuando “aumenten los ingresos” de la institución, según han explicado el director y el secretario general del instituto, Víctor García de la Concha y Rafael Rodríguez-Ponga. De la Concha ha recordado que la institución ha sufrido un recorte del 38 por ciento, al tiempo que ha hecho un esfuerzo por estabilizar las cuentas, mantener la actividad en las oficinas ya constituidas y avanzar hacia la autofinanciación.

El Instituto Cervantes celebró este jueves 28 de julio el último día de la Reunión Anual de Directores en su sede de Madrid, en la que han participado 70 directores de centros del Instituto Cervantes en España y en otros países del mundo.

En el marco de este encuentro, García de la Concha ha explicado, en declaraciones a los medios, que la actividad de este año y de los anteriores por parte del Cervantes se ha centrado en “intensificar” su actividad en los centros ya constituidos dado que, debido a la situación presupuestaria durante la crisis económica, no ha sido posible continuar la senda de expansión desarrollada durante los años anteriores.

Sin embargo, ha subrayado que en la Reunión Anual de Directores celebrada esta semana se ha puesto de relieve la necesidad de continuar el incremento de la presencia del instituto en todo el mundo pero en particular en el continente africano, donde “hay más de 1,2 millones de estudiantes de español”, pese a que la presencia del organismo en la zona ecuatorial y en el sur del continente es escasa.

ENSEÑANZA SIN AYUDA DEL CERVANTES

Según ha explicado, el español se ha visto favorecido por la implantación del sistema educativo francés durante la época de colonización y la apuesta de Francia por la enseñanza del español como segunda lengua extranjera en muchos países de habla francófona. Sin embargo, en muchos casos, la enseñanza del español “se está haciendo sin ayuda programada del Instituto Cervantes”. “Estamos tratando de enviar libros a bibliotecas, porque da pena que jóvenes que están estudiando español no tengan al alcance narrativa de España. Es un proyecto que urge”, ha apostillado.

Por su parte, el secretario general de la institución ha señalado a África como “un continente que está creciendo en todos los sentidos y también en la enseñanza del español”. “Tenemos que hacer nuestro plan, nuestros cálculos, estudiar qué posibilidades tenemos de estar en unos determinados sitios y qué sitios son los más adecados, también en el contexto de las relaciones internacionales y diplomáticas de España”, ha urgido.

SEDES COMPARTIDAS CON OTRAS INSTITUCIONES

Rodríguez-Ponga ha subrayado que, ante las limitaciones presupuestarias, una de las fórmulas que podrían facilitar la expansión del Instituto Cervantes en África sería implantarse en lugares donde ya existan centros de otras instituciones homólogas de países europeos, como el Göethe-Institut alemán, compartiendo instalaciones y personal, como, según ha indicado, ya se ha hecho en otras regiones.

“Es una fórmula muy novedosa y nuestra idea es que en unos años, ahora que hemos bajado los gastos, aumentemos los ingresos y podamos ir desarrollándola –ha asegurado–. Hay ciudades en las que el Cervantes podría o debería estar. África es muy grande pero debería haber algún tipo de presencia en ciudades como Kinshasha (Congo), Nairobi (Kenia), Johannesburgo (Sudáfrica), Abiyán (Costa de Marfil), que son ciudades donde nos están pidiendo que vayamos”.

Además, ha puesto de relieve también la oportunidad de hacerse presente en excolonias portuguesas en las ciudades de Addis Abeba (Etiopía), Luanda (Angola) o Maputo (Mozambique), aunque reconoce que “son muchas ciudades” y habrá que estudiar la expansión en África con un “plan a largo plazo” para “garantizar su sostenibilidad”.

EXPANSIÓN EN OTROS TERRITORIOS

Los responsables del Instituto Cervantes han explicado que, además de la ampliación de su presencia en África, que hasta ahora se limitaba generalmente al norte del continente, hay “huecos” por llenar en otros territorios, entre los que han señalado Canadá, EEUU y Brasil, donde quieren incrementar la presencia de la institución o países de Asia, continente en el que reconocen que “hay muchos sitios en los que se podría estar” y no existen centros actualmente.

“Asia es una posibilidad siempre abierta, siempre creciente y habrá que ir creciendo aprovechando la colaboración con universidades y otras plataformas”, han destacado.

En el caso de Brasil y EEUU, consideran que son dos países “prioritarios” y, en el caso de EEUU, han destacado positivamente el trabajo del centro del Instituto Cervantes abierto en la Universidad de Harvard y que, según han indicado, “se ha convertido en lo que se esperaba de él, un observatorio del español y de las culturas hispánicas en EEUU”.

“Para penetrar en EEUU necesitamos penetrar con el sello de la calidad. Si pretendemos que el SIELE (Servicio Internacional de Evaluación de la Lengua Española) tenga una gran difusión ahí, las universidades dirán ‘¿Y a usted quién le ampara?’. Al SIELE le amparan 60 grandes universidades de todo el ámbito iberoamericano. También tenemos que hacernos presentes en las asociaciones de profesores de español y portugués, en las convenciones lingüísticas que hay… En esa tarea estamos y cuando decimos que hay que entrar ahí hay que conectar con los dirigentes y estar presentes en las revistas y publicaciones para certificar que es un tipo de examen muy avanzado”, ha explicado Rodríguez-Ponga.

En todo caso, tanto el secretario general como el director del Instituto Cervantes han hecho hincapié en que la expansión de la institución es uno de los retos entre los cuales también figuran la estabilidad presupuestaria, el incremento de la autofinanciación (que actualmente sitúan entre el 43% y el 50%) y la adaptación del organismo a los requerimientos de la Ley de Régimen Jurídico del Sector Público que, según han explicado, podría significar modificar el estatus jurídico del Instituto Cervantes.

“Habrá que debatir y fijar si el Cervantes va a ser un organismo autónomo o pertenece al grupo de autoridades administrativas autónomas –ha explicado García de la Concha–. Hay un plazo de tres años y corresponderá discutirlo y estudiarlo”.

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