Lunes, 29 Mayo, 2017

El Ayuntamiento ha realizado este año 232 inspecciones por alertas alimentarias del Sistema Sciria

El 41% de las inspecciones fueron por etiquetado incorrecto o incompleto y el 18% relativos a productos de alimentación deportiva

Telesfora | Foto: archivoGD


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El Ayuntamiento de Granada realizó en 2015 un total de 232 inspecciones por alertas alimentarias del Sciria, un sistema coordinado de intercambio rápido de información alimentaria, para garantizar a los consumidores que los productos que se encuentren en el mercado sean seguros y no presenten riesgos para la salud.

La concejala de Medio Ambiente, Salud y Consumo, Telesfora Ruiz, ha explicado que “la seguridad alimentaria y la protección  de la salud de los consumidores exigen que los canales de comunicación y los criterios que se adopten por parte de las diferentes administraciones sanitarias sean los más rápidos y objetivos posibles”.

En este sentido, la edil ha subrayado que “el sistema se ha consolidado desde sus inicios hasta la actualidad como un sistema altamente eficaz para llevar a cabo la vigilancia y la gestión de todas aquellas incidencias que pueden presentar los alimentos puestos a disposición del consumidor final”.

Diseñado en forma de red, el Sciria permite mantener una constante vigilancia frente a cualquier riesgo o incidencia que, relacionada con los alimentos, pueda afectar a la salud de los consumidores, así como la rápida localización de los productos implicados y la adopción de las medidas adecuadas para su retirada inmediata del mercado, “descartando los que por su similitud con los afectados pudieran verse involucrados evitando así perjuicios a los operadores económicos afectados”.

Según los datos del servicio de Salud del Ayuntamiento, a lo largo de 2015 se han recibido un total de 44 comunicados de alertas alimentarias y, en consecuencia y para comprobar la existencia o no de estos productos en los establecimientos de nuestra ciudad se han realizado hasta la fecha 232 visitas de inspección.

Los resultados hablan de que el 41% de estas alertas son debidas a un etiquetado incompleto o incorrecto. Para comprobar estos etiquetados se han realizado un total de 95 visitas de inspección. En la mayoría de los casos estos productos son devueltos al fabricante para que proceda a rectificar el etiquetado.

Por su parte, el 18% de las alertas a lo largo de 2015 han sido debidas a productos de alimentación deportiva; el 11% a productos de herbolarios; el 12% a productos de la pesca; el 8% a embutidos y carne; el 8% a productos lácteos; y un 2% relativo a frutos secos.

En cuanto a las causas que provocan estas alertas, Telesfora ha explicado que “pueden ser muy diversas; en ocasiones puede ser la detección de algún alérgeno como, por ejemplo, la presencia de aflatoxinas en los frutos secos, entre otras cuestiones”.

En cuanto al protocolo de actuación a seguir, de manera genérica, cuando se recibe una alerta alimentaria, el área de Salud gira inmediatamente visita de inspección a todos aquellos establecimientos que puedan estar comercializando dicho producto, aunque en ocasiones se facilita en el mismo comunicado la identificación de los clientes que el proveedor afectado tiene en nuestro municipio, simplificando la búsqueda.

Una vez localizado el producto se procede a la inmovilización cautelar del mismo y a la ratificación de esta inmovilización por parte de la autoridad sanitaria competente en la materia. Una vez ratificada la inmovilización, el producto queda intervenido en el establecimiento hasta recibir las instrucciones pertinentes por parte de las autoridades sanitarias. Dependiendo del riesgo para la salud que pueda suponer el alimento en cuestión se procederá a la destrucción “in situ” o bien se devuelve al proveedor de origen para que bajo la supervisión del control oficial de la industria en cuestión, se proceda a la destrucción del lote al completo.

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