Lunes, 27 Marzo, 2017

El aumento de la contaminación puede multiplicar las crisis de niños asmáticos

Los pediatras alergólogos han advertido de que los niveles altos de sustancias contaminantes pueden provocar un empeoramiento de la sintomatología de los niños con rinitis y asma

Persona asmática


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El aumento de la contaminación procedente del tráfico puede multiplicar el número de crisis en niños asmáticos y sus visitas a urgencias si la exposición se prolonga en el tiempo, según ha advertido la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP).

En España, según esta sociedad, uno de cada 10 menores sufre asma, problema que se acentúa con la exposición a la polución ambiental, la cual se agrava debido a determinadas condiciones atmosféricas como el frío, la falta de viento y la lluvia, que provocan el incremento, entre otros, de los niveles de dióxido de nitrógeno procedentes del tráfico rodado.

Los pediatras alergólogos han advertido de que los niveles altos de sustancias contaminantes pueden provocar un empeoramiento de la sintomatología de los niños con rinitis y asma e incluso pueden requerir su ingreso hospitalario porque se multiplica la irritación de las vías aéreas lo cual favorece la inflamación de las mismas, potencia ciertos alérgenos ambientales, estimula la reacción alérgica, y facilita la acumulación de mucosidad.

“Los niños son más sensibles que los adultos a este tipo de agentes contenidos en las emisiones de vehículos y otros combustibles”, ha asegurado el coordinador del Grupo de Trabajo de Alergia Respiratoria de la SEICAP, el doctor Javier Torres. De hecho, un estudio español realizado en Barcelona, y publicado en la revista ‘Environmental Monitoring and Assessment’, demuestra que los niños que circulan por la calle en sillas de paseo están más expuestos a la contaminación del aire y son más vulnerables a los efectos sobre su salud, que los adultos que caminan.

Por otro lado, estos agentes externos también pueden generar un estado de hiperactividad o hiperrespuesta bronquial en los niños con asma. “Esto implica el agravamiento de los síntomas como la tos, las sibilancias, la sensación de ahogo o de opresión en el pecho que pueden desencadenarse en una crisis fuerte de asma que requiere asistencia urgente e incluso hospitalización”, ha añadido el especialista.

CÓMO PREVENIR

Los especialistas de SEICAP para prevenir ataques de asma recomiendan evitar, en la medida de lo posible, permanecer durante mucho tiempo en las zonas más contaminadas, no practicar actividades al aire libre, utilizar transporte público, y aumentar la atención de los niños con asma.

Los causantes más frecuentes del asma infantil son la alergia y las infecciones víricas, que a menudo pueden actuar como desencadenantes. A parte de éstos y de la ya mencionada contaminación, también pueden serlo el ejercicio, el aire frío, la exposición al humo de tabaco, el estrés, la risa, el llanto, los cambios climáticos, los olores fuertes, los humos o los ambientes cargados.

Por otro lado, durante el invierno también es habitual que se generen crisis de asma debidas a los ácaros de polvo ya que en las casas se tiende a acumular más debido a las calefacciones.

Además, la contaminación del aire también puede influir incluso en los niños sanos ya que puede aumentar el riesgo de desarrollar determinadas alergias respiratorias o el propio asma.

Por último, los especialistas insisten en que los niños con asma siempre lleven consigo los broncodilatadores pues el es tratamiento idóneo de rescate en el caso de sufrir un ataque de asma.

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