Lunes, 23 enero, 2017

El Fiscal mantiene su petición de 20 años de prisión para el acusado de asesinar a su esposa en Cúllar

El jurado ya se ha retirado a deliberar y acordar su veredicto de culpabilidad o no culpabilidad

Foto: E.P.
E.P.


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La Fiscalía de Granada ha mantenido su petición de 20 años de prisión para el hombre, de iniciales A.G.B., acusado de asesinar a tiros con una escopeta a su mujer en la vivienda que ambos compartían en Cúllar (Granada) el 4 de septiembre de 2014, hechos por los que ha sido juzgado en la Audiencia Provincial de Granada ante un jurado popular.

El Ministerio Público le atribuye un delito de asesinato con la circunstancia agravante de parentesco y la atenuante de confesión, pues reconoció ante la Guardia Civil ser el autor del crimen machista. Además, se enfrenta al pago de una indemnización de 90.000 euros para la hija de la víctima, de una relación anterior.

Según han informado a Europa Press fuentes del caso, la acusación particular –que representa a la hija de la víctima, de una relación anterior– se ha sumado también a la petición de la Fiscalía, y ha reclamado también una condena de 20 años de prisión.

Tras la lectura de los informes, el tribunal popular que valora el caso desde el lunes se ha encerrado a deliberar sobre la culpabilidad o no del procesado, un veredicto que podría dar a conocer en las próximas horas.

En la primera sesión del juicio, el inculpado señaló que aquel día ella estaba muy enfadada por su hora de llegada a casa y que su mujer le profirió una serie de amenazas por las que quedó “bloqueado” y le llevó a disparar contra ella: “Me asusté. Se me bloqueó la cabeza de tal manera que no supe ni lo que hice”.

El procesado, que intentó suicidarse tras matar a su mujer, explicó que en aquella época sufría una depresión, aunque admitió que no tomaba medicación para tratarla. Además, negó, en contra de lo que ha sostenido su propia defensa, que el día de la muerte de su esposa hubiese bebido más de lo normal, o que se le hubiera cambiado el carácter tras jubilarse, poco tiempo antes.

Ante el tribunal popular, conformado por seis mujeres y tres hombres, el inculpado indicó que aquel 4 de septiembre de 2014 fue por la mañana al médico, quien le indicó que tenía una “gran depresión” y que por la tarde estuvo en el huerto y con unos amigos. Llegó a casa sobre las 20,30 horas, “a la hora habitual”, pero su mujer estaba “muy enfadada” y tuvieron una “discusión fuerte”. Ella, según ha incidió, le amenazó e insultó a sus padres, ya fallecidos.

“Se me bloqueó la cabeza de tal manera que no supe ni lo que hice. Ella iba a llamar a su hermana. Yo no sé si eché la llave de la puerta de la casa o la cerré yo. Me asusté o me hizo mala reacción la medicación. Cogí la escopeta, que estaba en fundas en un armario. Se me escapó un tiro. Estaba nervioso. Y no sé porqué pero después salí fuera, y se ve que disparé a mi mujer”, sostuvo el procesado, que insistió en que tras lo ocurrido ha estado “muy bloqueado”.

ACUSACIÓN DE LA FISCALÍA

El fiscal sostiene que el acusado convivía desde hacía más de 20 años con su mujer en una vivienda tipo casa-cueva en Cúllar cuando, el 4 de septiembre de 2014, sobre las 21,30 horas, se inició una discusión entre los dos, que “venían siendo frecuentes en los últimos días”.

En un momento de la discusión, la mujer, que entonces tenía 62 años, salió al exterior de la casa y quedó dentro el procesado. Ella llamó a través de su teléfono móvil a su hermana, a la que pidió que acudiera a su casa ya que su marido estaba en el interior de la vivienda con la llave echada y no podía entrar.

Entretanto, el procesado, “movido por el propósito de acabar con la vida de su mujer”, tomó una escopeta de dos cañones –para cuya posesión tenía la correspondiente licencia–, abrió la puerta principal de la vivienda y salió el exterior con la escopeta cargada y preparada para ser disparada de manera inmediata.

A continuación, “de forma sorpresiva y sin que la mujer tuviera posibilidad alguna para reaccionar” debido a lo inesperado de la acción, el acusado, situado a unos cinco metros de distancia del lugar donde ella se encontraba, efectuó un solo disparo que impactó a su mujer en el abdomen derecho y región submamaria derecha.

Como consecuencia del disparo, “mortal de necesidad” al verse afectados órganos vitales, la mujer falleció de manera casi instantánea por un shock hipovolémico producido por la hemorragia.

Inmediatamente después de efectuar el disparo, el inculpado entró en la vivienda, cerró la puerta con llave y se dirigió a su dormitorio, donde se disparó a sí mismo está en tres ocasiones con la intención de suicidarse y acertó con el tercer y último disparo que le causó heridas en hemicara derecha y en la mejilla y mentón izquierdo.

Transcurridos escasos minutos llegó al domicilio la hermana de la mujer, que encontró a la víctima inconsciente tirada en la calle y alertó a los servicios sanitarios y a la Guardia Civil.

Efectivos de la Guardia Civil entraron en el dormitorio tras forzar la puerta de acceso y encontraron al acusado gravemente herido tumbado en la cama que había compartido durante años con su mujer. “Balbuceando”, de forma espontánea, manifestó a un agente que había disparado a su esposa porque “le estaba haciendo la vida imposible”.

Según la Fiscalía, no consta que en el momento de los hechos el acusado tuviera afectadas sus capacidades cognitivas o volitivas, por lo que conocía por tanto la ilicitud de los hechos cometidos y conservaba la capacidad de actuar conforme a esa comprensión.

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