Jueves, 20 Julio, 2017

            

El Ayuntamiento lamenta la pérdida de Juan Carmona, Habichuela, el gran maestro de los flamencos

El alcalde traslada personalmente la familia del guitarrista granadino el pésame en nombre de toda la corporación municipal y de la ciudad

Paco Cuenca, Alcalde de Granada | Foto: Archivo GD
Gabinete


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El Ayuntamiento de Granada muestra su pesar por el fallecimiento ayer del artista granadino Juan Carmona Habichuela, al que la ciudad concedió la Medalla de Plata al mérito en 2010 “por su impecable trayectoria profesional y por proyectar el nombre de la ciudad y el arte flamenco de Granada, con su trabajo y su calidad artística y humana”.
El alcalde de Granada, Francisco Cuenca, ha trasladado personalmente a la familia del considerado dentro del flamenco como “el maestro de todos” las condolencias en nombre de toda la corporación municipal y de la ciudad.
Cuenca ha lamentado “la pérdida de este maestro de la guitarra, un granadino universal que ha marcado a generaciones del flamenco y ha dejado una importantísima huella en el mundo de la cultura y las artes”.
Tras ponerse a disposición de la familia, la corporación municipal ha acordado instalar la capilla ardiente del que ha sido miembro de uno de las grandes sagas del flamenco de España –hijo, hermano y padre de reconocidos guitarristas- en el Teatro Isabel la Católica.
Así está previsto que una comitiva municipal acompañe la llegada del féretro desde la rotonda de Neptuno a partir de las 16.00 horas. Será escoltado por la Policía Local hasta el teatro Isabel La Católica.
La capilla ardiente, en la que serán velados los restos mortales de Juan Carmona, se instalará en el teatro Isabel La Católica, y se podrá visitar a partir de las 16:00 horas, cuando los restos mortales del artista lleguen a Granada desde Madrid, ciudad donde residía.
A las 19 horas, el cuerpo será escoltado hasta el cementerio por las calles de Granada por Puerta Real, Reyes Católicos, Plaza Isabel la Católica, Pavaneras, Santa Escolástica, Molinos, Caldero, Sabika y el cementerio.

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