Lunes, 23 enero, 2017

El Granada se mete en un lío

El conjunto rojiblanco tuvo el control ante el Celta, pero pecó en ambas áreas y perdió un partido que le deja más cerca de la zona baja

Manuel Herrera @manuelherrerapr


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Entre el tópico que dice que ‘de los errores se aprende’ y el que apunta que ‘el hombre es el único animal que tropieza varias veces con la misma piedra’ el Granada escogió el segundo. El equipo de Lucas Alcaraz volvió a repetir el guion de otros partidos, más allá de los matices peculiares de cada circunstancia: Los rojiblancos hicieron más para ganar, manejaron la pelota y llegaron más y mejor al área rival, pero volvieron a pecar donde es imperdonable hacerlo, y dibujaron un paraíso para el Celta.

Alcaraz aludió en la rueda de prensa a la crueldad del segundo gol y a los méritos de su equipo, pero seguramente él mismo sea perfectamente consciente de que la derrota es merecida desde la óptica de que, en Primera División, hay errores que no se pueden cometer si uno pretende ganar un partido. El fallo en cadena del Granada, desde Brahimi a Roberto pasando por Mainz, fue un esperpento final que emborronó del todo el trabajo previo.

El temor reside en que éste se haya convertido en un problema endémico del equipo, al no tratarse de un hecho aislado. Los seguidores de Los Cármenes han asistido varias veces al mismo espectáculo durante esta campaña y, aunque varios jugadores achacan los errores a su atrevimiento a la hora de buscar la victoria, el foco del asunto parece apuntar a las pérdidas de concentración y el nerviosismo en momentos clave.

CONTROL DEL PARTIDO

Aun con todo, es justo reconocer la labor del equipo hasta el minuto 88. El Granada jugó un buen segundo tiempo. Sin alardes, pero muy digno. El equipo de Alcaraz acaparó la pelota ante un rival que no se encerró y que buscó ser protagonista, pero que, tras un primer acto más equilibrado, tuvo que claudicar ante la jerarquía de Fran Rico, Recio e Iturra en el centro del campo. Por desgracia para los intereses nazaríes, la posesión fue estéril en la mayor parte de los casos.

El Granada CF se perdió a partir del centro del campo y solo creó peligro a base de centros al área, en jugadas a balón parado y en barullos generados por su insistencia a la hora de llegar a la meta de Yoel. Brahimi y Piti llegaron exhaustos al tramo final y, aunque Buonanotte le dio más vida a las acciones ofensivas con su fútbol dinámico y de amplio recorrido, se echó en falta la presencia de otras alternativas.

PROBLEMAS CLASIFICATORIOS

Más allá del análisis del juego, que si se descuenta el error fatal de la última jugada no fue malo, el principal perjuicio que deviene del encuentro ante el Celta es la posición en la que deja al Granada CF en la tabla, una situación que se vería agravada si el Valladolid es capaz de ganar este sábado en el Coliseum Alfonso Pérez.

El conjunto rojiblanco podría acabar la jornada con tan solo dos puntos de ventaja sobre la zona de descenso, con un complejo encuentro ante el Espanyol en Cornellá en lontananza y con la inseguridad que podría generarle la forma de perder en el último partido ante su público.

Iturra, uno de los mejores ayer, lo apuntaba al salir por la zona mixta de Los Cármenes: “Los puntos eran vitales”. Pero volaron hacia Vigo y, aunque el chileno rechazaba una posible autocrítica, la realidad es que el Granada se ha metido él solo en un buen lío.

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