Domingo, 26 Marzo, 2017

El insomnio se hace con más del 30% de los españoles

Irse a dormir a la misma hora todos los días o no tomar alimentos excitantes después de las seis de la tarde ayuda a conciliar el sueño

Sarai Bausán García |@Sarai_Bausan


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Miras hacia el techo. Te mueves. Nada. El tic-tac del reloj continúa. Es como un martilleo para tus nervios. “¿Es que no voy a poder coger el sueño nunca?”, piensas. Y así, frustrado, acabas en un baile de sábanas sin fin en el que las ganas de quedarte dormido superan a tu capacidad de descansar.

Pero, tranquilo, no eres el único. En España, entre el 30% y el 50% de los adultos no logran dormir bien, tal y como muestra la Sociedad Española de Neurología. Y es que el insomnio es el trastorno del sueño que se da en mayor medida.
“El sueño es algo frágil que se altera con facilidad. Hay muchos motivos por lo que se puede producir el insomnio, desde enfermedades físicas a psicológicas o psíquicas”, explicar la psicóloga especializada en insomnio Laura Patricia Gómez Bobassi. A esto añade un hito que considera un factor fundamental para mostrar el aumento de personas que padecen insomnio: el invento de la luz eléctrica.

A priori puede parecer extraño, pero Gómez Bobassi explica a qué se debe esa conclusión: “Desde que se inventó la luz eléctrica, ha habido una alteración del ritmo circadiano del ser humano. Desde entonces, las personas, que somos seres diurnos, no seguimos las pautas que deberían regir nuestro ritmo biológico”. Así, el hecho de haber cambiado nuestro horario hasta hacer las 12 de la noche la hora más cotidiana de irse a la cama se muestra como un cambio que a nuestro organismo le cuesta asimilar.

Si a esta transformación biológica se le suma las características personales de cada uno, como son sus sentimientos y patologías, la dificultad para dormir se acaba convirtiendo en algo cotidiano.

Una realidad que transforma el día a día de las personas que lo padecen, ya que ven con frustración como el no descansar por la noche les produce un sentimiento de embotamiento mental que les hace no poder pensar con claridad. “Tu cuerpo se resiente, no te centras, la memoria y la concentración disminuyen”, expresa la psicóloga.

Pero no te preocupes, dormir no es un hecho únicamente alcanzable bajo los efectos de los somníferos. Tal y como Laura Patricia afirma, existe una serie de pautas que, llevadas a cabo, facilitan la inducción del sueño: “Irse a la cama siempre a la misma hora y siempre antes de las 12 de la noche, no cenar pesado y no tomar alimentos excitantes como el chocolate, café, te o el alcohol después de las seis de la tarde puede favorecer un buen descaso”, explica.

A estos añade otro truco que considera fundamentales para tener una buena ‘higiene del sueño’: “Cuando uno se va a la cama tiene que intentar realizar una actividad monótona durante un rato, como hacer un crucigrama o ver un programa de televisión que no le enganche, y cuando vea que le entra sueño debe dejarlo e intentar dormir”.

Si a pesar de ello el sueño sigue esquivándote, Laura Patricia te recomienda que cambies de cuarto -ya que a veces asociamos la habitación con dormir y eso nos angustia- y volver a realizar alguna actividad monótona, y cuando veamos que comienza a venir el sueño, volver a la cama para intentar descansar.

 

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