Miércoles, 18 Octubre, 2017

            

El café podría proteger de la esclerosis múltiple

El café puede tener efectos protectores en el cerebro

Foto: Archivo


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No hay mes en el que no se publique un estudio que nos hable de los beneficios del café. Si el pasado enero, investigadores de la División de Epidemiología y Genética del Cáncer y del Instituto Nacional del Cáncer, en Estados Unidos, sugerían un efecto protector contra los cánceres de piel no melanoma, ahora investigadores de la Universidad Johns Hopkins asocian su consumo con un menor riesgo de desarrollar esclerosis múltiple.

Los beneficios del café están siendo ampliamente estudiados desde hace años, así investigadores de todo el mundo han relacionado su consumo moderado con la reducción del riesgo de diabetes, una mejora de los síntomas motores en el Parkinson o menor riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer el de colon, próstata, gástrico, endometrio y bucofaríngeo.

Este nuevo estudio, dado a conocer este jueves y que será presentado en la 67 reunión anual de la Academia Americana de Neurología que se celebra en Washington, Estados Unidos, entre el 18 y el 25 de abril, ha analizado el consumo en personas que no padecían la enfermedad y en pacientes antes de que pareciera.

“El consumo de cafeína se ha asociado con un menor riesgo de Parkinson y enfermedad de Alzheimer y nuestro estudio muestra que la ingesta de café también puede proteger contra la esclerosis múltiple, apoyando la idea de que puede tener efectos protectores para el cerebro”, afirma la autora del estudio, Ellen Mowry, de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore, Maryland, Estados Unidos, y miembro de la Academia Americana de Neurología.

Para el trabajo, los científicos analizaron un estudio sueco de 1.629 personas con esclerosis múltiple y 2.807 personas sanas, y una investigación en Estados Unidos de 1.159 personas con esclerosis múltiple y 1.172 personas sanas.

COMPARACIÓN DE LA INGESTA DE CAFÉ

El estudio analizó el consumo de café entre las personas con esclerosis múltiple uno y cinco años antes de que comenzaran los síntomas de esclerosis múltiple (así como diez años antes de que se iniciaran los síntomas de la enfermedad en el estudio sueco) y lo comparó con la ingesta de café de las personas que no tenían esclerosis múltiple en periodos de tiempo similares. Los autores también tuvieron en cuenta otros factores como la edad, el sexo, el tabaquismo, el índice de masa corporal y los hábitos de exposición al sol.

La investigación reveló que en comparación con las personas que bebían al menos seis tazas de café al día durante el año antes de que aparecieran los síntomas, los que no tomaban café presentaban alrededor de 15 veces más de riesgo de desarrollar esclerosis múltiple. Beber grandes cantidades de café entre cinco y diez años antes del inicio de los síntomas fue igualmente protector.

En el estudio de Estados Unidos, los individuos que no bebían café presentaban también casi 1,5 veces más probabilidades de desarrollar la enfermedad que aquellos que tomaban cuatro o más tazas de café diarias durante el año antes de que los síntomas comenzaran. “Se debe estudiar la cafeína también por su impacto en las recaídas y la discapacidad a largo plazo en la esclerosis múltiple”, propone Mowry.

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