Domingo, 18 de Noviembre de 2018

            

El ‘expolio’ en los montes granadinos con la recolección ilegal de setas

Algunas asociaciones destacan la existencia de mafias organizadas, mientras otras cuestionan la normativa de la Junta

Una cesta con níscalos
Nacho Santana | @NachoSantana_27


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El otoño es sinónimo de recogida de setas en muchas partes de la provincia de Granada. Sin embargo, los hongos pueden ser muy delicados y es habitual que durante esta época se eche a perder el suelo en el que crecen, ya sea por desconocimiento o, en ocasiones, a propósito.

Con el fin de evitar esto, la Junta de Andalucía publicó el 14 de septiembre una resolución para legislar esta práctica y evitar dañar el suelo. En la ordenanza, se detallan puntos para que la recogida se realice de forma responsable, poniendo un máximo recolectable por persona y día y estableciendo medidas para garantizar la correcta reproducción de los hongos, de forma que se garantice la sostenibilidad de la actividad.

Entre los diez puntos con los que cuenta el escrito, destacan algunos como el tope de setas recogidas para consumo propio, establecido en cinco kilos por persona y día. Además, se resalta que deben ser recolectadas con las herramientas adecuadas, prohibiendo terminantemente la utilización de rastrillos, escardillas, azadas u otros utensilios que remuevan el mantillo del suelo. De este modo, buscan evitar daños en el suelo y el micelio de las setas, de forma que puedan crecer nuevos hongos.

Níscalos recolectados

Además, en el documento reflejado en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), se señala expresamente que solo deberán recogerse aquellas setas que sean comestibles y haya madurado ya lo suficiente. A esto hay que añadir que la recolección puede realizarse exclusivamente en horas con luz, quedando terminantemente prohibido el uso de linternas u otras fuentes de iluminación artificial.

Acerca de esta resolución, Antonio Capilla, presidente de AMIGRA (Asociación Micológica Granadina), afirma que “es difícil legislar sobre los hongos”. Sin embargo, también confiesa que su forma de proceder habría sido diferente, dado que habría buscado “que se contara con las asociaciones micológicas y les pidieran opinión”. “En estos casos, como son cargos políticos, se basan en opiniones de lo que les van contando, pero no realmente de los expertos”, señala antes de asegurar que “es una cosa que la hagan como la hagan nunca la van a hacer bien porque nunca cuentan con quien tienen que contar”.

“No creo que vayan a denunciar a la persona que se exceda”, asevera Capilla sobre el límite de cinco kilos por persona y día. “Para la venta sí que habría que legislar, pero no para la persona que va al campo a coger unas cuantas setas”, reivindica, “la gente les pide que legisle por el estropicio que hay en el monte”.

Este “estropicio” tiene un claro causante para el presidente de AMIGRA: “el eterno problema que han tenido nuestros montes ha sido la guardería”. Sostiene que no hay guardias suficientes porque “no hay dinero para meter un guardia el fin de semana y pagarle el gasoil y la dieta”, aunque indica que si se realizase esta acción sería mucho más fácil garantizar el buen estado del terreno poniendo “una valla en los accesos a los parques naturales y a cada persona que entra le das un panfleto con lo que debe hacer, a partir de ahí, si haces algo que va contra lo que he informado, te denuncio”.

En cuanto a aquellos que vayan a recolectar para vender, sostiene que se debería fijar “una cuota por cada kilo que coja”, sacando un permiso previo para poder realizar esta actividad. Además señala que la Junta de Andalucía debería “poner una nave, aunque sea alquilada, y ahí puedes gestionar la trazabilidad de las setas para saber de dónde vienen”. Sin embargo, Capilla también destaca que “dentro de un espacio natural y de un pueblo, tienes que dejar una zona en la que haya setas que no se puedan coger para vender, para que la gente que quiera ir con su niño a coger setas al campo pueda coger aunque sea cinco níscalos”.

