Martes, 18 de Diciembre de 2018

            

El feminismo y el cambio generacional

Manifestación realizada en Granada contra el dictamen del juicio de “La Manada" | Foto: Archivo GD
Juncal Gutiérrez-Artacho


image_print

Hace un par de días un compañero de la Universidad me enviaba un artículo sobre un libro que ha escrito un profesor de Educación Secundaria sobre los mayores disparates leídos en exámenes durante sus 30 años de docencia. Además de la situación cómica y de reflejo que una puede sentir, el artículo especialmente me gustó ya que se mencionaba un cambio de pensamiento en la juventud actual ante el feminismo o el movimiento LGTBI+. En ese momento, recordé algunos momentos machistas sufridos en clase durante mi formación y como esas situaciones las veo poco probable actualmente en alguna de mis clases. De hecho, la semana pasada acordaba con una alumna hacer su Trabajo Fin de Grado sobre feminismo y traducción, salía de mi despacho diciendo que le encantaba el tema, y yo pensaba por dentro, si supieras a mí.

Sin duda, la sociedad y las mujeres de diferentes generaciones reivindican el feminismo: es normal recibir un chiste feminista en un grupo de Whatsapps; hay espacios en los medios sobre feminismo y muchas periodistas o colaboradoras se definen abiertamente así; la aparición de movimientos en las redes sociales como el #metoo, #balancetonporc o el último #WhyIDidntReport; así como la participación arrolladora de la juventud en la Manifestación del 8 de marzo o las concentraciones contra el dictamen del juicio de “La Manada”.

Sin embargo, en España el terrorismo machista nos azota cada día. La semana pasada fue realmente negra con cinco asesinatos en apenas 48 horas (una de las víctimas en el municipio de Maracena). Esta lacra que no cesa se topa con anteriormente mencionado. Pero el patriarcado no solo atenta así contra nosotras y vemos avances peligrosos de algunos sectores en la regulación de los vientres de alquiler o la prostitución.

Y es que es curioso que en la Manifestación del 16 mayo contra el incumplimiento de los Presupuestos Generales del Estado de 2018 la presencia de juventud fue casi inexistente. Un par de meses después del 8M las y los jóvenes no salían a las calles para solicitar al Estado la puesta en marcha del compromiso acordado por todos los grupos políticos en el Pacto de Estado contra la Violencia de Género. ¿Dónde estaban? Y lo más importante, ¿por qué no estaban?

No podemos disociar el movimiento feminista y nuestras reivindicaciones del poder gubernamental. El Gobierno y los diferentes partidos del arco parlamentario deben ser nuestros aliados en nuestra lucha contra el sistema patriarcal. Podemos estar más o menos acuerdo con nuestra representación política, pero nunca debemos de cesar en exigirles, tanto en la calle como en las urnas, una respuesta fáctica ante los invites del sistema patriarcal.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.