La demanda del níscalo granadino y las mafias organizadas

El níscalo es una variedad de seta muy habitual en los montes granadinos. Sin embargo, no es tan abundante en otras zonas de España, donde también goza de popularidad. Para solucionar este problema, señala Antonio Capilla, “viene gente de Castellón, Alicante, Barcelona, Jaén, Cádiz… gente que se entera de que aquí hay comercialización de níscalos para llevarlos a sus ciudades”. El granadino asevera que estas personas “son mayoristas, tienen sus certificados y viven de eso, van donde hagan falta” y se mueven en “un mercado dinámico, se maneja mucho dinero, sobre todo mucho dinero negro”.

Precisamente por esto último, se han llegado a dar en la provincia actividades ilegales que han llevado a la Asociación de Propietarios del Parque Natural Sierra de Baza a denunciar en un escrito la existencia de “auténticas mafias organizadas” de las que aseguran que no cotizan, ni pagan IVA y se mueven en dinero negro. Estos grupos, según reza el texto emitido por la asociación, utilizan herramientas que dañan el mantillo del suelo, deteriorando los micelios e impidiendo la aparición de nuevos ejemplares en el futuro.

Desperfectos causados por los recolectores ilegales | Foto: Asociación de Propietarios del Parque Natural Sierra de Baza

Cuestionado al respecto, el presidente de AMIGRA asegura que estas mafias existen: “vienen los murcianos, los rumanos y los rusos, preparan sus pinchos y todo”. “Esta gente está acostumbrada y domina bien el monte, saben lo que tienen que coger, pero son depredadores, van arrasando y dañan la tierra”, denuncia sobre estos grupos.

Además, destaca que habría que cerciorarse de que los que recolectan para vender lo hagan con las herramientas adecuadas y como es debido, “es decir, en el momento en el que te vea con un rastrillo en la mano y que no tapas esa zona, que sepas que te vamos a denunciar y no vas a poder venir más”, matiza. Antonio recuerda que “hace 30 años venían con camiones y furgonetas, la gente de los pueblos vendían sus setas y no se hablaba de daño porque las cogía gente de aquí que las cortaba”.

Otro de los ejemplos de una recogida dañina para el monte tuvo lugar el pasado día 24 en Bérchules, donde se decomisó casi una tonelada de níscalos. En la operación se intervinieron 198 cajas con un peso aproximado de 990 kilos de setas extraídas en el Espacio Natural de Sierra Nevada sin autorización a pesar de exceder el límite de cinco kilogramos para consumo personal.

Níscalos decomisados por la Guardia Civil en Bérchules | Gabinete

Cómo recoger debidamente una seta

Ante la gran cantidad de desperfectos, Antonio Capilla, presidente de AMIGRA, explica la forma adecuada de recoger una seta: “si ves que abulta un poco, lo descubres, la cortas si ves que es la seta que te interesa y al vuelves a tapar para no dejar el micelio al descubierto, porque se seca y entonces no vuelve a salir nada más”. Ante lo simple de esta advertencia, desconocida para muchos, apunta que “todo esto se puede enseñar con panfletos para que el que venga sepa lo que puede y lo que no puede hacer”.


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  1. Me parece excesivo el comentario de ese señor presidente de AMIGRA, en donde mete a todos los murcianos en el mismo saco que a rumanos,rusos y otros.Tendria que pisar la sierra este señor para que vea también a muchos granadinos y jiennenses actuar igualito que los rumanos, dejando basuras en su propia sierra, y recolectando las setas igual de mal.Esto de meter catalogar a todos igual me aprece una barbaridad. Yo soy un aficionado murciano, que cojo las setas con responsabilidad, he pedido permisos cuando lo han exigido, y me llevo mi basura conmigo, cosa que no hace todo el mundo, incluidos sus paisanos.
    Cuando se hagan este tipo de comentarios deberia pensar antes en las consecuencias posteriores que acarrean.